Empezó a operar recién en noviembre de 2020 y desde hace rato es el medio de pago favorito en Brasil, reemplazando casi por completo al efectivo y las tarjetas. Se trata de Pix, el ecosistema de pagos instantáneos que creó el Banco Central de Brasil hace seis años, que revolucionó el modo en que las personas pagan por bienes y servicios en ese país: permite enviar y recibir transferencias fácilmente, en pocos segundos, es gratuito para las personas y con un bajo costo para los comercios.

En Chile, algo de ese tipo se hará realidad en el corto plazo, pero con una distinción principal: a diferencia de lo ocurrido en Brasil con Pix, el Banco Central de Chile (BC) ha reconocido que no hará un método de pago de este tipo. Lo que el instituto emisor ha estado empujando es que sean los actores privados los que se organicen y lo concreten, tal como ha ocurrido en otros países como España, con Bizum.

Bajo este escenario, tres fuentes de la industria bancaria explican que los bancos han venido trabajando, desde hace cerca de un año y de manera reservada, en un proyecto conjunto para estrenar algo así como un “Pix chileno”, que aún no tiene un nombre comercial completamente definido, pero que está bastante avanzado y que esperan lanzar tan pronto como en los próximos meses.

Como este es un trabajo coordinado entre todos los bancos, ya para que funcione debe ser interoperable, todo este proyecto está siendo realizado de la mano de dos consultoras, una legal, para resguardar asuntos de libre competencia, y otra técnica. Los une un protocolo de acuerdo del proyecto, donde se incluye a los bancos privados y BancoEstado.

Pagos instantáneos

En Chile, la tarjeta de débito (81%) es el medio de pago usado más frecuentemente, seguido por el efectivo (64%), y las transferencias (60%), según la Encuesta Nacional de Uso y Preferencias del efectivo de 2025 del Banco Central (BC).

Pero esto podría cambiar con el nuevo sistema de pagos que están creando los bancos. ¿En qué consistirá? De cara a los usuarios, tiene el mismo objetivo que Pix o Bizum, esto es, pagos inmediatos interoperables de persona a persona (llamado P2P, por las siglas de peer-to-peer); y entre personas y comercios (P2M, por las siglas person-to-merchant). Es básicamente una transferencia instantánea de dinero cuenta a cuenta.

Chile fue pionero mundial en habilitar transferencias interbancarias con disponibilidad inmediata de fondos en el año 2008. El BC afirma que “si bien el sistema de transferencias electrónicas de fondos (TEF) cuenta con una serie de atributos y un alto nivel de uso, tiene como desafío mejorar la experiencia de pagos entre personas y entre comercios, así como también expandir su uso desde transacciones ocasionales entre personas a pagos más eficientes hacia los comercios”.

Según cifras del Banco Central contenidas en el último Informe de Sistemas de Pago, en los 12 meses terminados en marzo de 2025 se registraron 989 millones de transferencias electrónicas entre personas naturales de diferentes RUT, por US$246.414 millones, un 72% del PIB.

Es que en Chile, a diferencia de muchos países, realizar transferencias de dinero de manera inmediata es posible desde hace casi dos décadas; pero esto principalmente se usa entre personas (P2P), y no hacia comercios (P2M). “Actualmente, el 76% de las TEF interbancarias corresponde a pagos entre personas naturales, mientras que solo un 10% son utilizadas para pagos de personas a empresas”, afirma el BC.

Porque hacer una transferencia en Chile es simple, pero no tanto: hay que iniciar sesión en el banco, digitar el nombre del destinatario, RUT, número de cuenta, tipo de cuenta, institución financiera de destino. Todo eso toma tiempo y puede implicar errores de tipeo.

Esa es la principal diferencia con métodos de pago como Pix o Bizum, en cuyo caso, para hacer una transferencia, el pagador solo requiere escanear un código QR (que puede ser estático o dinámico) o conocer el alias predefinido de la persona o comercio en cuestión, que está asociado a la cuenta transaccional de cada uno.

Los bancos locales tienen planeado que, en el nuevo esquema, el alias pueda ser escogido entre una de las siguientes alternativas: número de celular, RUT, correo electrónico, o un nickname (como una cadena alfanumérica).

