Nueva York todavía está a meses de saber si despertará con nieve el viernes 25 de diciembre de 2026. No existe un pronóstico confiable para esa fecha específica ni sería responsable asegurar que Central Park, el Bronx, Queens o Staten Island amanecerán cubiertos de blanco. Sin embargo, hay una señal climática que empieza a llamar la atención antes de la temporada navideña, como ya lo hemos ido mencionando en notas anteriores: El Niño se fortalece en el Pacífico y la NOAA anticipa que podría convertirse en un evento muy fuerte durante el otoño y el invierno 2026-27. Para quienes esperan salir de casa y encontrar nieve sobre las aceras, los parques y los techos —después de una cena familiar, una posada o una visita a Rockefeller Center— el panorama no luce como el más favorable. Aun así, una tormenta puntual puede cambiar la escena en cuestión de horas.
La pregunta tiene un antecedente reciente que muchos residentes aún recuerdan. En la mañana de aquella festividad de 2024, Central Park registró 1 pulgada de nieve sobre el suelo a las 7:00 a.m., suficiente para que la ciudad tuviera su primera Navidad blanca oficial en 15 años. Fue una imagen poco común: árboles cubiertos, calles frías y familias preparándose para reunirse, ir a misa o cruzar los boroughs para visitar a sus seres queridos.
Para diciembre de 2026, el escenario general apunta en otra dirección. Un El Niño muy fuerte suele relacionarse con temperaturas superiores al promedio histórico en partes del este de Estados Unidos, un comportamiento que puede dificultar la acumulación y permanencia de la nieve en Nueva York. Eso no significa que sea imposible ver copos durante las fiestas. Indica, más bien, que la presencia de blanco en el suelo no es hoy la opción más respaldada por el patrón de gran escala.

Nueva York es uno de los estados que se caracteriza por tener nieve durante el invierno (Foto: AFP)
EL NIÑO FUERTE PODRÍA JUGAR EN CONTRA
Para entender qué podría ocurrir en el área metropolitana, primero hay que mirar al Pacífico tropical. El Niño es una fase natural del sistema climático ENSO, vinculada con aguas oceánicas más cálidas de lo habitual en esa zona. Esta variación puede modificar la corriente en chorro, la trayectoria de los sistemas, las lluvias y los termómetros en distintas regiones del país.
La actualización del Climate Prediction Center, parte de la NOAA, indicó que el fenómeno continúa intensificándose y tiene una probabilidad superior al 90% de alcanzar un nivel muy fuerte durante el otoño y el invierno 2026-27. La agencia también calculó una posibilidad de 69% de que llegue a una intensidad histórica entre octubre y diciembre, por encima de los episodios observados desde 1950.
| Dato | Pronóstico para 2026 |
|---|---|
| Probabilidad de El Niño muy fuerte | Más de 90% |
| Probabilidad de intensidad histórica | 69% |
| Periodo de referencia | Octubre-diciembre de 2026 |
| Organismo | NOAA / Climate Prediction Center |
| Posibles efectos | Cambios en temperaturas, lluvias y trayectoria de tormentas |
Hay una precisión que conviene mantener en la cobertura. La NOAA no utiliza oficialmente el término “Super El Niño”. La denominación técnica del organismo es “very strong El Niño”, traducida como El Niño muy fuerte. Usar esa fórmula evita exageraciones y permite mantener el artículo alineado con el lenguaje científico.
También es importante no atribuirle más alcance del que tiene. Una mayor potencia puede reforzar ciertas tendencias, pero no define por sí sola el tiempo de cada ciudad ni permite adelantar qué pasará en una fecha determinada. La conexión entre este patrón y las condiciones locales no reemplaza las proyecciones de corto plazo del National Weather Service.
¿QUÉ DIJO EL EXPERTO?
El meteorólogo de AccuWeather Peyton Simmers explicó a Newsweek que, durante un ciclo tradicional de El Niño, los lugares con mayores posibilidades de tener una Navidad blanca suelen concentrarse en las áreas montañosas del oeste de Estados Unidos.
“Durante los episodios tradicionales de El Niño, el mes de diciembre suele ser más cálido que el promedio histórico, lo que resulta en una probabilidad inferior a la media de tener una Navidad blanca en el este de los Estados Unidos”, señaló Simmers.
En términos sencillos, diciembre tiende a ser más cálido que el promedio histórico en buena parte del este estadounidense cuando se presenta un episodio tradicional. Esa condición disminuye las opciones de que el manto se acumule y permanezca hasta la mañana del 25 de diciembre.
Para la Gran Manzana, la diferencia resulta decisiva. Puede caer precipitación invernal una tarde, formarse hielo por la noche o aparecer una capa blanca en algunos vecindarios, pero eso no convierte automáticamente la jornada en una Navidad blanca oficial. Si el mercurio sube, si llega lluvia después o si la acumulación desaparece antes del amanecer, el registro no cumple con el criterio establecido.
En una urbe donde miles de personas se desplazan en subway, Metro-North, Long Island Rail Road o por carretera para encontrarse con familiares durante las fiestas, el tipo de precipitación también marca la diferencia. No es igual una nevada sostenida, capaz de afectar vuelos y tráfico, que una mezcla de lluvia con copos que deja pavimento mojado y frío intenso, pero sin acumulación prolongada.
¿QUÉ NECESITA NYC?
Para que el National Weather Service considere oficialmente que hubo una “white Christmas”, debe haber al menos 1 pulgada acumulada en el suelo a las 7:00 a.m. del 25 de diciembre.
Esto significa que no basta con que caigan copos durante la Nochebuena. Una nevada del 24 de diciembre que desaparece antes del amanecer no entra en la estadística. Tampoco alcanza una capa ligera si no llega al mínimo requerido.
El episodio de 2024 ayuda a entender esa regla:
- El 25 de diciembre de 2024, Central Park reportó 1 pulgada en el suelo a las 7:00 a.m.
- Fue la primera Navidad blanca oficial de la ciudad desde 2009.
- En 2009, el parque tenía 2 pulgadas acumuladas.
- La posibilidad histórica de una Navidad blanca en Nueva York ronda el 13% en un año cualquiera.
La cifra ayuda a poner en perspectiva la expectativa. Aunque la ciudad suele aparecer en películas, postales y campañas publicitarias con nieve, luces de Midtown y parques cubiertos de blanco, esa postal no es tan frecuente como parece.

