Un libro puede abrir muchas puertas, pero esta vez la invitación fue más allá de las páginas. Con Luis María Pescetti, Diego Golombek y un recorrido por los sabores del mundo, el encuentro desplegó una agenda para todos los gustos.

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En su segundo día, la 21.ª Feria del Libro presentó una programación que combina literatura, ciencia, música y gastronomía. Las actividades se llevaron a adelante entre las salas del Complejo Cultural Cipolletti (CCC) y el parque exterior, donde el Encuentro de Culturas propuso un recorrido por las tradiciones de distintos países.

Detrás de esta agenda hubo un crecimiento que Mariana Prgich, directora general de Cultura de Cipolletti consideró significativo. En apenas tres ediciones, la cantidad de propuestas recibidas pasó de 120 a más de 570.

En diálogo con Diario Río Negro, la directora destacó el progreso del encuentro. «En 2024 recibimos 120 propuestas, en 2025 alrededor de 213 y este año fueron más de 570 propuestas», precisó. El salto representa un crecimiento cuatro veces superior respecto al 2024 y «tiene que ver con que la cultura en Cipolletti tiene mucho movimiento».

La expansión también se observa en la cantidad de participantes. La feria reúne a más de 200 artistas contratados para espectáculos, talleres y capacitaciones, además de más de 40 presentaciones de libros y seis escritores nacionales invitados. Para Prgich, el alcance del evento también se mide por su impacto en otros sectores de la ciudad. Destacó que el encuentro genera actividad más allá del ámbito literario, especialmente en los sectores turístico y gastronómico. La propuesta se extiende durante diez días y está dirigida tanto al público general de Cipolletti y localidades cercanas como a las instituciones educativas.


De las canciones de Pescetti a los misterios del cerebro


Entre los principales protagonistas de este sábado estuvo presente Luis María Pescetti, quien realizó una presentación a las 17 en la Sala Teatro del Complejo Cultural. El escritor, músico y humorista argentino, reconocido por la serie de libros Natacha, llegó con una propuesta que combinó canciones, relatos y humor, pensada para compartir entre distintas generaciones.

Con más de tres décadas de trayectoria, Pescetti fue testigo de los cambios que atravesaron las infancias. En conversación con Diario Río Negro, planteó que las transformaciones tecnológicas no modificaron necesariamente las necesidades más profundas de los chicos.

Para el escritor, detrás de las pantallas y las nuevas formas de entretenimiento, las infancias conservan muchas de sus características esenciales. «Los chicos siguen siendo chicos, con las mismas pasiones, miedos y vergüenzas», sostuvo. Además, contó que muchas veces los adultos creen que las nuevas generaciones son completamente diferentes. «A veces los papás nos retiramos pensando que ya son muy distintos y no es tan así. Siguen estando los chicos ahí y es necesaria nuestra presencia como siempre», expresó.

Consultado sobre cómo fomentar la lectura en una época atravesada por las pantallas, Pescetti evitó las recetas y las grandes exigencias, puso la atención en los pequeños momentos compartidos entre adultos y chicos, y dio un mensaje: «Papá, lo que puedas cada día, lo que puedas. Abuelo, compartir algo. Cocinar juntos, una caminata, ir a comprar algo, lo que puedas. Leer un libro, lo que puedas cada día».

Más tarde la programación continuó con Diego Golombek, quien propuso explorar los mecanismos del cerebro a través de preguntas sobre la memoria, la creatividad, los deseos y los sueños. Su participación se vinculó con el pensamiento y las distintas capacidades humanas.


Cómo nació «Abrí tu mente», el concepto de esta edición


El encuentro entre literatura, ciencia y creatividad no es casual. Detrás de la programación de este año hubo una idea que comenzó a gestarse incluso antes de que terminara la edición anterior.

