El calentamiento global se está acelerando.
Esa es la principal conclusión de un estudio publicado en la revista científica Geophysical Research Letters, cuyos autores sostienen, con un 98% de certeza estadística, que el aumento de la temperatura del planeta se ha intensificado significativamente durante la última década.
Según la investigación, desde 2015 la temperatura media de la Tierra ha aumentado a un ritmo de 0,35 grados celsius por década, mientras que entre 1970 y 2015 el incremento era cercano a 0,2 grados celsius por década. En otras palabras, la velocidad del calentamiento casi se duplicó en comparación con las décadas anteriores.
Los investigadores advierten que, si esta tendencia se mantiene, el planeta podría superar de forma sostenida el límite de 1,5 grados celsius establecido por el Acuerdo de París antes de 2030.
Aunque ese umbral solo se considera oficialmente sobrepasado si el promedio global permanece por encima de esa cifra durante 20 años, el estudio sostiene que el mundo avanza rápidamente hacia ese escenario.
El autor principal del trabajo, Stefan Rahmstorf, del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, afirmó que la rapidez con que continúe aumentando la temperatura dependerá de la capacidad de reducir a cero las emisiones de dióxido de carbono provenientes de los combustibles fósiles.
Uno de los aspectos más relevantes del estudio es que por primera vez existe evidencia estadística sólida de que el calentamiento global no solo continúa, sino que además se está acelerando.

Para llegar a esa conclusión, los investigadores eliminaron del análisis la influencia de fenómenos naturales como El Niño, las erupciones volcánicas y las variaciones de la actividad solar, con el objetivo de aislar el impacto de la actividad humana sobre el clima.
Los científicos explican que esos fenómenos naturales suelen alterar temporalmente la temperatura del planeta y, en el pasado, incluso llevaron a interpretar erróneamente que el calentamiento global se había detenido. Al filtrar esos factores, la tendencia de largo plazo apareció con mucha mayor claridad.
Las conclusiones también reflejan el escaso avance de los esfuerzos internacionales para contener el cambio climático. Según los autores, el ritmo actual demuestra que las medidas impulsadas bajo el Acuerdo de París todavía son insuficientes para frenar el aumento de la temperatura global.
De mantenerse esta aceleración, el planeta enfrentaría un mayor riesgo de cruzar puntos de no retorno del sistema climático, como alteraciones en las grandes corrientes oceánicas, el deshielo acelerado del permafrost boreal o el colapso de los arrecifes de coral tropicales.
A ello se sumaría un aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos extremos como olas de calor, sequías, incendios forestales, lluvias intensas e inundaciones.
Por eso advierten que, sin medidas más contundentes por parte de los principales países emisores, el calentamiento global podría seguir acelerándose durante los próximos años, con consecuencias cada vez más difíciles de revertir.