
Es la reina del verano: refrescante, dulce y llena de sabor. La sandía tiene un lugar privilegiado en nuestras fruterías durante los meses más calurosos del año, momento en el que esta fruta alcanza su punto perfecto de sabor y maduración. Aunque todos sabemos que es perfecta como postre refrescante o como snack de media tarde, pocos se atreven a incluirla en sus recetas saladas, una idea magnífica para dar vida a nuestro menú semanal.
Esta fruta dulce e hidratante funciona de maravilla, por ejemplo, como protagonista de una ensalada, que hoy acompañaremos con queso feta desmenuzado, cebolla morada y unas hojas de menta. Una mezcla de sabores fresca y aromática que acompañaremos con una sencilla vinagreta.
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Más allá de su sabor y su textura, esta fruta destaca por su alto contenido de agua, un 95 % de su composición, lo que la convierte en la fruta más rica en este componente. Destaca además por su bajo valor energético, debido en gran parte a su escaso contenido en hidratos de carbono y grasas.
Esta ensalada de sandía y queso feta es una receta donde la sandía se corta en dados y se mezcla con feta desmenuzado, cebolla roja en juliana y hojas de menta fresca. Se aliña con un toque de aceite de oliva virgen extra y, si se desea, unas gotas de zumo de lima o limón. La clave está en usar ingredientes bien fríos y montar la ensalada justo antes de servir.
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- Tiempo total: 15 minutos
- Preparación: 10 minutos
- Montaje y aliño: 5 minutos
- 500 g de sandía (sin pepitas)
- 150 g de queso feta
- ½ cebolla roja
- 1 manojo de menta fresca
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Zumo de ½ lima o limón (opcional)
- Sal fina (opcional)
- Pimienta negra molida (opcional)
Cómo hacer ensalada de sandía y queso feta, paso a paso
- Corta la sandía en dados medianos y elimina las semillas si las hubiera.
- Pela la cebolla roja y córtala en tiras finas (juliana). Si quieres suavizar el sabor, déjala reposar en agua fría 5 minutos y escúrrela bien.
- Desmenuza el queso feta en trozos irregulares, no muy pequeños.
- Lava la menta y separa las hojas. Pícalas groseramente para potenciar su aroma.
- En un bol grande, une sandía, cebolla, feta y menta.
- Añade el aceite de oliva y, si deseas, el zumo de lima o limón.
- Remueve con suavidad para no romper la sandía ni el queso.
- Ajusta de sal y pimienta solo al final, ya que el feta aporta bastante sabor.
- Sirve inmediatamente, bien fría. Consejo clave: Añade la menta y el aliño justo antes de servir para mantener la frescura y evitar que la sandía suelte demasiada agua.
Rinde para 4 porciones como entrante o acompañamiento.
- Calorías: 180 kcal
- Proteínas: 6 g
- Grasas: 11 g
- Hidratos de carbono: 13 g
- Azúcares naturales: 12 g
- Fibra: 1 g
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores precisos dependen de los ingredientes específicos.
Lo ideal es consumirla en el momento. Si sobra, guárdala en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en menos de 12 horas. La sandía suelta mucha agua y la textura pierde calidad si pasa más tiempo.
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