El exsubsecretario de Defensa, Ricardo Montero (PS), criticó este miércoles la política exterior del gobierno del Presidente José Antonio Kast, afirmando que no existe una “política clara” sobre cómo abordar las relaciones mundiales y puntualmente para responder a las distintas presiones de Estados Unidos.

En entrevista con el pódcast Cómo te lo explico de las periodistas Paula Catena y Mónica Rincón, el también coordinador de Seguridad de la Fundación Horizonte Ciudadano, de la expresidenta Michelle Bachelet, abordó los roles de los ministros de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna y de Defensa, Fernando Barros.

Política exterior de Chile

En medio de la conversación, Montero reflexionó sobre el papel de Chile frente a Estados Unidos y su rol en materia internacional, en momentos de múltiples presiones del país norteamericano a diversas naciones, a través de aranceles o declaraciones tendientes a aumentar el gasto en armamento.

“Es compleja la evaluación. A mí no me queda claro cuál es la política exterior de Chile hoy, cuál es la que está ejecutando”, lamentó Montero.

A renglón seguido afirmó que “estamos es un entorno que es muy complejo y no queda claro dónde está parado Chile”.

En esa línea, planteó que “pareciera que todavía no entendemos que este no es un tema solo económico, como uno se vincula hacia afuera, sino que es un tema esencialmente político y tenemos a Estados Unidos que está en una postura durísima”.

“Hay una postura que tiene que ser más clara”, afirmó Montero.

La exautoridad enumeró una serie de errores que, a su juicio, habría cometido la actual administración en torno a las relaciones internacionales, entre ellos, el quitar el apoyo a la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), “celebrar” el bombardero y la guerra entre Estados Unidos e Irán, “o cuando antes siquiera de asumir, se pliega a una opción contra el crimen organizado a nivel Latinoamericano”, además de haber ido a EE.UU. y decir “que es nuestro único socio estratégico”.

“Eso va rompiendo los códigos de política exterior y de política de Estado”, señaló Montero y calificó esas acciones como “un error grave de política exterior”.

Asimismo, cuestionó el rol del canciller Francisco Pérez Mackenna y calificó que su trabajo “tiene el foco muy puesto en lo económico, en algo transaccional y subestima el tema de la política”.

Valparaiso, 24 de marzo 2026 El canciller Francisco Perez durante la comision de Relaciones Exteriores de la Camara de Diputados Sebastian Cisternas/Aton Chile SEBASTIAN CISTERNAS/ ATON CHILE

Rol del ministro de Defensa

Durante su análisis, Montero aseguró que la falta de postura política del ministro de Relaciones Exteriores provoca que no haya una única voz en materia internacional, y da paso a que otras autoridades, como el ministro de Defensa, Fernando Barros, intervengan en materia internacional.

“Acá el coro está desafinado”, cuestionó Montero.

Al respecto, sostuvo que “hay una línea editorial del director de orquesta, que yo creo que es compleja: el Presidente dijo esta semana que le gusta que la gente tenga voz, que haya opiniones, pero después hay una opinión oficial del gobierno”.

“Yo siempre he entendido que los ministros, en sus respectivas carteras, son la opinión oficial del gobierno”, dijo Montero respecto a la “libertad” de los ministros para opinar de distintos temas, en alusión a Barros cuando planteó derogar la ley Lafkenche y que Chile abandone el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

“Me cuesta entender que un ministro pueda opinar en contra de otro (...) la clave es que cada ministro habla en la esfera de sus competencias”, complementó el abogado.

“Eso no ha pasado para nada en este gobierno”, dijo Montero, ejemplificando con una serie de declaraciones cruzadas entre distintos secretarios de Estado.

En ese sentido, relevó que la cartera de Defensa Nacional está enlazada con la Cancillería, pero de igual forma cuestionó los dichos de Barros en torno a la relación de Chile con Estados Unidos, al afirmar que el país “no es el patio trasero” de la nación norteamericana.

“Son materias propias del Ministerio, salvo cuando se mete en crimen organizado o carteles, que eso es otra materia”, sostuvo.

“Ahora, cuando un ministro de Defensa, opina de casinos o del Convenio 169 de la OIT, son materias que no le son propias y eso distrae la labor de defensa”, aseguró.

Asimismo, el exsubsecretario de Defensa cuestionó que el ministro Barros haya firmado el Escudo de las Américas y puntualizó que es un ejemplo del “coro desafinado en la política exterior”.

En línea con lo anterior, Montero también calificó de “impresentable” que el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, filtre documentos “que no ha hecho públicos Chile y cuando no estamos todos ordenados en eso, damos más piso para que el señor embajador siga opinando abiertamente”.

Así, Montero recomendó que el Ejecutivo debe “alinear” las posturas frente a Estados Unidos, y que se debería convocar a los excancilleres y a las comisiones de Relaciones Exteriores de la Cámara y el Senado para adoptar una postura común.

Carrera de Bachelet a la ONU

En tanto, en el marco del complejo panorama de la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas, Montero destacó la actuación de la expresidenta en su intento por obtener el cargo internacional.

“Valorar el ánimo y la energía de la expresidenta. Ha viajado la mitad del mundo, se ha reunido con todos los que ha podido y han querido”, señaló.

“Está en un mundo muy convulsionado (...) creo que la postulación todavía está abierta, porque no hay una primera mayoría que se haya consolidado y si eso no pasa, sigue abierta la carrera”, explicó.

Con todo, Montero, quien trabaja en la fundación de la exjefa de Estado, afirmó que el apoyo del gobierno de Kast a su postulación, “no es determinante, pero sí muy relevante”.

Reforma constitucional en seguridad

Durante la conversación, el también exconvencional constituyente, objetó la propuesta del gobierno para modificar la Carta Magna en el marco de su agenda de seguridad, cuestionando las nuevas atribuciones que se pretenden entregar al jefe de Estado.

“Acá se cruzó un límite, se mandó, firmada por el Presidente y los ministros, una reforma constitucional con atribuciones que son a toda vista, iliberales, a toda vista autoritarias y que se asocian a régimen de ultraderecha. Esto marca un antes y un después”, afirmó Montero respecto de la iniciativa.

Agregó que “la idea general que plantean, es muy importante, hay que empatizar y entender la situación de la población, y desde esa óptica, también un llamado de atención, porque bajo grandes palabras como ‘democracia’ y ‘libertad’, se han cometido grandes abusos. No todo vale”.

“Esto no se puede entender como una contraposición de que los que digan que no a cualquier tipo de propuesta, incluso una absurda como esta, están en contra de las personas o están a favor del narcotráfico. Ese es un sinsentido”, cuestionó.

En esa línea, afirmó que las contrapropuestas que deberían plantear la oposición en la materia, debe ser cerrar la posibilidad de una reforma constitucional, de proponer nuevas leyes y ayudar en su tramitación, como también hacer cumplir la Constitución y la legislación vigente.

“Esta oposición es la que hizo la reforma más estructural y más importante en materia de seguridad durante el gobierno del expresidente Boric”, afirmó.

En orden a lo anterior, el jurista reafirmó que “se agotó el momento constituyente por ahora, por un buen tiempo y parte de eso mismo, una reforma constitucional puntual, puede ser; pero cuestionar todo el sistema constitucional de seguridad me parece un gravísimo error”.