(BUENOS AIRES).- “Boca no es Arsenal: lo de Mendoza fue indigno”, escribió Rodolfo Cingolani en una columna publicada el 7 de septiembre de 2026, tras el empate de Boca ante Gimnasia de Mendoza. El periodista cuestionó el planteo, el uso de suplentes y el repliegue del equipo, que terminó defendiendo en su área y cedió dos puntos sobre el final.

Cingolani resumió el desenlace con una crítica directa: “Queda claro que el resultado le duele mucho a Boca, haber perdido esos dos puntos sobre el final. Pero la realidad es que no merecía ganar. Gimnasia es un muy buen equipo que había hecho méritos.” El análisis apuntó así a la forma en que el equipo sostuvo la ventaja y a la actuación del rival.

La elección de la formación de Arruabarrena fue otro de los blancos de la columna. “El Vasco decidió jugar con suplentes y Boca lo pagó”, sostuvo Cingolani, quien vinculó esa decisión con una situación que, a su entender, ya se había repetido ante Riestra: “Hay una enseñanza que le deja el partido en Mendoza a Boca. En realidad ya le había pasado con Riestra y en este caso no fue goleado pero empató. Y la enseñanza es que si vos ponés suplentes, en el fútbol argentino no ganás. Porque hay una paridad muy grande. Si vos ponés mayoría de relevos, no sos más que nadie.”

El retroceso defensivo ocupó otro tramo de la crítica. “Más allá del resultado, hay imágenes que son llamativas. Por ejemplo, lo de la línea de cinco y defenderse tan atrás. Si hubiese ganado, seguramente estaríamos diciendo que estuvo bien el Vasco, pero en esta le salió mal, en el marco de un partido lleno de errores.” Cingolani reforzó esa lectura al señalar: “No puede terminar como terminó el partido contra Gimnasia de Mendoza, defendiendo en el área.”

La prioridad que marcó Cingolani

El periodista también cuestionó la decisión de reservar futbolistas para la competencia internacional: “La foto del partido es muy polémica. Lo de Boca es indigno porque no puede terminar así. Boca no es Arsenal de Sarandí, con todo respeto. No puede terminar como terminó el partido contra Gimnasia de Mendoza, defendiendo en el área. Y no pueden jugar suplentes porque la Sudamericana no es más importante que el torneo local.”

Cingolani planteó además una diferencia de jerarquías entre los torneos. “Boca no es Sudamericana, es Libertadores. La Sudamericana es un premio consuelo”, afirmó. Para el periodista, la prioridad debía estar en la competencia local y en la posibilidad de que el club corte una racha sin títulos.

El empate también afectó las expectativas de Boca en la tabla anual. Cingolani sostuvo: “Y a partir de este resultado, el equipo del Vasco se empieza a despedir del título que entrega la tabla anual.” Luego agregó: “Sería un milagro hasta para los ateos ganar el torneo anual, que es una de las competencias con las que Boca se había permitido ilusiones.”

La referencia al partido ante San Pablo quedó ligada a la decisión de guardar jugadores: “Y eso de guardar suplentes para mañana…”. Cingolani cerró su análisis con una demanda concreta para el club: “Y en definitiva, lo que el club necesita es ganar. Cualquier cosa pero ganar un título. Si quieren, que inventen otro torneo, lo que sea. Pero Boca no puede terminar otro año sin ganar.”