
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, informó este 10 de septiembre sobre la Operación Águila Alta, un esquema bilateral para “detectar y neutralizar” drones que criminales usan para facilitar el tráfico de drogas y de personas en la frontera común, según publicó en X.
Johnson sostuvo que la operación “une a los Estados Unidos y México” frente a organizaciones criminales que se adaptan y que las acciones se realizan con “tecnología, innovación y operaciones coordinadas”, con cada país actuando dentro de su propio territorio, según sus palabras.
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La Sedena informó el pasado 10 de septiembre que México y Estados Unidos ejecutan la operación binacional antidrones “Águila Alta” en Tijuana, Baja California, y San Diego, California, para detectar e inhabilitar aparatos comerciales que delincuentes usarían para vigilar a las autoridades durante el tráfico de personas y drogas. El despliegue comenzó el 31 de agosto y concluirá el próximo 21 de septiembre de 2026.
El segundo tramo de la operación está en curso y concentra la parte operativa del ejercicio: fuerzas de ambos países patrullan la franja fronteriza desde sus respectivos territorios con equipos antidron fijos y móviles para localizar y neutralizar dispositivos en la zona compartida.
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La acción forma parte del Grupo Bilateral de Implementación México-Estados Unidos y opera bajo el esquema de reconocimientos simultáneos conocidos como “operaciones espejo”. Las Fuerzas Armadas mexicanas y agencias estadounidenses encargadas del cumplimiento de la ley actúan al mismo tiempo, aunque cada una permanece dentro de su país.

La primera fase se realizó del 31 de agosto al 2 de septiembre. Durante esos días, las fuerzas de ambos países efectuaron un ejercicio de coordinación sobre el uso de drones en actividades ilícitas en la frontera.
Esa etapa concluyó con reconocimientos terrestres simultáneos para delimitar el área de operación. La Sedena precisó que no hubo cruces fronterizos ni intervenciones de una fuerza en el territorio de la otra.
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El despliegue actual busca impedir que los grupos criminales utilicen drones comerciales para observar movimientos de autoridades mientras trasladan personas o drogas. Los aparatos son detectados e inhabilitados mediante tecnología fija y móvil instalada en ambos lados de la frontera.
Defensa indicó que el modelo no es nuevo. Del 17 al 31 de marzo de 2026 se realizó un operativo de características similares entre Ciudad Juárez, Chihuahua, y El Paso, Texas, como parte de la cooperación contra el empleo ilícito de estas aeronaves no tripuladas.

El trabajo conjunto de seguridad se rige por el respeto a la soberanía nacional, la reciprocidad, la responsabilidad compartida y diferenciada, así como la confianza mutua, de acuerdo con la Sedena. El comunicado subrayó que los ejercicios privilegian los intereses del Estado mexicano y las decisiones soberanas de cada nación.
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Por su parte, el uso de drones por organizaciones criminales en México antecede a este despliegue. Según un reportaje de Deutsche Welle, los cárteles han aumentado la fabricación de armamento artesanal e incorporado herramientas tecnológicas para ampliar sus capacidades de vigilancia, ataque y control territorial.
Un reporte registró alrededor de 670 hechos relacionados con drones armados desde 2018. Más del 72% ocurrió entre enero de 2025 y agosto de 2026, lo que concentra la mayor parte de los casos en un periodo de poco más de un año y medio.

En Sinaloa y Michoacán, la concentración de reportes se relaciona con disputas internas y control territorial entre agrupaciones criminales. En Tamaulipas, la actividad se vincula principalmente con tareas de vigilancia por su condición de estado fronterizo.
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El Comando Norte de Estados Unidos informó que durante 2026 inhabilitó más de 300 sistemas aéreos no tripulados atribuidos a cárteles. Entre las marcas de mayor presencia figuran fabricantes chinos, iraníes y turcos, además de una empresa de coinversión chino-estadounidense.
Grupos de inteligencia mexicanos y estadounidenses sospechan que los cárteles adquieren motores, hélices, placas de circuitos y baterías por separado, y después contratan técnicos para ensamblar drones clonados o caseros. Estos aparatos no tendrían los candados digitales de geofijación que normalmente impiden a un dron comercial volar cerca de aeropuertos o bases militares.

El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, afirmó que el gobierno de Donald Trump ya entregó a más de 350 prófugos buscados por la justicia mexicana desde enero de 2025, como parte de la coordinación en seguridad con la administración de Claudia Sheinbaum. En un mensaje, el diplomático sostiene que el conteo “sigue aumentando”.
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En su cuenta de X, Johnson atribuyó el resultado a la cooperación bilateral y escribió: “La cooperación da resultados y reafirma que los criminales rendirán cuentas ante la justicia y no tendrán dónde esconderse”.