Nueva York podría registrar menos nieve durante este invierno (Foto: AFP)
ASÍ PODRÍA SER DICIEMBRE
A esta distancia, no se puede afirmar que Nueva York quedará libre de precipitación invernal el 25 de diciembre de 2026. Todavía faltan los pronósticos de corto y mediano alcance, que permitirán seguir cada sistema, evaluar la temperatura y estimar si habrá acumulación en Central Park u otros puntos de la región.
Lo que sí se puede señalar es que un El Niño muy fuerte no favorece especialmente una capa duradera en la ciudad. Si se repite el comportamiento habitual, algunos frentes que lleguen al área metropolitana podrían traducirse en:
- Lluvia fría.
- Aguanieve.
- Mezcla de lluvia y nieve.
- Copos breves con acumulación limitada.
- Una nevada nocturna que no logra mantenerse hasta la mañana.
Para residentes de Washington Heights, Corona, Jackson Heights, Sunset Park, East Harlem o el sur del Bronx —donde las celebraciones de fin de año combinan tradiciones latinas, reuniones familiares y actividad comercial local— la diferencia podría sentirse más en el frío o la lluvia que en una gran tormenta. Aun así, basta que un sistema invernal se ubique en la posición correcta para alterar vuelos, entregas, desplazamientos y planes de Nochebuena.
El Niño no descarta la llegada de una tormenta de nieve al noreste. Tampoco permite saber desde septiembre qué ocurrirá el 25 de diciembre. La atmósfera puede modificarse rápidamente, especialmente en esta parte del país, donde unos pocos grados separan una jornada lluviosa de una nevada considerable.
¿DÓNDE HAY MÁS OPCIONES?
Las probabilidades de una Navidad blanca no son iguales en todo Estados Unidos. Alaska y las montañas del oeste tienen ventaja por su altitud, temperaturas bajas y presencia habitual de nieve antes de las fiestas.
| Región | Perspectiva de Navidad blanca |
|---|---|
| Alaska | Muy favorable |
| Zonas montañosas del oeste | Favorable |
| Colorado, Utah, Wyoming y Montana | Favorable en zonas de mayor elevación |
| Grandes Lagos | Variable |
| Noreste de Estados Unidos | Puede disminuir con un El Niño fuerte |
| Nueva York City | Históricamente baja |
| Sur y costa del Golfo | Generalmente baja |
La diferencia es relevante: algunas áreas parten de condiciones que permiten conservar el manto helado durante varios días. Nueva York, por el contrario, suele depender de la coincidencia entre una tormenta, aire frío suficiente y una acumulación que sobreviva hasta la mañana del feriado.

Posibilidades de ver nieve en Navidad por cada estado de Estados Unidos (Foto: Newsweek)
NUEVA YORK AÚN PUEDE SORPRENDER
La Navidad de 2024 dejó una lección clara: aunque las opciones históricas sean reducidas, la ciudad puede sorprender. Luego de 15 años sin cumplir el parámetro oficial, Central Park reportó exactamente la pulgada necesaria para recuperar una Navidad blanca.
Para 2026, la señal inicial no resulta ideal para quienes esperan una postal invernal desde Manhattan hasta los cinco boroughs. El Climate Prediction Center anticipa un episodio muy fuerte y el Geophysical Fluid Dynamics Laboratory mantiene alta confianza en un evento históricamente intenso hacia finales de otoño y comienzos de invierno.
La respuesta más precisa llegará cerca de diciembre, cuando los especialistas puedan analizar con mayor detalle la corriente en chorro, el avance de las masas de aire frío y la trayectoria de los sistemas que se aproximen al corredor del noreste.
Por ahora, la conclusión es sencilla: Nueva York todavía podría recibir nieve en Navidad de 2026, pero no hay base para prometer una Navidad blanca. Con probabilidades históricas ya reducidas y un patrón que suele inclinar el termómetro al alza en el este de Estados Unidos, el escenario inicial parece menos favorable para que Central Park tenga una pulgada acumulada a las 7:00 a.m. del 25 de diciembre.