
El huracán Fausto avanza por el Pacífico oriental hacia el archipiélago de Hawái, con previsiones de debilitamiento antes de acercarse a las islas, según los últimos reportes del Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés). Las autoridades meteorológicas de Estados Unidos y organismos internacionales han emitido advertencias sobre los posibles impactos en la región para los próximos días, en un contexto de actividad ciclónica por debajo del promedio histórico. Además, la reciente formación de la tormenta tropical Genevieve al sur de México introduce un nuevo factor de vigilancia, ya que los modelos pronostican que podría transformarse en el primer huracán mayor del año en el Pacífico oriental.
De acuerdo con el boletín oficial del NHC publicado la noche del 24 de julio, el huracán Fausto mantenía vientos máximos sostenidos de 155 kilómetros por hora (100 mph) y se localizaba a unos 2.645 kilómetros al este de Hilo, Hawái. El sistema se desplaza hacia el oeste a 24 kilómetros por hora (15 mph), y se espera que experimente una disminución de intensidad en los próximos días debido a la entrada en aguas más frías y un ambiente de aire seco. Las autoridades han señalado que, aunque la trayectoria prevista mantiene el ciclón al norte de las islas principales, la situación requiere un monitoreo cercano por parte de la población y las autoridades locales.
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Según datos históricos y análisis del NHC, el comportamiento de los ciclones en el Pacífico oriental suele estar condicionado por las condiciones oceánicas y atmosféricas del verano boreal. El último huracán mayor en la región fue Kiko, registrado en septiembre de 2025. El seguimiento de estos fenómenos se considera fundamental para la prevención de riesgos en zonas costeras de Estados Unidos, México y el resto de la cuenca del Pacífico.
El huracán Fausto se ubicaba en la noche del 24 de julio en las coordenadas 18,5°N y 129,9°W, a más de 2.600 kilómetros al este de Hawái, de acuerdo con el informe del Centro Nacional de Huracanes. El sistema mantiene vientos sostenidos de 155 km/h (100 mph) y se desplaza al oeste a 24 km/h (15 mph). El pronóstico indica que continuará en esa dirección durante los próximos días, con una tendencia a debilitarse al ingresar en aguas menos cálidas y una atmósfera poco favorable para su desarrollo.
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El NHC ha señalado en su último boletín que “Fausto continuará desplazándose hacia el oeste, alejándose de la península de Baja California y acercándose gradualmente a la región norte de Hawái durante la próxima semana”. Los modelos de predicción muestran que la probabilidad de que el ciclón se acerque significativamente a las islas principales es baja. “La mayoría de los escenarios proyectan que pase al norte de Hawái, manteniéndose lejos de zonas densamente pobladas”, indica el organismo estadounidense.

Hasta el momento, el NHC no ha emitido alertas costeras para Hawái ni para otras regiones de Estados Unidos o México respecto al huracán Fausto. Sin embargo, la institución recomienda mantenerse atentos a los boletines oficiales, ya que la situación podría cambiar a medida que el sistema avanza. “Intereses en las islas hawaianas deben monitorear el progreso de Fausto”, señala el NHC en su comunicado más reciente.
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La principal advertencia activa se refiere al incremento de oleaje y la formación de corrientes de resaca en la costa oeste de Baja California y el sur de California continental, efectos derivados de la presencia de Fausto en el Pacífico oriental. El NHC advierte que “las condiciones marítimas pueden ser peligrosas para bañistas y embarcaciones menores en las regiones expuestas”.
Según el pronóstico del Centro Nacional de Huracanes y reportes de Reuters, el impacto directo de Fausto sobre Hawái se considera poco probable, pero sí se esperan efectos indirectos. Entre estos, se prevé un aumento del oleaje en las costas orientadas al este y noreste del archipiélago durante la noche del martes y el miércoles, con posibles lluvias dispersas en esas zonas. “Las bandas externas del sistema podrían causar lluvias y surf elevado, aunque las condiciones de viento huracanado no afectarían tierra firme”, señala el NHC.
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El organismo estadounidense subraya que el escenario más probable es que Fausto se debilite a tormenta tropical antes de aproximarse a las islas. “Las previsiones actuales muestran que la intensidad del sistema disminuirá progresivamente, con vientos máximos que no superarían los 120 km/h (75 mph) al momento de su mayor cercanía a Hawái”, según el último análisis oficial.

