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Esquerra Republicana de Mataró (ERC) ha elevado el tono contra el Gobierno municipal a raíz del acuerdo con El Corte Inglés para recuperar el solar de Can Fàbregas y de Caralt. Los republicanos consideran que detrás de la recompra hay una factura mucho más elevada de la que se está explicando públicamente y señalan directamente al ejecutivo municipal por haber dejado morir el proyecto después de que la empresa renunciase a instalarse en Mataró.
ERC votó a favor del acuerdo en el pleno y de facultar al alcalde para culminar la compra, pero lo hizo, según explica la formación, “por responsabilidad con la ciudad”. Sin embargo, el apoyo no implica avalar la gestión del gobierno. Por el contrario, los republicanos consideran que la operación es el resultado de veinte años de una política urbanística que ha movilizado patrimonio público, ha transformado una gran parte del centro de Mataró y ha generado costes millonarios sin que el proyecto comercial prometido llegara nunca a existir.
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El principal reproche político de ERC se centra en el momento en que El Corte Inglés decidió abandonar el proyecto. Según los republicanos, el Ayuntamiento disponía entonces de un solar estratégico y de un planeamiento urbanístico adaptado, pero el gobierno municipal no fue capaz, o no quiso, buscar a un operador alternativo que permitiera dar una salida a toda la operación.
Para ERC, esa inacción tiene consecuencias directas en la factura que ahora tendrá que afrontar la ciudad. La formación defiende que “cualquier alternativa habría sido mejor que dejar el proyecto morir por inacción” y sostiene que el coste actual “nunca habría sido tan elevado si el Gobierno hubiera ejercido su responsabilidad de mediación y negociación”.
Una recompra que no explica toda su factura
Los republicanos alertan, además, de que el debate no puede limitarse al precio que el Ayuntamiento tendrá que pagar por recuperar el solar. Según ERC, el acuerdo transaccional con El Corte Inglés implica renunciar a compromisos económicos que la empresa había asumido y que ahora dejarán de revertir en beneficio de la ciudad.
La formación cifra en más de 2,3 millones de euros las obligaciones vinculadas a la urbanización y en 2,86 millones las aportaciones patrimoniales. También señala la renuncia a la construcción de un aparcamiento municipal de seis plantas, que ERC valora en al menos 10 millones de euros, y un canon anual de 120.000 euros durante medio siglo, equivalente a unos seis millones de euros de ingresos que la ciudad dejaría de percibir.

Pero, según los republicanos, esa tampoco sería toda la factura. ERC reclama saber cuánto ha costado realmente a Mataró llegar hasta este punto después de dos décadas de operación. La formación señala los gastos asumidos por PUMSA y el Ayuntamiento en adquisiciones de fincas, aprovechamientos urbanísticos, expropiaciones, escombros, estudios y costes financieros. Una información que sigue sin ser pública.
Es precisamente esa información la que, según ERC, sigue sin estar suficientemente clara. Los republicanos recuerdan que el Pleno aprobó en septiembre de 2025 una propuesta de resolución que obligaba al gobierno a convocar una Junta de Portavoces extraordinaria con los servicios jurídicos y técnicos municipales para explicar el estado del procedimiento judicial, las causas que habían conducido hasta esta situación, todos los gastos generados y alternativas existentes.

Corresponsal de La Vanguardia en el Barcelonès Norte y corresponsal y responsable de la edición local de La Vanguardia en el Maresme. @fedecedo