El Ministerio de Energía y Minas (MEM) considera que los resultados han sido positivos y continuará con la medida. Sin embargo, el ministro Erwin Barrios indicó que aún no es momento de incorporar etanol a la gasolina superior y que todavía no se ha definido un plazo, pues primero se busca fortalecer la confianza del público.

La gasolina regular con 10% de etanol, conocida como E10, comenzó a comercializarse al consumidor final el 22 de agosto. Uno de los principales efectos observados durante el primer mes fue el cambio en los patrones de consumo entre las gasolinas regular y superior, aspecto en el que coincidieron el MEM y representantes de los sectores consultados.

Según Barrios, un promedio del 30% de los usuarios migró de la gasolina regular a la superior y, en algunos casos, el cambio alcanzó el 40%.

El funcionario atribuyó este comportamiento principalmente a la desinformación que, según afirmó, ha circulado entre los consumidores.

"Tres de cada 10 usuarios se han pasado a la gasolina superior; en algunos casos pueden ser cuatro de cada 10. Sin embargo, estamos observando que quienes continúan consumiendo gasolina regular no presentan problemas, por lo que creemos que poco a poco volverán a utilizarla", añadió.

Barrios reconoció que en algunas estaciones de servicio la migración pudo haber alcanzado cinco o seis de cada 10 consumidores.

Análisis sobre los cambios de hábitos

Ivanova Ancheta, directora ejecutiva de la Asociación de Productores de Alcohol de Guatemala (Apag), indicó que, según datos de las autoridades, antes de la incorporación del etanol el 56% del consumo de gasolinas correspondía a la regular. Durante esta primera fase, afirmó, el comportamiento se invirtió y la gasolina superior representa alrededor del 56% de la demanda.

El director ejecutivo de la Asociación Guatemalteca de Expendedores de Gasolina (Ageg), Enrique Meléndez, coincidió en que uno de los principales efectos ha sido el cambio en el patrón de consumo.

Meléndez explicó que la organización aún no cuenta con información de retorno ni ha efectuado un análisis del primer mes, por lo que no proporcionó una cifra específica. No obstante, señaló que el porcentaje de usuarios que optó por la gasolina superior varía entre las estaciones de servicio y que, en algunos casos, es mayor que el reportado por las autoridades.

La Asociación de Importadores de Motocicletas de Guatemala (Asim), por medio de su gerente general, César Amézquita, también relacionó el traslado hacia la gasolina superior con la decisión de algunos consumidores de evitar la regular con E10.

Según la asociación, algunos usuarios han buscado información en talleres, con mecánicos, fabricantes, distribuidores y otros consumidores y, con base en ello, han optado por utilizar gasolina superior, pese a que representa un mayor costo.

Para la Asim, el principal balance del primer mes es que "persiste una importante inconformidad de los usuarios respecto de que el uso del E10 haya sido establecido como obligatorio, particularmente porque el consumidor no tiene actualmente la posibilidad de elegir entre gasolina Regular convencional y gasolina Regular con E10".

Efecto en la demanda y abastecimiento

Barrios indicó que en Guatemala la gasolina regular representaba alrededor del 55% del consumo y la superior, el 45%.

Respecto de las quejas por un supuesto desabastecimiento de gasolina superior, aseguró que no se trató de un problema generalizado, sino de casos puntuales en algunas estaciones de servicio, debido a los cambios en los patrones de consumo y a los bloqueos en carreteras.

Agregó que los importadores reajustaron sus compras para mantener el suministro.

Meléndez explicó que el aumento de la demanda de gasolina superior ocasionó que los inventarios se agotaran con mayor rapidez en algunas estaciones. Sin embargo, aseguró que la situación se ha normalizado y que será necesario reestructurar las compras de combustibles con base en los nuevos patrones de consumo.

Añadió que la Ageg no tiene reportes de desabastecimiento en las estaciones de servicio y que, si alguna se quedó sin combustible, considera que la situación no se prolongó durante varios días.

Ancheta sostuvo que la incorporación del E10 se ha desarrollado de manera ordenada y con la cadena de suministro alineada.

"Se han presentado algunos desafíos logísticos por causas ajenas a la política de E10; por ejemplo, bloqueos que afectaron temporalmente la distribución. Se espera que, al finalizar la implementación de E10 en la gasolina Superior, los patrones de consumo vuelvan a ser similares a los registrados antes de la política", agregó.

Diferencia de precios

El MEM considera que durante el primer mes se cumplieron dos objetivos: que la gasolina regular funcionara con normalidad, sin que el ministerio ni la Dirección de Atención y Asistencia al Consumidor (Diaco) recibieran quejas, y que aumentara la diferencia de precio respecto de la gasolina superior.

Barrios señaló que se había previsto una diferencia de Q1.25 a Q1.50 por galón, dependiendo del proveedor.

Ancheta afirmó que para el consumidor existe un beneficio económico, debido a que la gasolina regular continúa siendo la opción de menor precio.