La tormenta tropical Genevieve se formó al sur de México el 25 de julio, con vientos sostenidos de 80 km/h (50 mph), según el boletín del Centro Nacional de Huracanes. El sistema avanza hacia el oeste y se encuentra en una región con condiciones muy propicias para su intensificación, como aguas cálidas y baja cizalladura del viento. El NHC ha informado que es probable que Genevieve se convierta en huracán durante el fin de semana y alcance la categoría de huracán mayor —categoría 3 o superior en la escala Saffir-Simpson— a comienzos de la próxima semana.
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De acuerdo con el NHC, “Genevieve será el primer huracán mayor de la temporada 2026 en el Pacífico oriental si mantiene la tendencia actual”. Los modelos meteorológicos prevén que el sistema permanezca sobre aguas abiertas, sin acercarse a tierra firme ni amenazar al archipiélago de Hawái. Esta proyección ha sido ratificada por Reuters, que cita a fuentes oficiales de Estados Unidos.
Además de Fausto y Genevieve, el Centro Nacional de Huracanes monitorea un área de baja presión ubicada al suroeste de Hawái. Según el último informe, existe una probabilidad del 70% de que este sistema evolucione a depresión tropical en los próximos siete días. El NHC detalla que “las condiciones ambientales favorecen el desarrollo gradual mientras el sistema se desplaza hacia el oeste-noroeste en dirección al Pacífico occidental”.
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El monitoreo se mantiene activo debido a la posibilidad de que la actividad ciclónica aumente en las próximas semanas. Según registros históricos del NHC, la temporada actual muestra una actividad inferior al promedio, ya que la formación del segundo y tercer huracán suele darse antes de finales de julio.

Expertos del Centro Nacional de Huracanes explican que el debilitamiento de Fausto responde a la entrada en aguas más frías y a la presencia de aire seco en la atmósfera sobre el Pacífico central. Estas condiciones limitan el desarrollo de los ciclones tropicales y suelen provocar una disminución gradual de su intensidad al acercarse a Hawái. “El entorno oceánico y atmosférico en la región al este de Hawái no favorece la intensificación de huracanes, lo que reduce el riesgo de impactos severos en tierra”, señala el NHC.
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El organismo también menciona la influencia de la cizalladura del viento, que tiende a aumentar en esa zona y contribuye al debilitamiento de los sistemas tropicales. Esta tendencia ha sido documentada en años anteriores y se replica en el caso de Fausto, según los análisis de los modelos meteorológicos globales.
El NHC y el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos recomiendan a la población de Hawái y zonas costeras del Pacífico seguir de cerca los reportes oficiales y prepararse ante eventuales cambios en la trayectoria o intensidad de los sistemas tropicales. “Se aconseja evitar actividades recreativas en playas con oleaje elevado y consultar los avisos locales antes de ingresar al mar”, indica el NHC.
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Hasta el momento, no se han producido evacuaciones ni restricciones de movilidad en Hawái o en otras regiones afectadas por el oleaje, pero las autoridades insisten en la importancia de la prevención ante fenómenos meteorológicos de este tipo. “El monitoreo constante y la preparación comunitaria son fundamentales para reducir riesgos”, concluye el reporte del NHC.

La evolución de Fausto y Genevieve mantiene bajo observación a las autoridades y comunidades costeras del Pacífico oriental, especialmente en Hawái, Baja California y el sur de California. Los efectos previstos para los próximos días incluyen aumento del oleaje, lluvias dispersas y condiciones marítimas peligrosas para actividades recreativas y de navegación en zonas expuestas. El seguimiento activo de los avisos oficiales permite anticipar medidas preventivas y reducir la exposición a riesgos meteorológicos.
Los organismos como el Centro Nacional de Huracanes y el Servicio Meteorológico Nacional continuarán emitiendo actualizaciones periódicas mientras evoluciona la situación, con especial énfasis en los potenciales cambios de trayectoria o intensidad de los sistemas tropicales. Las previsiones actuales favorecen un escenario de bajo impacto directo sobre tierra firme, aunque la vigilancia se mantendrá hasta que los ciclones se disipen o se alejen completamente de las áreas habitadas.