Prgich contó que el puntapié inicial fue Portales del tiempo, la temática del 2025, que había dejado abierta la posibilidad de explorar nuevos caminos. Detalló que surgió en el ejercicio espontáneo de buscar nuevos conceptos para la siguiente edición. Luego, esas propuestas se trasladaron al equipo de Cultura, donde tomó forma a través del trabajo colectivo.

“Queríamos hacer algo enfocado en la ciencia, en el cerebro, la lógica, la creatividad, el pensamiento”, señaló. Así, junto con el equipo organizador y la dirección artística, definieron un concepto que parte de una asociación sencilla: abrir un libro también puede ser una manera de abrir la mente.

La idea terminó convirtiéndose en el hilo conductor de una programación que explora la memoria, el pensamiento lateral, el bienestar, la creatividad y el movimiento corporal. Cada una de estas capacidades encuentra su lugar en los distintos espacios de la feria, donde los visitantes pueden acercarse al conocimiento a través de experiencias que van más allá de la lectura tradicional.

La literatura regional también ocupó un lugar destacado, con presentaciones de obras que recorren la naturaleza patagónica, el fútbol y la ficción. Entre los títulos previstos se encuentran Plantas de las bardas de la Norpatagonia. Nativas y exóticas, Relatos de potrero. Homenaje a Soriano y al fútbol rionegrino, Los Embrujilados y Las cucarachas no velan a los muertos.


El Encuentro de Cultura propone un viaje por el mundo


La actividad también se extendió hacia el parque del Complejo Cultural, donde el Encuentro de Culturas invita a recorrer las tradiciones de distintos países a través de la gastronomía, las danzas y la música.

Durante el 10, 11 y 12 de octubre, el espacio exterior reúne expresiones artísticas de diferentes colectividades. Este sábado, desde las 17, el escenario recibe presentaciones de danzas típicas de Francia, España, Egipto, Venezuela, Estados Unidos, Argentina, Brasil, Cuba y Puerto Rico.

La propuesta no se limitó a los espectáculos. Prgich explicó que el Encuentro de Culturas surgió de la intención de recuperar el intercambio con las colectividades y ampliar la mirada sobre la diversidad cultural de la ciudad.

“Pensamos que colectividades era muy específico y pensamos en hacerlo más enfocado en la cultura porque somos una división de Cultura”, señaló.

La iniciativa reúne gastronomía, danzas y música de diferentes países, y también cuenta con la participación de la Dirección Nacional de Migraciones, que ofrece un espacio de consultas sobre trámites y el origen de los apellidos. “La idea es de a poco empezar a internacionalizar nuestra ciudad, conocer todas las colectividades que tenemos”, sostuvo Prgich, quien destacó que esta primera experiencia busca abrir camino a nuevas propuestas de intercambio cultural.


La identidad cipoleña también tiene su espacio


Más allá de las presentaciones literarias y los espectáculos, la organización busca que el encuentro funcione como una oportunidad para descubrir la historia y el patrimonio de la ciudad.

Prgich planteó que la identidad local no puede explicarse únicamente a través de las manifestaciones artísticas, sino que también incluye la arquitectura, la gastronomía, los museos y las historias de sus habitantes. “La identidad cipoleña es mucho más que la cultura artística”, afirmó.

En ese sentido, destacó que el recorrido incorpora espacios dedicados al patrimonio cultural, fotografías históricas y recuerdos que permiten acercarse a distintas etapas de Cipolletti. La intención es que los visitantes también puedan reconocer parte de su propia historia en la feria.

La directora general de Cultura sostuvo que, pese a las condiciones climáticas, mantienen expectativas positivas respecto de la convocatoria. “La gente viene igual porque tenés un concepto completamente integral para disfrutar la feria desde donde quieras y pasar todo el día acá”, expresó.

Con presentaciones literarias, espectáculos, actividades científicas y experiencias culturales, la Feria del Libro de Cipolletti continuará hasta el 18 de octubre, en una edición que amplió tanto la participación de artistas como las alternativas para acercarse al conocimiento y la cultura.