El gobierno de Estados Unidos aprobó una «posible venta» militar a la Argentina por un monto total de 140 millones de dólares, centrada en la provisión de helicópteros UH-60L Black Hawk. El anuncio fue confirmado de manera oficial por el embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, luego de que la operación recibiera la autorización formal del Departamento de Estado bajo la administración de Donald Trump.
La solicitud tramitada por la gestión de Javier Milei contempla una entrega inicial escalonada de cuatro helicópteros Black Hawk reacondicionados y dos motores de repuesto T700-GE-701D, junto con un paquete integral de mantenimiento, logística y entrenamiento para tripulaciones aéreas.
Capacidad operativa y equipamiento de rescate
Según detalló la diplomacia norteamericana, la provisión apunta a reforzar la vigilancia en zonas limítrofes, la lucha contra el delito transnacional y las tareas de asistencia humanitaria. «No se trata solo de equipamiento: es llegar a tiempo y salvar vidas», sostuvo Peter Lamelas, al tiempo que ratificó el compromiso de Washington para colaborar con la seguridad nacional del país.
El contratista principal del programa será Sikorsky, firma subsidiaria del gigante de defensa Lockheed Martin, con sede en Stratford, Connecticut. Además de las células y los motores, el paquete incluye instrumental crítico de navegación y rescate:
- Sistemas de comunicación táctica, radares IFF y GPS Garmin GTN-750.
- Equipos de evacuación con cabrestantes, sistemas de inserción por cuerda rápida y ganchos de carga.
- Dispositivos Bambi bucket especiales para el combate de incendios forestales y emergencias climáticas.
Alianza estratégica con Washington y el nexo con los cazas F-16
En su fundamentación técnica, el gobierno estadounidense remarcó que la transacción «respaldará los objetivos de política exterior al mejorar la seguridad de un aliado importante que no pertenece a la OTAN«, garantizando al mismo tiempo que las transferencias «no alterarán el equilibrio militar básico en la región» ni afectarán los recursos de defensa propios.
La incorporación de los UH-60L Black Hawk marca un nuevo paso en el reequipamiento de las Fuerzas Armadas, que aguardan la recepción de un segundo lote de seis aviones caza supersónicos F-16, destinados a complementar las primeras unidades operativas emplazadas desde diciembre en el Área Material Río Cuarto de la Fuerza Aérea.