Hace tiempo que ya es un líder, pero Hugo González de Oliveira (Palma de Mallorca, 19-2-1999) ha aumentado en el Campeonato de Europa de París su estatus en el historial de la natación española. Porque ya es un nadador de leyenda del deporte nacional, con un palmarés referente.

Este ha vuelto a verse ampliado en una gran cita con su plata en los 200 estilos. No ha sido una medalla más: ha sido una que le consolida en la primerísima línea mundial, con una sobresaliente marca de 1:54.44 que le deja como sexto nadador más rápido de la historia de la prueba. En esas alturas se mueve un nadador que ya es campeón del mundo y doble medallista mundial en piscina larga, campeón de Europa y cuádruple medallista continental en piscina larga y campeón de Europa y doble medallista europeo en piscina corta. 

Pero, más allá de todas las medallas, hay algo que en los últimos tiempos está caracterizando a Hugo González: una sonrisa. Desde su llegada al Terrassa, en el que trabaja a las órdenes de Raúl Navalón, los resultados están saliendo a lo grande. Tras llegar de París atiende a MD.

Subcampeón de Europa de 200 estilos. ¿Cómo se encuentra? ¿Ya de vacaciones?

Bien, ahora de vuelta a la calma y disfrutando de estos días libres. Por parte del club sí tengo vacaciones hasta septiembre. Pero estaré del 31 de agosto al 4 de septiembre en el Campeonato de Brasil.

¿Se va a Brasil a nadar ahora? ¿Por qué esa novedad?

Antes de esta temporada no lo había hecho, pero hicieron el campeonato de piscina larga antes de los 'trials' y ahora hacen el de corta. Vimos una oportunidad de ir a competir allí. Tengo varias pruebas y es complicado buscar ya los tiempos de mínimas para el Mundial de corta, pero si pueden salir algunas marcas considerables en Brasil, pues genial.

Hablando de novedades... ¿Qué ha sido diferente este año para que haya tenido la temporada que ha tenido? Campeón de Europa en piscina corta, subcampeón de Europa en piscina larga y con las mejores marcas de su vida.

No hemos hecho una temporada ordinaria como hacía hasta ahora o como se suele hacer en España. Decidimos hacer un parón en enero. En mi caso, cuando competimos a finales de julio o mediados de agosto, me costaba llegar al mismo nivel a esas citas. Por experiencia hemos visto que en 2021 mis mejores marcas llegaron entre mayo y junio. En 2024 sucedió lo mismo en Mallorca. Por eso quisimos cambiar un poco la estrategia y realizamos ese parón. Eso provocó que las marcas en marzo no fueran tan rápidas como otras a las que estábamos acostumbrados. Pero la apuesta era llegar bien a agosto.

Vaya si ha llegado bien... 1:54.44 en 200 estilos, la mejor marca de su vida, y 1:54.75 en 200 espalda, a veinticuatro centésimas de su tope personal. No sé si considera que la final de 200 estilos, por la plata y por los registros, ha sido la mejor carrera que ha hecho en su trayectoria, a pesar de que ha ganado en muchísimos grandes escenarios.

Sí. La verdad es que sí. Hay marcas que las tengo como objetivo. No puedo controlar lo rápido que nada el resto, pero sí tengo esos retos. Por ejemplo, antes de hacer el 1:54 en espalda sí lanzaba esa duda de ver si había llegado a mi límite y de ver si llegaría al 1:53. En estilos sí confiaba en que podía hacer un 1:55 corto o un 1:54 largo. Pero no me esperaba hacer un 1:54.44.

Decidimos hacer un parón en enero. En mi caso, cuando competimos a finales de julio o mediados de agosto, me costaba llegar al mismo nivel a esas citas. Por experiencia hemos visto que en 2021 mis mejores marcas llegaron entre mayo y junio. En 2024 sucedió lo mismo en Mallorca. Por eso quisimos cambiar un poco la estrategia y realizamos ese parón

Esa marca supone superar mis expectativas por mucho. Ha sido una sorpresa muy agradable y me da muchas ganas de seguir y de mantener este nivel, porque es más difícil mantenerse que llegar. Llegar hemos llegado varias veces. En 2021 lo hicimos y también en 2024 o ahora. Por eso estoy más orgulloso de la constancia. Siempre hay algunos meses a un poco menos de nivel, pero creo que desde diciembre de 2025 esa constancia ha estado. Estoy contento por ello.

Habiendo hecho dos grandes marcas, si bien es cierto que la de 200 estilos ha sido estratosférica, ha sido plata europea en la prueba corta de los cuatro nados y sexto en 200 espalda. ¿Esto ayuda a inclinar la balanza hacia un lado a dos años de los Juegos de Los Ángeles?

