Las autoridades aragonesas han dictado una orden de evacuación para Santa María de La Peña, Triste, La Peña Estación y Yeste por causa de una "reproducción en la cola del incendio" declarado en Las Peñas de Riglos (Huesca), el cual comenzó el pasado lunes, 10 de agosto. 

Así lo han confirmado en la madrugada de este viernes fuentes de la Delegación del Gobierno en Aragón, señalando que los afectados que lo necesiten serán trasladados al pabellón del municipio oscense de Ayerbe.

La orden ha sido para nueve personas en Santa María de La Peña, para 44 en Triste, 70 en La Peña Estación y cuatro en Yeste, de acuerdo con esta misma fuente. 

Este jueves, también ha sido ordenada la evacuación de Santa Cruz de la Serós, con 74 personas; Binacua, con 46; y Osia, con 12. Del mismo modo, se ha confinado Santa Cilia de Jaca y Puente la Reina de Jaca. 

Por tanto, las localidades evacuadas son Bailo, Larués, Santa Cruz de la Serós, Binacua, Ena, Centenero, Botaya, Villalangua, Salinas de Jaca, Alastué, Arbués, Osia, Santa María de La Peña, Triste, La Peña Estación y Yeste. 

Daños en San Juan de la Peña

Cabe recordar que en la tarde del jueves, el incendio ha cercado el monasterio viejo de San Juan de la Peña, sin llegar a dañar la estructura, y se ha aproximado al monasterio nuevo. 

Esto ha provocado que personal de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y agentes de protección de la naturaleza (APN) hayan sacado varios bienes culturales del monasterio viejo para evitar que se quemaran, lo que les ha obligado a derribar una puerta para acceder al interior, ha señalado el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública del Gobierno de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro.

El Gobierno de Aragón ha ordenado el traslado al Museo de Huesca de los restos de los primeros reyes aragoneses y del linaje real que descansaban en el Panteón Real del Monasterio de San Juan de la Peña, debido al avance del incendio.

Esfuerzos de la UME

La UME ha accedido en un primer momento al edificio y ha logrado recuperar la indumentaria militar de gala original del Conde Aranda, con la que fue enterrado y que se exhibía en este espacio, y algunas piezas arqueológicas que también se mostraban en el lugar y que se han trasladado allí mismo a otro espacio seguro, si bien la proximidad de las llamas les ha obligado a retirarse en un momento dado. 

Después, un equipo multidisciplinar de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural, acompañado por la UME y la Guardia Civil, ha accedido de nuevo al Monasterio Viejo y han conseguido extraer los restos óseos de los reyes aragoneses y miembros del linaje real que descansan en el cenobio, así como fragmentos de pintura mural que ya estaban traspasados a soporte y otros bienes. 

Todo ello ha sido trasladado al Museo de Huesca donde permanecerá en perfectas condiciones hasta que sea posible su regreso al monasterio