Valoración:

Después de probar el Sonos Move 2, esta vez he tenido la ocasión de probar el Sonos Play durante varios días y comprobar si realmente está a la altura de lo que la marca promete. Tras utilizarlo tanto en interiores como en exteriores, tengo claro que no pretende ser el altavoz portátil más potente, pero uno de los adjetivos que mejor lo definen es "equilibrado". Eso sí, decir esto no significa algo malo, sino todo lo contrario, y a continuación explico el porqué. 

Ficha técnica Sonos Play

  • Tipo de altavoz: Altavoz portátil inteligente con sonido estéreo, WiFi y Bluetooth.
  • Conexiones: WiFi 6, Bluetooth 5.3, USB-C (carga y entrada de línea mediante adaptador opcional), Apple AirPlay 2, Amazon Alexa y Sonos Voice Control.
  • Medidas: 192,3 × 112,5 × 76,7 mm.
  • Peso: 1,3 kg.
  • Cable: Base de carga incluida, pero requiere y no incluye un adaptador de corriente USB-C de 18 W como mínimo (45 W recomendado para carga rápida).
  • Autonomía: 24 horas según Sonos (depende de volumen y de utilizar Bluetooth o WiFi). Carga completa en poco mas de dos horas. 
  • Precio: 349 euros.

Primeras impresiones

Entrando ya en materia, tiene un tamaño más compacto que el Sonos Move 2 y es más cómodo tanto para llevarlo de un sitio a otro en la mano como a la hora de transportarlo en alguna mochila. Ocupa bastante menos espacio y eso se agradece. En cuanto a su diseño, tengo el de color negro y me parece bastante elegante. Encaja bien en cualquier estantería o mesa, ya que no parece el típico altavoz portátil únicamente para exteriores.

No es ligero, pero tampoco es incómodo de llevar y se nota bastante resistente. Una de las cosas que no me ha terminado de convencer es que los botones que tiene en la parte superior se ven poco y no tiene ninguna luz. No es que se vean mal, pero al ser en un tono tan oscuro, a veces cuesta diferenciarlos cuando tienes poca luz. Un color más claro o una luz led para indicarlos mejor hubiera sido suficiente.

Rápida configuración, accesibilidad y la función de Trueplay da un plus

Dentro de la experiencia, el configurarlo apenas llevaba unos minutos. El emparejamiento es bastante rápido. Tras descargar la app de Sonos, solo hay que activar el botón que incorpora en la parte trasera, tal y como ocurría con el Move 2, y seguir los pasos

A la hora de utilizar el WiFi para la reproducción, es más estable y la calidad de sonido es ligeramente superior, pero no supone algo diferencial. Lo bueno de la aplicación Sonos es que puedes acceder directamente a Spotify, Apple Music, Amazon Music y ajustar la ecualización desde ahí. Lo he probado con Spotify y responde muy bien.

Una de sus funciones más útiles es la de Trueplay, con la que, gracias a los micrófonos integrados en el altavoz, detecta dónde está colocado y es capaz de adaptar automáticamente la ecualización según el entorno. No supone un cambio radical, pero sí que se nota cuando pasas de una estantería a una mesa de salón, al jardín o a sitios como una terraza al lado de la playa. Al funcionar de forma autónoma, es un plus que le da valor y que suma.

Un gran sonido equilibrado que destaca en interiores

Está claro que es un producto que responde respecto a lo que es la marca. Creo que, más que impresionar con potencia y unos graves muy dominantes, ofrece un gran sonido, también equilibrado, que funciona con prácticamente cualquier estilo musical. Para mí, se desenvuelve mejor en interiores que en exteriores amplios, aunque también se defiende con nota, pero está claro que, por puras características, no es el Move 2 en este aspecto.

Con esto quiero decir que el Play es más que óptimo para una terraza, balcón o un jardín. Tiene volumen suficiente para escuchar música de forma cómoda, pero al aire libre pierde parte de esos graves que sí que se aprecian cuando estás en interiores, algo completamente lógico por el tamaño que tiene. Por ejemplo, si buscas una máxima potencia para espacios abiertos o con mucha más gente, el Move 2 sigue siendo superior. Sonos ha querido establecer un escenario claro para cada uno.

