Una preparación con ingredientes que suelen estar en casa ayuda a ablandar esa suciedad y facilita su eliminación.
14 de septiembre 2026, 21:10hs

Expertos en limpieza coinciden: “Para quitar la grasa pegada de los azulejos de la cocina, la clave está en utilizar esta mezcla” (Foto: Imagen generada con IA-Gemini).
Los azulejos de la cocina pueden acumular una capa de grasa difícil de quitar, en especial alrededor de la cocina y detrás de las hornallas. Aunque pasar un paño húmedo puede servir para retirar la suciedad reciente, cuando el aceite se adhiere a la superficie es necesario recurrir a una preparación que ayude a desprenderlo sin dañar los azulejos.
Una de las alternativas caseras más sencillas combina bicarbonato de sodio, detergente lavavajillas y agua tibia. La mezcla permite tratar las zonas con grasa acumulada y puede utilizarse tanto sobre los azulejos como sobre las juntas, siempre que el material sea compatible.
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Cómo preparar la mezcla casera para quitar la grasa de los azulejos
Para preparar este limpiador casero se necesitan pocos ingredientes:
- 2 cucharadas de bicarbonato de sodio.
- Unos chorros de detergente lavavajillas.
- Agua tibia, en cantidad suficiente para formar una pasta.
El bicarbonato funciona como un abrasivo suave que ayuda a desprender la suciedad adherida, mientras que el detergente está diseñado para actuar sobre las grasas y facilitar que puedan eliminarse con agua.
Cómo limpiar los azulejos de la cocina paso a paso
Antes de aplicar la preparación, conviene retirar con un paño húmedo las salpicaduras y restos de comida que estén sobre la superficie. Luego hay que seguir estos pasos:
- Mezclar el bicarbonato con unas gotas de detergente y un poco de agua tibia hasta conseguir una pasta.
- Aplicar la preparación sobre las zonas con grasa pegada utilizando una esponja suave.
- Dejar actuar durante unos minutos para que la suciedad se ablande.
- Frotar suavemente, en especial sobre las zonas donde la grasa se haya acumulado.
- Retirar los restos de la mezcla con un paño húmedo.
- Secar los azulejos con un paño limpio para evitar marcas.
En las juntas, puede utilizarse un cepillo pequeño de cerdas de nailon para llegar a los espacios donde suele acumularse más suciedad.
El truco para que la grasa no vuelva a pegarse
La limpieza frecuente es tan importante como el producto utilizado. La grasa puede quedar depositada sobre los azulejos en forma de una película casi invisible y, con el paso del tiempo, acumularse junto con polvo y restos de comida.
Por eso, los especialistas recomiendan limpiar las salpicaduras poco después de cocinar, en lugar de esperar a que se forme una capa gruesa y pegajosa. Good Housekeeping destaca que la limpieza regular ayuda a evitar que la acumulación de grasa se vuelva cada vez más difícil de retirar.
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También es importante tener en cuenta el material antes de aplicar cualquier preparación. Los azulejos cerámicos o porcelánicos esmaltados suelen tolerar este tipo de limpieza, pero las superficies de piedra natural requieren productos específicos y pueden dañarse con sustancias ácidas o limpiadores abrasivos.