Mientras Pedro Sánchez buscaba anoche el refugio del prime time público en La Revuelta, Alberto Núñez Feijóo se ha sentado este viernes 45 minutos en el estudio de la Cadena SER con Aimar Bretos para marcar perfil ideológico, enseñar dientes y dejar claro su oposición a la supervivencia política del sanchismo. "Mi primer objetivo es que Sánchez se vaya del Gobierno. Abrir una nueva etapa en mi país, que se produzca un cambio político y que abandonemos la decadencia y una cierta delincuencia que hemos visto durante estos años", ha dicho Feijóo. Cuestionado sobre la posibilidad de que el PP no resulte vencedor en las urnas, ha descartado ese escenario apelando al resultado de los comicios autonómicos recientes. "No contemplo esa hipótesis porque no tengo ninguna información que no diga que el Partido Popular sigue siendo la primera fuerza política en España".
Feijóo ha abordado la posibilidad de un Ejecutivo de coalición con Vox tras el 29-N y ha hablado de la existencia de contactos directos sobre el Senado. El planteamiento consiste en la retirada de candidaturas en aquellas provincias donde el partido de Abascal no tenga opciones reales de lograr representación, optimizando el rendimiento del voto conservador para arrebatar la mayoría a la izquierda en la Cámara Alta. Sobre una hipotética retirada del PP en dos circunscripciones, como hoy publica EL MUNDO, el líder del partido ha admitido que esa opción ha estado sobre la mesa.
"Sería lógico que Vox ,en aquellas provincias donde no va a tener senador, valore la posibilidad de no presentarse y que el Partido Popular corresponda a ese gesto", ha admitido el dirigente popular. Preguntado sobre si le genera reparos gobernar con la derecha radical tras el 29-N, ha rehusado marcar líneas rojas amparándose en el mandato de los electores: "Si los españoles me mandan completar la mayoría y dar estabilidad al Gobierno con la tercera fuerza política de mi país, yo soy un demócrata. No voy a hacer un pacto con nadie rápido porque no son fáciles hacer los pactos, pero lo que no voy a hacer es decirle que con Vox no podría dormir".
La tensión ha escalado cuando se le ha confrontado con la inclusión en las listas de Vox por Tarragona de un candidato con un proceso judicial pendiente por delito de odio y vinculado a antecedentes de corte neonazi. Feijóo ha declinado condenar la composición de las candidaturas de sus potenciales socios y ha optado por arremeter contra las alianzas del Ejecutivo central con la izquierda abertzale. "¿Usted cree que en el próximo Congreso yo voy a tener que convivir con personas terroristas con sentencia firme de ETA que Bildu lleva en las listas?", ha replicado. "Lecciones sobre moral, sobre ética y sobre pasado, no creo que deba de aceptarlas", ha sentenciado.
Aborto, eutanasia e Igualdad
El gallego ha marcado distancias con la agenda del Gobierno abriendo el debate de la regulación del aborto en menores de 16 y 17 años para debatir de nuevo la exisitencia del permiso de los progenitores. "Una niña de 16 años necesita la autorización de sus padres para hacerse un tatuaje y no para abortar", ha recriminado. El líder del PP ha querido poner el foco en las ayudas públicas a la maternidad para evitar interrupciones no deseadas: "Decirle a cualquier mujer que no aborte por un problema económico. Si quiere ser madre y quiere tener un hijo, yo me comprometo a buscar una solución al problema económico".
Ante el escenario de un choque irreconciliable entre la decisión de la menor y el criterio de la familia, el candidato ha planteado en los micrófonos la disyuntiva de "qué hará una niña de 16 años si quiere abortar y sus padres no lo aceptan". Sobre esta hipótesis, ha defendido el efecto persuasivo del entorno familiar: "Si una niña de 16 se ve sola, está en una situación de tensión y de estrés enorme. Si tiene el apoyo de sus padres habrá muchas que no quieran abortar".
Junto a la interrupción del embarazo, la revisión de la Ley de Eutanasia se sitúa entre las prioridades inmediatas de su campaña. "La muerte digna es un concepto con el que estoy de acuerdo, pero antes de llegar a la muerte digna tenemos que garantizar una vida digna", ha argumentado Feijóo. "Esta ley de eutanasia la vamos a reformar. Los procesos de eutanasia que estén activos en tramitación con esta ley se paralizarán".
En cuanto a la arquitectura del Estado, el presidente del PP ha confirmado la liquidación de la cartera de Igualdad como departamento autónomo. "No voy a mantener 22 ministerios. Lo voy a meter dentro de otros ministerios", ha esgrimido, cuestionando el desempeño de la actual dirección del área: "La ministra de Igualdad no puede trabajar de ocho a tres e irse a Valladolid en el AVE a pasar la tarde".
Cayetana Álvarez de Toledo
En clave interna, Feijóo ha querido proyectar una imagen de absoluta cohesión tras ratificar el puesto de Cayetana Álvarez de Toledo como número dos en la lista de Madrid, seguida por Borja Sémper como número tres. El líder de la oposición ha desvelado los detalles de la conversación en la que le comunicó su designación, quitando hierro a los roces del pasado tras su cese como portavoz parlamentaria en la etapa de Pablo Casado.
"Hablé con Cayetana antes de ayer a las nueve de la noche y le dije: 'Oye, Cayetana, mañana vamos a hacer público que vas en el número dos. Tienes el compromiso y la obligación de subir dos escaños en Madrid'", ha revelado. Feijóo ha respaldado sin reservas el papel de la diputada en esta nueva fase del partido: "Ha trabajado conmigo en los últimos cuatro años de forma correcta, de forma leal, ha aportado al grupo y yo le he pedido que vaya de número dos".
La incursión de Feijóo en la Cadena SER no es un hecho aislado, sino la primera parada de un despliegue por territorio ideológicamente adverso que incluirá próximas citas en El País, La Vanguardia y una entrevista de 90 minutos en el pódcast del creador de contenido Jordi Wild. En la cúpula de Génova no han dudado en buscar el contraste entre la disposición de su líder a someterse a entrevistas incisivas y el paso de Pedro Sánchez por el programa de David Broncano en RTVE. "Ser candidato a la Presidencia del Gobierno implica no ir solo a los sitios en los que te van a hacer la ola", enfatizan desde el PP.