Los graves tienen presencia y tanto los medios como los agudos se notan con bastante claridad y limpieza. Por defecto, los graves vienen bastante potenciados, pero con tocar ligeramente el ecualizador desde la aplicación se consigue algo más equilibrado. Personalmente, me gusta que tengan un grave que sea predominante, a pesar de que no todos los estilos requieren de eso.

A volumen bajo, noto que lo mantiene bastante bien y, de hecho, muy pocas veces he tenido que superar el 50-60% del volumen para ponerlo en mi habitación, salón o en una habitación de hotel con balcón. Eso sí, aunque cuando lo ponemos a más del 80% del volumen, diría que podemos encontrarnos con algo de pérdida, de distorsión. No llega a ser molesto, pero es algo que puede que haya que mencionar, como también que no hace falta tener el volumen al máximo ni muchísimo menos para disfrutar de la gran calidad de sonido que tiene.

Sin preocupaciones por la batería, aunque hay un 'pero'

La marca promete hasta 24 horas de autonomía y, por lo que he podido comprobar, es una cifra a la que se puede acercar siempre que utilices Bluetooth, tengas el volumen como mucho un poquito por encima de la mitad y no lo estés usando durante varias horas seguidas. Con WiFi sí que he notado que la batería baja algo más rápido, pero es algo normal al estar conectado constantemente a internet. Para un uso habitual de varios días no me ha supuesto ningún problema.

En una de mis pruebas, empecé con el altavoz a un 60% de batería y logré unas 19-20 horas escuchando música con el volumen por encima de la mitad. Es decir, teniendo en cuenta esto y que lo he probado tanto con WiFi como con Bluetooth en diferentes franjas de distintos días, creo que las 24 horas de autonomía que promete son algo difícil de alcanzar, pero tampoco se queda demasiado lejos.

Si, por el contrario, eres de los que sueles subir el volumen por encima del 70 u 80% durante periodos largos, creo que podría quedarse en alrededor de unas 10 o 12 horas. Aun así, me parece que es más que suficiente para utilizarlo durante varios días con un uso normal y no preocuparse en exceso del cargador.

En cuanto a su carga, gracias a la base que incluye, lo puedes dejar en una estantería o al lado de una mesa con un enchufe para la carga inalámbrica y, cuando te lo quieras llevar a otra habitación o a otro sitio, te asegurarás de que siempre esté cargado. Por otra parte, si no tienes la base de carga allá donde estés, lo puedes cargar directamente con un puerto USB-C, que es lo que normalmente yo hago, pero aquí me he encontrado un punto negativo. 

Ofrece la posibilidad de conectar el móvil a través del puerto USB-C para que te lo cargue y, al tener una batería reemplazable, se puede cambiar cuando notes que empieza a perder ese rendimiento, algo que ayuda mucho porque no tendrás que cambiar o renovar todo el altavoz.

Aquí el punto negativo. El altavoz incluye la base de carga, pero no incorpora el adaptador de corriente (se tiene que comprar aparte)Además, para la carga por USB-C necesitas un cargador compatible de al menos 18 W o de 45 W para carga rápida, ya que no se incluye. Creo que es algo incómodo y que se habría solucionado fácilmente incluyendo el adecuado. Sonos lo tiene a la venta por 33 euros. 

Valoración

Nota 8,5

Sonos Play

Lo mejor

  • Diseño muy compacto y fácil de transportar.
  • Excelente calidad de sonido para su tamaño.
  • Muy buena distribución del sonido en interiores.
  • Se defiende bien en exteriores, pero no es tanto su fuerte.
  • Buena autonomía y batería reemplazable.

Lo peor

  • Los botones superiores se distinguen poco cuando hay poca luz.
  • A volúmenes muy altos pierde algo de definición.
  • No incluye el adaptador de corriente para su carga.
  • Precio de entrada elevado.