Comunalismo, no indigenismo
Cuenta Yásnaya que los mixe se organizan de forma comunalista desde siempre. Y que los sueños cuentan: los chamanes los interpretan para guiarse en este mundo. Yásnaya fue una joven con alta determinación personal por formarse pese a todas las adversidades del entorno. Lo ha conseguido: desde su cultura rural, pasada por la académica, ilumina a comunidades desfavorecidas de México, que llamamos “indígenas” (contra su criterio, y ella aquí me instruye). Yásnaya está exigiendo hoy a la presidenta de México que prohíba un gran proyecto de fracking en su tierra. Yásnaya vino al Mondiacult 2025 (CCCB) entre dieciséis ministros de Cultura que comparten objetivos en el seno de esta Conferencia Mundial de la Unesco sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible.
¿Yásnaya?
Yásnaya es la finca y tumba de Tolstói. Mi tío leía ruso. Me crié en una familia rural.
¿Qué hacía su familia?
Criar conejos, lavar ropa, bordar, cocinar en el fogón lo cosechado en la milpa...
¿Milpa?
Es el ecocultivo combinado de maíz, frijol y calabaza, sinérgico en el mismo espacio. Es ancestral en Mesoamérica.
Porque usted es mexicana.
No mexicana. Yo soy mixe.
¿Quiénes son los mixe?
Nos llamaban así los conquistadores castellanohablantes. El pueblo mixe hablaba la lengua zoque en su variedad ayuujk.
No había oído de la lengua ayuujk.
Ayuujk significa lengua de la jungla: mi lengua materna.
¿Es muy antigua?
Acumula de cuatro mil a cinco mil años.
¿Cuántos hablantes tiene el ayuujk?
Unos 130.000 hablantes hoy, en descenso: es una lengua que bien podría desaparecer en el decurso de una generación.
¿Le duele?
Sí. La fomento para preservarla. Es una riqueza cultural merecedora de protección. Igual otras familias lingüísticas prehispánicas: hay 365 sistemas lingüísticos indiamericanos, es decir, comunalectos.
¿Qué es un comunalecto?
El habla local de cada comunidad rural.
¿365 comunalectos, me dice? Muy deficientes lingüicidas, aquellos españoles...
El lingüicidio se perpetró en las escuelas: se golpeó a niños si se les escapaba hablar en su lengua materna.
¿En el virreinato de Nueva España... o en el México independiente desde 1821?
En el México independiente de España. Era obligatorio hablar solo en castellano, como política estatal diseñada, claro, por la minoría blanca criolla.
¿Bajo qué argumento?
El de que México solo progresaría cuando todos sus ciudadanos hablábamos un mismo idioma. En los años treinta se legisló así.
¿Padeció usted esta política educativa?
Yo he visto en la escuela a una niña colgada boca abajo por hablar su lengua, castigada por los profesores.
Profesores muy bárbaros.
Y en el año 2015 hubo aún niños castigados en los baños por lo mismo. Cuando estuve en Los Ángeles... vi que los castigados eran los niños castellanohablantes.
Idéntica barbarie antihumana.
Acentuada por la política de Trump: señala el inglés como única lengua oficial.
¿Son comparables los conquistadores hispanófonos y los anglófonos?
El hispanófono virreinato priorizó conquistar almas para el catolicismo, siendo secundarias raza y habla. El conquistador anglófono es colonial y priorizó el extraer riqueza con trabajo del no blanco y llevársela. EE.UU. prolongó su esclavitud.
El virreinato tampoco sería manco.
Se había llegado a desmembrar a nativos zapotecas por idólatras. Y a exhibir sus restos corporales en los caminos.
¿Hay hoy un pensamiento indígena?
¿“Pensamiento indígena”? ¡Menuda etiqueta colonialista! Lo de indio (habitante del Indo, en sánscrito) genera en latín indigena (nacido ahí), lo que en lengua ayuujk no existe. Decir “indígena”, pues, es decir “colonizado”, a mi parecer.
¿Existe un pensamiento colonizado?
No hay un pensamiento encapsulado, hay en México lazos culturales mesoamericanos-españoles-africanos-japoneses...
¿Los mixes han llegado a identificarse con el Estado mexicano?
No. Y yo no quiero un Estado. Y menos sus rasgos: heteropatriarcal, racista, capitalista y colonialista depredador. ¡Bah! Y nacionalista, además, como religión nueva.
Entonces... ¿cuál es su alternativa?
No delegar soluciones en el Estado, sino abordarlas desde el confederalismo democrático: ¡el comunalismo!
Y los rasgos del comunalismo serían...
Propiedad comunal, asamblearismo, trabajo colaborativo y comunalidad de la autoridad no piramidal y de las festividades. Serviría –por barrios– para las urbes.
Una organización no estatalista, ¿no?
Es viable vivir en un mundo sin estados. Se viviría mejor, más en lo concreto. El Estado, este invento de hace doscientos añitos, hoy ya no da para más.
¿En qué lengua habla usted en familia?
En ayuujk con algunos, con otros en castellano. Lucho por la supervivencia de la lengua... y también por llevar a todas las comunidades agua potable y servicios, y prevenir incendios.
¿Cuál sería su ideal?
Ser mixe... sin ser indígena.
Le deseo lo mejor: ayúdeme a que yo se lo diga en su lengua ayuujk.
Dígame “Kajaanaxy mejts ntseky”.