(BUENOS AIRES).- Beso dinamita se convirtió en el K-drama revelación del cierre de 2025 en Netflix desde que la plataforma sumó sus 14 episodios el 12 de noviembre. La comedia romántica surcoreana, protagonizada por Jang Ki-yong y Ahn Eun-jin, rompió las fórmulas tradicionales del género con un arranque vertiginoso que mezcla un beso impulsivo en la isla de Jeju, una mentira laboral desesperada y una historia de amor que terminó de definirse el 25 de diciembre con su capítulo final.
La trama sigue a Go Da-rim (Ahn Eun-jin), una mujer al borde de la quiebra que miente diciendo que es madre casada para conseguir un puesto en el equipo de madres trabajadoras de Natural BeBe, una empresa de productos para bebés. Su plan de pasar desapercibida se desmorona cuando descubre que su jefe directo es Gong Ji-hyeok (Jang Ki-yong), el mismo hombre al que besó durante un encuentro fugaz en la isla de Jeju y que, atónito, ahora la cree casada y con un hijo. La premisa instala una comedia de enredos corporativos donde él, descrito como un líder perceptivo y sereno, entra en cortocircuito al creerse parte involuntaria de una infidelidad.
El elenco lo completan Kim Mu-jun, que interpreta a Kim Seon?u —el mejor amigo de Da-rim que finge ser su esposo— y Woo Da-bi en el papel de Yu Ha-yeong, heredera de otro imperio empresarial que se enamora del fotógrafo sin saber todo el enredo. Los 14 capítulos transitan entre el humor, los celos, las intrigas de una hermanastra que busca sabotear a Ji-hyeok y un accidente automovilístico que, sobre el cierre, borra por completo los recuerdos del protagonista. La producción, dirigida por Kim Jae-hyun y escrita por Ha Yoon-ah y Tae Kyung-min, filmó en locaciones reales de distritos como Yeouido, Mapo y Gangnam, además de la plaza Gwanghwamun y el río Han, un enfoque visual que refuerza el contraste entre la vida pública y privada de los personajes.
El K-drama acaparó la conversación global apenas desembarcó en la plataforma. Según datos de Nielsen Korea, alcanzó picos de audiencia del 6,8 % y 7,8 % en su país durante la emisión de los episodios 3 y 4, y en la semana del 17 al 23 de noviembre se ubicó como la segunda producción de habla no inglesa más vista a nivel global en Netflix. La revista Time destacó que la serie representó «un éxito de comedia romántica muy necesario en un año definido por thrillers de suspenso, comedias de acción y dramas costumbristas», y subrayó que su accesibilidad en la plataforma más grande del mundo potenció un boca a boca que pocos títulos del género lograron en 2025.
No todo fueron elogios para el K-drama: parte de la audiencia cuestionó la acumulación de casualidades y clichés del guion. Un espectador señaló en redes que la serie confirma que los guionistas intentaron meter todos los tropos del género y se preguntó cómo pasaron de lidiar con un mercado negro de órganos en un episodio a escandalizarse por un juego de pies en el siguiente.
Con todo, la química de sus protagonistas y el ritmo semanal de estreno —que sostuvo la conversación hasta el 25 de diciembre— alcanzaron para convertir a Beso dinamita en el éxito de comedia romántica que el año necesitaba para recordar que en los K-dramas el amor gobierna todo el año, no solo en Navidad.