La reciente aparición de Eric Yeiner Hincapié, conocido como Kalaca Skull, en un video viral dejó en evidencia las dificultades laborales que asegura enfrentar a causa de sus modificiaciones corporales.
En la grabación, difundida el 9 de agosto de 2026, expuso con un tono sombrío cómo su aspecto ha sido, según su relato, un obstáculo constante a la hora de buscar empleo.
El testimonio de Hincapié, realizado en una entrevista para el youtuber El Cejas Rivera, reveló una situación que va más allá de la simple búsqueda de trabajo: insistió en que su transformación física se ha convertido en una barrera: “Sí he salido a pedir trabajo, he estado entregando hojas de vida, pero simplemente por mis modificaciones no me dan trabajo”, afirmó.
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La imagen de Kalaca Skull es inconfundible. Tatuajes que cubren casi la totalidad del rostro, intervenciones quirúrgicas que le dejaron sin nariz ni orejas, y una reducción en el número de dedos, forman parte de una transformación radical.
Hincapié sostuvo que la discriminación comenzó desde el primer acercamiento en el proceso de selección laboral. “En Cundinamarca he entregado hojas de vida para las rosas, para los cultivos de rosas. No me dan el trabajo porque tengo ocho dedos”, contó sobre su experiencia en la región agrícola.
El colombiano relató que ha intentado conseguir empleo en diversos ámbitos. Las obras de construcción tampoco han sido una opción viable para él. “En construcción, en obras grandes, pido trabajo, pero no me dan solamente por estar sin orejas, sin nariz, sin dedos y todo mi cuerpo con tatuajes y modificaciones”, afirmó Hincapié en la grabación, insistiendo en la percepción negativa que genera su apariencia.
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La búsqueda tampoco ha sido exitosa en actividades relacionadas con la pintura o la organización de vehículos. Según su testimonio: “He buscado trabajo en otros lugares, por ejemplo pintando, organizando cosas de carros, no me dan trabajo por mis modificaciones” dijo.
El propio Hincapié reconoció que no había anticipado el alcance social de sus elecciones estéticas: “Yo no pensé que uno por modificarse, tatuarse iba a tener consecuencias para uno poder trabajar”, reflexionó, señalando el choque entre su identidad personal y las exigencias del mercado laboral.
Frente a las cámaras, Kalaca Skull cuestionó el trato que reciben quienes se ven diferentes: “La gente lo discrimina solamente por la apariencia, no se da el placer de distinguir realmente a la persona y darle el placer de conocer cómo es la forma de trabajar de esa persona”, manifiesto.
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A pesar del rechazo, Hincapié insistió en su disposición para desempeñar trabajos manuales y agrícolas: “También puedo coger café, también puedo sembrar rosas o levantar una pared por medio de mis modificaciones”. El colombiano dijo que sus capacidades laborales deberían ser valoradas sin importar su aspecto externo, ya que está dispuesto a realizar actividades diversas para alcanzar un empleo estable.

Finalizó su testimonio diciendo: “¿Qué me toca hacer? Andar para allá y para acá, buscando el lugar donde me puedan aceptar con ocho dedos, con modificaciones, con tatuajes. Por tener mis ojos tatuados y por ser diferente a los demás”.
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El origen de la transformación de Hincapié está ligado a un evento personal: la muerte de su madre cuando tenía doce años. Ese momento marcó el inicio de sus tatuajes y, con el tiempo, derivó en una búsqueda simbólica de parecerse cada vez más a una calavera, como una forma de acercarse a la imagen de la muerte.
En una entrevista dada a CNN en Español en 2018, explicó la razón de una de sus modificaciones más llamativas: “La idea de la lengua fue porque soy amante a las culebras. Me gustan mucho las culebras como se ven. Me gustaría tener una de mascota. Sí, me gustan las culebritas, lo más lindo”.
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