Hojas agujereadas, brotes mordisqueados y el característico rastro brillante que aparece sobre las plantas o el suelo son las señales inequívocas de la presencia de caracoles en nuestras zonas ajardinadas.
Ciertamente, los caracoles pueden convertirse en visitantes poco deseados de jardines, huertos y terrazas, especialmente cuando encuentran las condiciones de humedad que necesitan para desplazarse.
Un experto de Arbre Disseny, empresa especializada en paisajismo y jardinería, ha compartido en TikTok tres métodos naturales para intentar mantenerlos alejados de las plantas. Antes de actuar, sin embargo, recomienda aprender a identificar su presencia y conocer algunos de sus hábitos.
Cómo saber si hay caracoles en las plantas
Una de las pistas más evidentes es el rastro de baba que dejan a su paso. Esta mucosidad les facilita el desplazamiento y contribuye a evitar que se deshidraten, por lo que puede servir para descubrir su presencia incluso cuando no encontramos ningún ejemplar a simple vista.
El momento del día también importa. Según explica el especialista, los caracoles presentan mayor actividad durante la noche y en jornadas húmedas, unas condiciones que hacen más fácil que puedan desplazarse por el jardín y alcanzar las plantas.
Además, recomienda no confiarse por la distancia existente entre el caracol y una maceta o cultivo. Estos animales pueden estirar considerablemente su cuerpo para superar determinados obstáculos. También pueden reproducirse con rapidez, por lo que actuar cuando aparecen los primeros indicios puede ayudar a evitar que el problema vaya a más.
Crear una barrera alrededor de las plantas
El primero de los trucos consiste en colocar alrededor de las plantas cáscaras de huevo trituradas, ceniza o posos de café. Según el paisajista, la textura o composición de estos materiales puede resultar desagradable para los caracoles y hacer que eviten acercarse.
La segunda recomendación es todavía más sencilla: regar las plantas por la mañana en lugar de hacerlo al final del día. De esta manera, el terreno tiene más tiempo para perder parte de la humedad antes de que llegue la noche, precisamente el periodo en el que estos animales suelen estar más activos.
@arbre.disseny🐌 Jardí foradat? Rastres de bava? Plantes atacades durant la nit? Potser tens el jardí convertit en un buffet lliure per a cargols. Abans de passar a mesures més agressives, prova aquests 3 trucs naturals: 🥚 Closques d’ou, marro de cafè o cendra al voltant de les plantes. 💧 Regar al matí per evitar excés d’humitat durant la nit. 🍺 Una trampa de cervesa enterrada a nivell de terra. Els cargols actuen sobretot de nit i en dies humits, així que la millor defensa és posar-los-ho una mica més difícil. Natural, senzill i amb ingredients que segurament ja tens a casa. Perquè el teu jardí pot ser moltes coses… però no una barra lliure per a cargols.
♬ so original - Ar-bre Disseny i Paisatgisme
La trampa con cerveza
Su tercera propuesta es la conocida trampa de cerveza. Consiste en colocar un pequeño recipiente con cerveza a ras del suelo para atraer a los caracoles y evitar que continúen alimentándose de las plantas.
Más allá de recurrir a un único remedio, la estrategia que plantea pasa por modificar las condiciones que favorecen su presencia y actuar desde los primeros indicios. Observar las hojas, buscar rastros de baba y controlar la humedad nocturna puede ayudar a detectar el problema antes de que los daños sean mucho más visibles.
Foto | En Pexels: Henrikas Mackevicius
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