El director y actor George Clooney recibe en Venecia el León de Oro a toda su carrera REUTERS/Yves Herman

El director y actor George Clooney recibe en Venecia el León de Oro a toda su carrera REUTERS/Yves Herman

El actor y director George Clooney ha aprovechado su León de Oro honorífico en el Festival de Venecia para lanzar una defensa del arte frente al miedo político y advertir de que quienes persiguen a periodistas, artistas y narradores “nunca son los héroes de la historia”.

El actor recibió el premio el miércoles 2 de septiembre por la noche y vinculó ese reconocimiento a una idea central: el cine no detiene guerras ni corrige elecciones, pero sí ensancha la empatía en un momento de polarización.

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Clooney ha dicho en la ceremonia inaugural que “las historias siempre son peligrosas para la gente que trafica con el miedo” y que los primeros objetivos de los autoritarios no son los políticos, sino “los periodistas que hacen preguntas” y los creadores que se niegan a ofrecer respuestas simples. El intérprete ha situado ese mensaje en un contexto más amplio al sostener que quienes mandan y quienes concentran más dinero están empujando a la sociedad a temerse mutuamente.

El discurso ha combinado esa carga política con ironía sobre el propio galardón. “Cuando te dicen que vas a recibir un premio a toda una vida, hay dos cosas que te vienen a la cabeza: la primera, qué honor tan increíble; y la segunda, si saben algo que yo no sé”, ha bromeado al inicio, antes de repasar una carrera de 45 años que ha definido como “una serie de felices accidentes”.

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Clooney ha defendido además el papel de los festivales de cine como recordatorio de que las personas no son tan distintas como se les repite de forma constante. En esa línea, ha afirmado que las películas no frenan la inflación ni arreglan procesos electorales, pero sí logran “algo extraordinario”: recordar que un desconocido nunca es del todo un extraño y que puede ser el héroe en la historia de otra persona.

George Clooney durante su discurso al recibir el León de Oro Honorífico del Festival de Venecia 2026 REUTERS/Yves Herman
George Clooney durante su discurso al recibir el León de Oro Honorífico del Festival de Venecia 2026 REUTERS/Yves Herman

El actor ha formulado su advertencia con una cadena de ejemplos muy concreta que ha sido de lo más comentada. “Los primeros a los que los autoritarios intentan silenciar no son los políticos. Son los periodistas que hacen preguntas, los artistas que rechazan respuestas simples, los cineastas, escritores, actores y músicos que insisten en que alguien a quien nunca has conocido merece tu empatía”, ha declarado.

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Ese mismo argumento ha servido de eje para su conclusión más política. “La gente que tiene miedo de los libros, la música y las historias nunca son los héroes de la historia”, ha añadido el actor, director y productor, que cerró esa parte de la intervención con una apelación a la experiencia compartida de la sala de cine: sentarse juntos a oscuras y preocuparse por personas a las que nunca se ha conocido.

El tono grave del discurso ha convivido con un tramo íntimo y otro claramente humorístico. Clooney ha dado las gracias a sus amigos y a su mujer, Amal Clooney, y ha reconocido que no encontraba palabras para describir cuánto la quiere y lo orgulloso que está de ella y de sus dos hijos.

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Después ha rematado con una de las bromas de la noche, a cuenta de Batman. “Mis dos hijos son las dos únicas personas que pensaron que yo estaba bien en Batman. No les he dejado ver toda la película. No la veáis hasta el final, es terrible”, ha dicho.

George Clooney junto a su esposa Amal Clooney posando en la alfombra roja antes de recibir en Venecia un premio a toda su carrera. REUTERS/Yves Herman
George Clooney junto a su esposa Amal Clooney posando en la alfombra roja antes de recibir en Venecia un premio a toda su carrera. REUTERS/Yves Herman

La gala también ha incluido un homenaje audiovisual con un guiño ‘autorreferencial’. La pieza de tributo empezó y terminó con un fragmento de Jay Kelly, donde su personaje de estrella de cine recibe un premio ficticio a toda una carrera en un festival italiano.

La encargada de entregarle el León de Oro ha sido Laura Dern, compañera de reparto en esa película. La actriz ha combinado elogio y broma al describirle como un hombre de profunda humanidad e integridad, volcado en el servicio y en la verdad, y al mismo tiempo como “la persona más divertida” y “la más guapa”, además de recordar que fue elegido el hombre vivo más atractivo en dos ocasiones.

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Laura Dern también ha leído mensajes de amigos y colaboradores, entre ellos Brad Pitt. El actor ha elogiado la capacidad de Clooney para rendir en casi cualquier terreno, aunque ha dejado una advertencia jocosa: “Por favor, por favor, mantenedlo alejado de la pista de baile: no tiene ni idea”.

Horas antes de la ceremonia, Clooney había comparecido ante los periodistas y había entrado en asuntos de actualidad de la industria y la política estadounidense. Allí ha respaldado el derecho de Mark Ruffalo a expresarse libremente en plena controversia por sus críticas a la fusión entre Paramount y Warner Bros., y ha puesto en duda la lógica económica de la operación.

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“No veo cómo esa fusión acaba teniendo sentido desde el punto de vista financiero para la gente que está intentando hacerla. Ya veremos”, ha señalado. En esa misma comparecencia, también ha respondido sobre la situación en Estados Unidos con una palabra poco habitual: “caquistocracia”, que ha definido como un país gobernado por las personas menos cualificadas.

“Igual ahora tenemos una caquistocracia, pero saldremos adelante”, ha afirmado. Acto seguido ha apuntado al calendario político: ha dicho que habrá elecciones en noviembre como mecanismo de control y equilibrio, y que en 2028 espera una restauración de cierta normalidad.

La presencia de Clooney en Venecia no ha quedado reducida a la gala. El festival ha anunciado además una clase magistral del actor este jueves, centrada en una trayectoria de casi cinco décadas en la que figura entre las únicas tres personas nominadas al Oscar en seis categorías distintas: mejor película, dirección, actor, actor de reparto, guion original y guion adaptado.

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Ese recorrido incluye el Oscar al mejor actor de reparto por Syriana en 2005 y el de mejor película como uno de los productores de Argo, premiada en 2012. Entre sus trabajos más recordados, se encuentra la saga Ocean’s Eleven entre 2001 y 2007, Los descendientes en 2011 y Gravity en 2013, además de su labor como director en Confesiones de una mente peligrosa en 2002, Buenas noches, buena suerte en 2005 o Los idus de marzo en 2011.