Rakuten, el gigante japonés del comercio electrónico cuyo fundador Hiroshi ‘Mickey’ Mikitani es uno de los empresarios más activos en defensa de Ucrania en Japón, ha actuado como intermediario para traer los drones militares de Helsing al Ejército de Tierra japonés. El acuerdo, revelado el 17 de agosto por Reuters y Nikkei, convierte a Rakuten en el puente entre la startup de defensa IA más financiada de Europa y un mercado de defensa que está en plena reactivación por primera vez en décadas.
Las fuerzas de autodefensa terrestres de Japón llevan probando el dron de ataque HX-2 de Helsing desde la primavera. Las pruebas de campo corren hasta finales de septiembre. No hay pedido final confirmado aún.
Helsing, la startup de defensa IA que más rápido crece en Europa
Helsing fue fundada en Múnich en 2021 por un diseñador de videojuegos, un funcionario del Ministerio de Defensa alemán y un ingeniero de machine learning. La premisa: las democracias occidentales estaban perdiendo la carrera de IA en defensa, y solo una empresa europea con ética primero podía cerrar esa brecha.
Cuatro años después:
- 4.000+ drones HX-2 desplegados con las Fuerzas Armadas de Ucrania (con financiación del gobierno alemán)
- Contrato FCAS (Future Combat Air System): el programa de cazabombardero de nueva generación de Francia, Alemania y España, extensible hasta 2070
- Integración en el Eurofighter Typhoon y el Saab Gripen para procesamiento de datos de combate con IA
- Sistema SG-1 Fathom: drones submarinos autónomos con 90 días de autonomía
- Serie E de 1.800 millones de dólares cerrada en julio de 2026 a una valoración de 18.000 millones — la mayor ronda de defensa IA europea de la historia
El HX-2 — el dron que Japón está probando — tiene un alcance de hasta 100 kilómetros, pesa 12 kg, alcanza 220 km/h y lleva el software Altra de Helsing, que permite coordinar enjambres de drones con sensores y artillería sin necesidad de enlace de datos continuo. Helsing subraya que un humano permanece siempre en el bucle de las decisiones críticas.
Las fuerzas de autodefensa japonesas están adaptando tecnología de comunicaciones móviles para ejercicios militares conjuntos con EEUU. La incorporación de drones de IA al arsenal japonés sigue la misma lógica de modernización acelerada.
Por qué Japón y por qué Rakuten
Japón ha vivido durante décadas con una constitución que limita el gasto en defensa al 1% del PIB y restringe las exportaciones de armas. Ambas restricciones se han ido relajando. El presupuesto de defensa japonés para 2026 supera los 9 billones de yenes (≈60.000 millones de euros) — el mayor de su historia — con énfasis específico en «activos no tripulados» para una defensa costera por capas frente a China.
Las empresas extranjeras de defensa enfrentan en Japón una barrera de entrada específica: barreras lingüísticas, cultura de procurement muy diferente a la europea, y necesidad de un socio local con acceso a los procesos de adjudicación gubernamental. Helsing lo tenía claro — necesitaban a alguien de dentro.
Rakuten resulta un intermediario sorprendente en primera lectura. Pero su trayectoria en drones no es nueva: lleva operando drones de reparto en Japón desde 2016 y su subsidiaria Rakuten Mobile ha participado en ejercicios militares conjuntos de EEUU y Japón con tecnologías de comunicaciones móviles. Y Mikitani — cuya fundación apoya a Ucrania directamente — tiene afinidad ideológica con la misión de Helsing.
Rakuten actuó como el «socio de brokerage local sin nombre» que Helsing describió en el anuncio del acuerdo inicial, antes de que Nikkei identificara su identidad. Las acciones de Rakuten subieron hasta un 3,5% en Tokio el lunes de la noticia.
Los vehículos aéreos autónomos civiles — como el Govy Aircab con baterías de estado sólido previsto para 2027 — comparten con los drones militares la misma tecnología de base de autonomía de vuelo. La diferencia está en el payload y el uso, no en la tecnología subyacente.
Lo que queda por confirmar
Las pruebas de campo del HX-2 en Japón corren hasta finales de septiembre 2026. Helsing y Rakuten no han divulgado el lugar de las pruebas, la cantidad de unidades involucradas ni el presupuesto potencial. No hay todavía un pedido formal.
Lo que está claro: la prueba de la primavera — que involucró coordinación de un enjambre de drones en una misión de búsqueda y ataque — superó la fase de evaluación inicial y llevó al «acuerdo inicial» que Helsing mencionó.
Mi valoración
Lo que más me convence de la lógica del deal es la combinación de timing y necesidad. Japón tiene el dinero (9 billones de yenes en defensa), la urgencia (China cada vez más asertiva en el Mar del Sur de China y el Estrecho de Taiwán) y la restricción (capacidades domésticas insuficientes en drones de ataque IA). Helsing tiene el producto probado en Ucrania. Rakuten tiene la llave cultural y regulatoria para entrar al proceso japonés.
Lo que más me preocupa es la escala de lo que Helsing promete. Producir 6.000 unidades HX-2 para Ucrania, más los contratos alemanes (hasta 1.000 unidades/mes en su planta de resiliencia), más un posible contrato japonés — todo simultáneamente — es una cadena de suministro que aún no ha demostrado funcionar a esa escala.
La pregunta a 12 meses es si las pruebas de septiembre en Japón resultan en un pedido inicial, qué tamaño tiene ese pedido, y si Rakuten se posiciona como distribuidor permanente de Helsing en el mercado de defensa asiático.