Actualizado Sábado, 8 agosto 2026 - 02:51
El comisario de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, advierte en EL MUNDO de que las medidas que España tome ante la crisis migratoria de Ceuta no deberán afectar a la libre circulación de ciudadanos. «Esperamos que las autoridades españolas, trabajando conjuntamente con las autoridades marroquíes, cumplan su compromiso de garantizar que las medidas que adopten en respuesta a la situación no tengan ningún impacto en el espacio Schengen», afirma el responsable de la Comisión Europea en declaraciones en exclusiva a este periódico, en pleno choque entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, que acabó derivando en que España también haya impuesto controles a los pasajeros que proceden del país italiano.
Italia y España cruzaron ayer amenazas y medidas después de que Roma impusiese «controles en frontera» como reacción a las más de 70.000 personas que cruzaron la frontera en Ceuta. El Gobierno español le exigió este viernes que eliminase esa actuación porque «es injusta, contraria a los intereses de la Unión Europea y discriminatoria». «Por ello, instamos al Ejecutivo italiano que rectifique», añadió Moncloa, que avisó además de que «si no lo hiciera antes del 9 de agosto, España se verá obligada a adoptar medidas proporcionales». Y Meloni no sólo no rectificó sino que amplió hasta el 15 de agosto esa decisión de pedir aleatoriamente la documentación a viajeros procedentes de territorio español. En respuesta, el Gobierno de Sánchez ha restablecido los controles fronterizos a quienes lleguen de Italia hasta el 7 de septiembre, «ante la persistente presión migratoria irregular que sufre el país transalpino».
La postura de Bruselas de responsabilizar a España «refleja las opiniones expresadas por los Estados miembros en la reunión informal de ministros de Interior del martes», prosigue el comisario austriaco en referencia a la cita que los responsables de los 27 mantuvieron esta semana por vía telemática. «La Comisión mantiene un contacto estrecho con las autoridades españolas para evaluar rápidamente sus necesidades y prestar apoyo allí donde sea necesario», añade.
«Nuestras expectativas son claras. Todas las personas afectadas deben someterse al registro y a los controles de seguridad necesarios de conformidad con las normas de la UE. Quienes se determine que no tienen derecho a permanecer deberán ser retornados sin excepción, de forma rápida y efectiva», explica Brunner en este medio.
«La situación en Ceuta es, en primer lugar, una cuestión que corresponde a las autoridades españolas, responsables de gestionar su sistema de acogida», añade Brunner, que a continuación se centra en la responsabilidad que las mafias y traficantes de personas han tenido en los graves hechos que tuvieron lugar la semana pasada en Ceuta.
«La pérdida de vidas en Ceuta es un recordatorio de que los traficantes de personas se lucran con el sufrimiento humano y ponen vidas en peligro. La Comisión Europea ha propuesto una legislación sólida para combatir estas redes mediante una nueva Directiva sobre la facilitación de la inmigración irregular, que establecerá un marco penal más contundente para prevenir y combatir el tráfico ilícito de migrantes mediante la persecución de las redes de delincuencia organizada, la armonización de las sanciones entre los Estados miembros y la mejora de la cooperación judicial transfronteriza. Las herramientas están sobre la mesa», sostiene.
«Las herramientas están sobre la mesa. Ahora el Parlamento Europeo y el Consejo deben actuar sin demora. Europa debe demostrar que quienes explotan a personas vulnerables para obtener beneficios serán investigados, procesados y llevados ante la justicia», concluye Brunner, que pide por lo tanto a las otras dos instituciones europeas que aceleren el proceso de aprobación de la medida propuesta por la Comisión.
El comisario Brunner, que pertenece a la familia política del Partido Popular, se ha mostrado duro con las medidas que el Gobierno de Pedro Sánchez ha tomado en materia migratoria y, en especial, con la regulación masiva del Ejecutivo. El austriaco desligó esta semana la grave crisis y el ataque a la soberanía española con este proceso, pero no perdió la ocasión al ser preguntado por ello para recordar que «no es una buena señal frente al resto de Europeo».
«No ha habido críticas [en la reunión de ministros] porque no vemos que haya un nexo directo entre regularizaciones y los incidentes en Ceuta. Y en el caso de España se trata, en muchos casos, de ciudadanos latinoamericanos que tienen la misma lengua y la misma cultura. Pero no es una buena señal para el resto de Europa», incidió Brunner en la rueda de prensa posterior a la cita, y profundizando en lo que ya ha apuntado también en este periódico en diferentes ocasiones.