Para 4
1.1€/pers.
50kcal/100g
Ingredientes
- 500 g de tomates maduros
- 1 pepino pequeño
- 1/2 cebolla dulce
- 1/2 pimiento verde italiano
- 80 g de pan asentado
- 1 diente de ajo
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 25-30 ml de vinagre de Jerez o vinagre de vino
- 900 ml de agua muy fría
- Unas hojas de poleo fresco, orégano suave o hierbabuena (opcional)
- Sal
En algunas casas el gazpacho no pasa por la batidora. Se prepara con un mortero, una ensaladera grande y hortalizas cortadas a cuchillo. Ese es el punto de este gazpacho extremeño campero, una sopa fría de verano que se toma con cuchara y que deja ver lo que lleva.
La cocina extremeña es tan fabulosa como sus gentes. Te dejo un recopilatorio de las mejores recetas de la cocina extremeña.
La parte que le da cuerpo no viene del tomate triturado, sino de un majado de ajo, pan, aceite y sal que se deshace después en agua fría. Luego entran el tomate, el pepino, la cebolla y el pimiento en trozos pequeños. Queda más ligero que un gazpacho andaluz y bastante más rústico, con ese punto de comida de campo que no busca una textura fina.
No te quedes sólo con esta versión. Tenemos muchas más recetas de gazpachos, salmorejos y sopas frías en el blog.
También hay una confusión normal con el cojondongo extremeño, porque los dos se mueven entre sopa, ensalada y pan aliñado. La diferencia práctica está en que aquí buscamos una preparación más caldosa, para comer en cuenco, mientras que el cojondongo suele quedar más como una ensalada bien aliñada con pan y verduras.
Para seguir con sopas frías y recetas cercanas, merece la pena tener a mano el gazpacho andaluz, más triturado y de tomate; el salmorejo cordobés, más espeso y cremoso; y la porra antequerana, que también tira de pan, tomate y aceite, pero en una línea bastante más densa.
Receta casera de gazpacho extremeño campero

Preparación paso a paso
- Separamos unos 40 g de pan para el majado y reservamos el resto para los tropezones. Quitamos la corteza más dura si la tiene y ponemos esa miga en un cuenco con un poco de agua fría durante 5 minutos. No hace falta empaparla hasta que se deshaga, solo ablandarla.
- Lavamos los tomates y el pimiento. Pelamos el pepino si tiene la piel gruesa y pelamos también la cebolla. Cortamos las hortalizas en dados pequeños, pero sin hacer una picada diminuta. En este gazpacho campero interesa notar los trozos.
- Ponemos el diente de ajo pelado en el mortero con una pizca generosa de sal. Si usamos poleo fresco, orégano o hierbabuena, añadimos unas hojas ahora. Majamos hasta tener una pasta sencilla, sin dejar trozos grandes de ajo.
- Escurrimos la miga remojada y la añadimos al mortero. Trabajamos el conjunto hasta que el pan se mezcle con el ajo y la sal. Incorporamos el aceite poco a poco, removiendo con la maza o con una cuchara, hasta formar un majado espeso y brillante.
- Añadimos el vinagre al majado y mezclamos de nuevo. Si preferimos controlar mejor la acidez, podemos echar solo una parte ahora y corregir al final.
- Vertemos el agua muy fría en una ensaladera amplia, una sopera o un lebrillo. Añadimos el majado y removemos bien para que se reparta. No debe quedar como una crema, sino como un caldo frío aliñado con algo de cuerpo.
- Incorporamos el tomate, el pepino, la cebolla y el pimiento. Removemos, probamos de sal y vinagre, y corregimos si hace falta. Si el tomate está muy dulce, seguramente pedirá un poco más de vinagre.
- Tapamos el recipiente y dejamos el gazpacho extremeño en la nevera durante 1 hora. Este reposo no es obligatorio, pero ayuda a que el agua coja sabor y a que las verduras queden bien frías.
- Justo antes de servir, cortamos el pan reservado en dados pequeños y lo añadimos al cuenco o lo ponemos aparte para que cada uno se sirva. Así no se ablanda de más antes de llegar a la mesa.
- Servimos muy frío, con un hilo de aceite por encima si apetece. Debe quedar fresco, ligero y con tropezones, no espeso ni triturado.





Consejos para un gazpacho extremeño campero de rechupete
- Usad pan asentado, no pan recién hecho. El pan del día anterior aguanta mejor en el majado y en los tropezones. Si usamos una barra muy ligera, se empapará demasiado rápido.
- El mortero cambia la textura. Si lo metemos todo en la batidora, saldrá otra receta. Puede estar buena, pero ya no será esta versión campera.
- El agua debe estar fría de verdad. Si partimos de agua templada y confiamos solo en la nevera, el gazpacho tardará más en estar en su punto. Para servirlo al momento, mejor usar agua muy fría y enfriar antes las hortalizas.
- Con el ajo, mejor quedarse corto. Un diente pequeño es suficiente para 4 personas. Si el ajo es fuerte, retiramos el germen central o usamos medio.
- El poleo le da un toque muy extremeño, pero no siempre se encuentra fresco. Podemos cambiarlo por un poco de orégano, hierbabuena o tomillo suave, sin convertir el gazpacho en una infusión.
- La cebolla debe ir bien picada. Si la dejamos en trozos grandes, manda demasiado en cada cucharada. Una cebolla dulce ayuda a que el conjunto quede más amable.
- No añadáis los dados de pan demasiado pronto si queréis que mantengan algo de mordida. En este plato está bien que una parte del pan se moje, pero no que todo acabe hecho papilla.
- Si se guarda para más tarde, conviene probarlo otra vez antes de servir. El pan, el tomate y el frío pueden apagar un poco la sal y el vinagre, así que el ajuste final importa.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails.
Puede pasar que, al verlo en la ensaladera, alguien pregunte si esto es gazpacho o ensalada con agua. Es una duda lógica. La diferencia la marca el majado: el ajo, el pan, el aceite y el vinagre no van sueltos, sino trabajados antes para dar sabor al agua.
También suele salir la pregunta de si se puede hacer con batidora. Poder, se puede, pero cambia la receta. Si trituramos las hortalizas, nos acercamos a un gazpacho más moderno y homogéneo. Para esta versión, lo suyo es majar solo la base y dejar las verduras cortadas.
Con el pan hay que ir con un poco de ojo, porque si usamos demasiado pan el gazpacho pierde ligereza y se queda pastoso. Mejor empezar con la cantidad indicada y, si luego queremos más tropezones, añadirlos ya en el cuenco.
Otra duda bastante normal es cuánto aguanta en la nevera. Bien tapado, puede aguantar de un día para otro, pero está mejor el mismo día. Las verduras siguen soltando agua, el pan se ablanda y el vinagre cambia un poco el sabor. Para dejarlo preparado, guardamos el pan de tropezones aparte.
Si no tenemos poleo, no pasa nada. La receta admite una hierba aromática suave, o incluso ninguna, porque el plato sigue funcionando con ajo, pan, aceite, vinagre, sal y hortalizas. Lo que no conviene es pasarse con hierbas muy potentes, porque tapan el sabor fresco del tomate y el pepino.
Última revisión: 12 julio 2026
Hemos trabajado 2 horas y 10 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?20 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
5/51 voto
Categorías: Recetario de cocina Recetas con pocos ingredientes Recetas con tomates Recetas de sopas, caldos y cremas Recetas de verano Recetas de verduras y hortalizas Recetas fáciles y rápidas Recetas por ocasión Recetas por técnica
Etiquetas: cebolla cocina española cocina extremeña pan pepino pimiento verde tomate vinagre