GALICIA
La desaparición había movilizado un amplio dispositivo coordinado por la Policía Nacional, después de que la familia denunciara su desaparición al perder el contacto el 21 de julio

Imágenes de Carmen L. R. difundidas por SOS Desaparecidos durante su búsqueda.
Europa Press
Actualizado Viernes, 31 julio 2026 - 12:04
Carmen L. R., la joven de 24 años de edad desaparecida en Lugo la semana pasada, cuyo caso había sido catalogado como de alta vulnerabilidad, ha sido hallada sin vida este jueves, 10 días después de que se le perdiera la pista.
La joven ha aparecido en una zona situada detrás del hipermercado Carrefour, el mismo entorno en el que se habían concentrado durante varios días parte de las labores de búsqueda llevadas a cabo por las fuerzas de seguridad. En la muerte de la joven no parecen haber intervenido terceras personas, dadas las circunstancias en las cuales ha aparecido su cuerpo.
El hallazgo se produjo durante el operativo de búsqueda desplegado en la mañana de este 31 de julio por la Policía Nacional, en el que también colaboraron familiares de la joven. Tras el descubrimiento del cadáver, se ha activado el protocolo judicial para esclarecer las circunstancias del fallecimiento y proceder al levantamiento del mismo.
La desaparición de Carmen había movilizado desde el primer momento un amplio dispositivo coordinado por la Policía Nacional, después de que la familia denunciara su desaparición al perder el contacto con ella. La joven había sido vista por última vez el 21 de julio en el barrio lucense de A Milagrosa y, en el momento de desaparecer, vestía el uniforme de trabajo de Carrefour. Entonces, la asociación SOS Desaparecidos difundió una alerta calificando el caso como de alta vulnerabilidad.
10 DÍAS DE BÚSQUEDA
Durante los diez días de búsqueda, se organizaron numerosos operativos en distintos puntos de la ciudad y su entorno. El pasado fin de semana los esfuerzos se centraron en el entorno del río Miño, entre la Fábrica de la Luz y el Puente Romano, en la zona en la que la joven ya ha sido localizada ahora y donde también se encontró durante una desaparición anterior.
Posteriormente, los dispositivos se trasladaron al monte Segade, un lugar que Carmen conocía, sin que ninguno de estos rastreos permitiera encontrar indicios sobre su paradero.
En las labores participaron también la Unidad Subacuática de la Xunta de Galicia, que inspeccionó el entorno del Miño, y estaba prevista la incorporación de una unidad de caballería de la Policía Nacional para facilitar la búsqueda en zonas de monte y de difícil acceso el fin de semana.