Según el monitoreo del MEM del 16 de septiembre, el precio promedio fue de Q42.58 por galón para la gasolina regular y de Q44.66 para la superior en estaciones de autoservicio del área metropolitana, una diferencia de Q2.08 por galón.

Aída Fernández, de la Asociación de Combustibles Renovables (ACR), coincidió en que la medida ha tenido efectos positivos en los precios. Explicó que antes de la incorporación del E10 la diferencia entre la gasolina regular y la superior era de aproximadamente Q1 por galón, mientras que ahora oscila entre Q2 y Q2.50.

La Asim planteó otra perspectiva sobre el impacto económico. A su criterio, el análisis no debería limitarse al precio por galón, sino considerar cuánto cuesta recorrer un kilómetro, el consumo de combustible y los eventuales costos de mantenimiento.

Amézquita señaló además que en redes sociales se han difundido testimonios de usuarios que reportan cambios o problemas en el funcionamiento de sus vehículos después de utilizar E10, por lo que la asociación considera que esos casos deberían investigarse.

Otros factores

Ancheta calificó como positivo el balance del primer mes desde la perspectiva de Apag. Indicó que ha habido suficiente disponibilidad de combustible para atender la demanda y acompañamiento de las autoridades.

Explicó, sin embargo, que la incorporación del E10 coincidió con un contexto logístico complejo, debido a las tensiones en el estrecho de Ormuz y a las restricciones al transporte marítimo por el canal de Panamá, derivadas de la sequía ocasionada por el fenómeno de El Niño.

En Guatemala, añadió, los bloqueos en distintas carreteras interrumpieron temporalmente el traslado de cisternas hacia algunas regiones.

Ancheta aseguró que, pese a esos factores, la incorporación del etanol no causó una alteración adicional en el abastecimiento y, por el contrario, demostró el valor de contar con una fuente complementaria en la matriz de combustibles.

Fernández afirmó que considera positivo que Guatemala se sume a más de 60 países que utilizan una gasolina más económica y con menores emisiones. Añadió que, según la ACR, el uso del E10 contribuye a reducir los gases de efecto invernadero, mejorar la calidad del aire y avanzar en los objetivos ambientales y de salud pública.

Los retos

Para Apag, uno de los principales retos es informar a los consumidores que el incremento reciente en los precios de los combustibles responde principalmente al comportamiento internacional del petróleo, sus derivados y la logística mundial, y no a la incorporación del etanol a la gasolina regular.

La asociación indicó que continuará proporcionando información técnica sobre la seguridad del E10.

La ACR considera que también debe analizarse el cambio en los patrones de consumo. Fernández señaló que un comportamiento similar se registró en países como Vietnam y Tailandia, donde inicialmente el E5 o E10 se incorporó a una sola gasolina y después se extendió a ambas.

Desde la perspectiva de la Asim, los próximos meses deben servir para pasar de la implementación al seguimiento técnico, transparente y verificable.

La asociación considera que una de sus principales preocupaciones es la fiscalización de la mezcla. Aunque el MEM ha indicado que existen controles para garantizar que el E10 cumpla con las especificaciones establecidas, la Asim plantea que la institución informe cuántas inspecciones y muestras se han efectuado, dónde se realizaron, cuáles fueron los resultados y qué medidas se adoptaron cuando alguna muestra no cumplió con las especificaciones.

"Si el Estado establece el uso obligatorio del E10 en la gasolina Regular, el consumidor debe tener certeza de que está recibiendo exactamente el producto que establece la normativa", añadió Amézquita.

La asociación también considera necesario crear un mecanismo formal para recibir y analizar reportes de los usuarios relacionados con el consumo, el desempeño, el mantenimiento o el funcionamiento de sus vehículos.

Según la Asim, la transparencia en el control de la mezcla y el seguimiento de los posibles efectos en los vehículos será fundamental para generar confianza durante el resto del proceso.

"Nuestra posición continúa siendo que el usuario debe tener información, evidencia y capacidad de decisión, especialmente cuando una medida obligatoria puede tener impacto en sus costos de movilidad y mantenimiento".

Lo que sigue

Para el resto del año, la ACR considera importante analizar los cambios en los hábitos de consumo registrados durante esta primera etapa y continuar proporcionando al consumidor información clara y técnica sobre el nuevo combustible.

La asociación señaló que el E10 se utiliza en más de 60 países y que, desde su perspectiva, existe evidencia que respalda sus beneficios.

Añadió que los cambios en los hábitos de consumo limitan el impacto positivo que atribuye a la medida, especialmente en la mejora de la calidad del aire, la protección del medioambiente y la salud de la población.

Apag considera que los próximos meses servirán para consolidar el proceso, que, según la entidad, durante el primer mes ha demostrado ser operativamente viable y seguro, además de fortalecer la coordinación entre los actores de la cadena de suministro y la flexibilidad en el abastecimiento.

La entidad recordó que el precio del petróleo está expuesto a conflictos geopolíticos, restricciones en rutas estratégicas y mayores costos de transporte, mientras que el etanol, aunque depende de determinadas variables del mercado, no está sujeto a los mismos factores que determinan el precio del petróleo.