
El testimonio de Gustavo Angarita Jr., actor y director de cine colombiano, ha reavivado el debate sobre la inseguridad en Bogotá tras un episodio que, según sus palabras, fue mucho más que un robo común.
El artista denunció haber sido víctima de un caso de sumisión química con escopolamina en el barrio Galerías el 24 de julio, donde no solo perdió sus pertenencias, sino que también vio amenazada su vida y sufrió secuelas físicas y emocionales.
El relato de Angarita Jr. revela que los efectos de la droga lo privaron por completo del control de sus acciones. El actor relató a La FM Fin de Semana que, al salir de su vivienda para hacer una compra en un supermercado cercano, fue interceptado por dos personas que comenzaron a hablarle sobre su trabajo actoral. “Lo único que conservo con claridad de ese momento es la frase ‘usted es el gringo de la película’, repetida por quienes se me acercaron”, afirmó. Desde allí, según su testimonio, experimentó un vacío total en la memoria.
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Horas después, Angarita Jr. despertó en su casa sin recordar cómo había llegado. El lugar estaba completamente desordenado, con evidencias de que los responsables se habían tomado el tiempo de saquearlo y hasta consumir bebidas alcohólicas en el sitio. “Hicieron fiesta en mi casa, se tomaron de trago, todavía cervezas tiradas, tuvieron tiempo de hacer muchas cosas”, relató el actor a Noticias RCN.
La agresión no se limitó a la pérdida de objetos materiales. Angarita Jr. destacó que la intoxicación le dejó secuelas físicas y afectó su estabilidad emocional. Señaló que la mayor dificultad fue reconstruir lo ocurrido, ya que “la memoria se corta”, lo que le impidió identificar el momento exacto de la intoxicación.
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El profesional de la salud que lo atendió le explicó que, debido a sus condiciones físicas, pudo soportar los efectos de la sustancia sin llegar a un paro respiratorio o coma.

El actor insistió en que este tipo de sucesos deberían calificarse como “intento de asesinato”, y argumentó que los delincuentes no solo buscan robar, sino que ponen en peligro la vida de sus víctimas: “Esto es un intento de homicidio, literalmente, me dijo el médico, porque si se hubiera pasado la dosis, me hubieran matado”, compartió sobre el diagnóstico recibido tras su traslado a un centro médico.
Modus operandi y dificultades en la denuncia
Angarita Jr. relató que los responsables lo persuadieron para cambiarse de ropa y acostarse en su cama mientras permanecía bajo los efectos de la sustancia, lo que consideró una muestra del grado de control que ejercen los delincuentes mediante la “sumisión química”. Al recuperar parcialmente la conciencia, comprobó que se habían llevado dinero en efectivo, cerca de 200 euros, documentos personales, un computador portátil, un teléfono celular y otros objetos de valor.
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El actor señaló que tardó cerca de media hora en recordar el número telefónico de su esposa para pedir ayuda. Una vez logró comunicarse con ella, fue trasladado a un hospital, donde permaneció bajo observación médica. La experiencia, más allá del daño material, lo dejó con una sensación de vulnerabilidad y temor persistente.

Durante la entrevista, Angarita Jr. cuestionó la percepción oficial sobre la seguridad en la capital. “Hoy siento que en la ciudad no tenemos la más mínima seguridad”, expresó, subrayando que fue atacado en plena luz del día y mientras realizaba una actividad cotidiana. Además, criticó los trámites para interponer la denuncia, calificándolos como complejos y poco eficaces para las víctimas.
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A través de sus redes sociales, el actor compartió imágenes y detalles del hecho, advirtiendo sobre la presencia de estructuras organizadas detrás de estos casos. “No hay que minimizar estos hechos”, sostuvo, y pidió que las autoridades continúen investigando el uso de sustancias químicas para someter a las víctimas y facilitar los robos.