“La pregunta no es si Chile necesita un Pix, sino cómo fortalecer un ecosistema de pagos inmediatos que llegue a todos, en especial a los comercios. El camino es avanzar sin desperdiciar lo ya construido: interoperabilidad como regla, sin soluciones cerradas, y elevando los estándares de seguridad y experiencia que usuarios y comercios ya esperan. Pero nada de eso ocurre sin los incentivos correctos para que los privados inviertan y cumplan el rol que el sistema requiere. Esas son las piezas que hacen de la inclusión financiera una realidad y no solo una promesa”, comenta Juan Antonio Figueroa, director ejecutivo de ChilePay, organismo que reúne a medios de pago.

Las marcas

El uso de medios de pago digitales (transferencias electrónicas y tarjetas) en Chile superan el 110% del PIB, según cifras del BC a marzo de 2025. Las TEF lideran en montos, pero en número de transacciones ganan por lejos las tarjetas de débito, gracias a la CuentaRUT de BancoEstado. En marzo de 2025, el 74% del consumo de los hogares se pagó con una tarjeta, y el instrumento más usado fue la tarjeta de débito (78% del número de pagos efectuados con tarjetas y 65% del valor de los mismos).

Pero con el nuevo proyecto que están impulsando los bancos, eso promete cambiar: al ser una transferencia cuenta a cuenta, opera como TEF, lo que podría desincentivar el uso de tarjetas, dado que, además, es un sistema de pagos de menor costo para los comercios, al eliminarse el cobro que hacen actualmente las marcas de tarjetas, por no ser necesarias en este esquema.

De hecho, por esta misma razón, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene en la mira a Pix: aquel fue el principal argumento que usó la Casa Blanca la semana pasada para aplicar a ciertas importaciones de Brasil un arancel del 25%, acusando “prácticas comerciales desleales”. Es que con un sistema como Pix, que en el caso de Brasil es público y muy masivo, pasan a segundo plano competidores norteamericanos como Mastercard, Visa, Google Pay o Apple Pay.

En Chile, a abril recién pasado se registraban 8 millones de tarjetas de crédito titulares con marca Mastercard, 4 millones con marca Visa, y casi 98 mil American Express, según cifras de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). La CMF no desagrega en su sitio web información de este tipo sobre débito, pero la CuentaRUT de BancoEstado, que tiene más de 15 millones de clientes, es marca Visa.

Los plazos y el rol del BC

La presidenta del BC, Rosanna Costa, comentó en el Chile Day de mayo en Nueva York, que la entidad había formado mesas de trabajo con distintos actores para ver qué temas podrían estar friccionando el desarrollo de pagos instantáneos interoperables y medidas que podrían contribuir para lanzar algo de este tipo.

“El desarrollo de pagos a comercio a través de TEF no ha ocurrido de manera natural, lo que sugiere la existencia de problemas de coordinación de la industria o insuficientes incentivos económicos para desarrollarlo”, dijo Costa en esa oportunidad.

El instituto emisor se ha mostrado enfático interés para avanzar en este asunto desde hace tiempo. El BC afirma que ha planteado “en varias oportunidades la importancia de avanzar en el desarrollo de pagos a comercio a través de TEF y hacia una mayor interoperabilidad posible, minimizando la fragmentación de los pagos cuenta a cuenta”.

Y ya está casi todo listo. Los bancos locales tienen proyectado avanzar en este nuevo sistema en dos etapas. Primero, perfeccionando las transferencias P2P que ya se realizan en el país, y un poco después piensan lanzar el sistema P2M. La idea es poder implementar los alias y masificar los QR.

Proyectan debutar con todo eso en los próximos meses, pero los plazos finalmente dependerán de los lineamientos que publicará pronto el instituto emisor. “Durante el segundo semestre el Banco propondrá normas sobre el desarrollo de los pagos inmediatos en el comercio”, comenta el BC.

Una vez que eso ocurra, los bancos verán si todo lo que han planificado se ajusta o no a dichas instrucciones, o si en realidad tendrán que hacer cambios y retrasar la puesta en marcha. Desde la industria esperan que los lineamientos ayuden al desarrollo de mercado y que no impliquen un retroceso, afirman.

Justamente, el miércoles de la próxima semana el BC dará a conocer su usual Informe de Sistemas de Pago 2026, en un evento poco habitual, ya que el instituto emisor convocó a un seminario en el Estadio del BC, el que cerrará con un conversatorio titulado: ¿Qué falta en Chile para desarrollar pagos inmediatos a comercios? Mesas de trabajo del BC para conocer visión de la industria”.