Creo que en Los Ángeles coinciden las dos pruebas, así que a día de hoy priorizaría el 200 estilos porque me veo con más opciones de final. Pero también con la marca de 1:56 que tenía antes en 200 estilos lo veía lejos, así que con esta marca inesperada a día de hoy sí lo priorizaría. Ahora, es cierto que, al nadar varias pruebas, es un poco común en mi perfil que salga una marca que no esperamos, así que tampoco me atrevo a arriesgarme ahora mismo (risas).

Hugo González, plata europea de 200 estilos en París 2026
Hugo González, plata europea de 200 estilos en París 2026, tras llegar a BarcelonaPep Morata

Vamos, que hay que esperar.

Es que si vas al Europeo de piscina corta de Lublin, la espalda quizá no estaba y los estilos sí. Aquí la espalda sí ha estado bien, pero en estilos he bajado marca. Así que prefiero no arriesgarme con una en concreto y seguir entrenando varias pruebas. Lo probamos todo y luego decidimos. En París, por ejemplo, nos dimos de baja en el 100 espalda. Haremos eso en otras temporadas. Probar y decidir. Por ejemplo, me he planteado el 400 estilos en corta. Pero si no estamos al nivel, no perderemos tiempo. No me quiero cerrar puertas. Estoy abierto a cualquier prueba.

Desde luego, la que mejor ha salido son los 200 estilos. Colocarse sexto en el ranking de nadadores de todos los tiempos en 200 estilos, ¿qué le supone? Tiene por delante con su 1:54.44 a Léon Marchand (1:52.69), a Ryan Lochte (1:54.00), a Michael Phelps (1:54.16), a Hubert Kos (1:54.24) y a Shaine Casas (1:54.30). No sé si estar en una lista así se llega a imaginar.

A veces me quedo sin palabras yo mismo (risas). Sí esperaba poder recuperar esa versión, pero la marca fue increíble. Sexto con una marca que hubiese sido medalla en los Juegos. Choca un poco. Es verdad que quedé segundo, pero ya hice el récord del campeonato en las semifinales (1:56.61). La marca de la final hubiese sido un récord de Europa si hubiese sido un par de temporadas antes de Léon y Kos (risas). Pero me viene muy bien competir con alguien que sale a 51 segundos, por debajo del récord del mundo. Me ha ayudado salir con Kos tirando así.

¿Era consciente de lo rápido que iban?

Mientras estaba nadando no lo parecía tanto. Pero si Kos no tira así en esa carrera y Léon no hace la burrada que hizo, creo que los parciales hubieran estado por debajo del récord de Lochte o de Phelps en el 50 y en el 100 ahí, ahí... Es la primera vez que salgo tan rápido en competición. Escucho que por qué no preparo el 400 estilos y demás, pero con la velocidad con la que salgo en esta prueba creo que se ve.

Llegar hemos llegado varias veces. En 2021 lo hicimos y también en 2024 o ahora. Por eso estoy más orgulloso de la constancia. Siempre hay algunos meses a un poco menos de nivel, pero creo que desde diciembre de 2025 esa constancia ha estado. Estoy contento por ello

Da la sensación en los últimos años, y usted es uno de los mejores espaldistas históricos de la natación española, que se encuentra bastante mejor en la braza que en la espalda en los 200 estilos.

Suele ser un poco más así, pero porque me gusta nadar los 200 metros con control sobre los cuatro largos y medir fuerzas. Me gusta hacer los cuatro nados equitativos. La gente intenta salir a romper la carrera. Lo vimos con Kos en el 200 espalda, casi a cincuenta y tres segundos el pase. Una cosa es hacer una buena marca y otra hacerlo saliendo por debajo segundo y medio del récord del mundo (risas). Intenta romper las carreras. Yo trato de ser más equilibrado en ese sentido.

De vuelta a los 200 estilos, ¿qué piensa cuando está nadando una final y ve a su rival salir disparado? ¿Y que pensó cuando llegó a la pared y ve el tiempo que hizo?

Era capaz de verle a mariposa y a braza. En semifinales también. No era consciente de lo rápido que íbamos y sabía que tenía que salir más rápido. Solo en una carrera he pasado por debajo de veinticinco segundos en el cincuenta y fue en 2018 cuando empecé con Sergi López. Pero ya antes de la carrera quería que me dejaran salir ya, sentía una sensación de impaciencia. No me ha pasado muchas veces. Tenía muchas ganas de salir a competir. Mentalmente me sentía como un niño sentado para comer y al que no le sirven el plato (risas). Estaba enfocado en competir, no en lo rápido que íbamos ni en que fuera la final. No me esperaba ver a Kos al lado en la mariposa. Luego en la espalda no lo vi y empecé la braza lejos, pero notaba que le recortaba décima a décima. En el paso de braza a crol le vi cerca.

En el toque de pared, ¿estaba eufórico por la plata y el tiempo o lamentó que no durara la carrera cinco metros más?

Pensé que era un tiempazo. Tenía una sensación un poco extraña antes de la prueba. Sabía que podía hacer un 1:55, porque en espalda volví a hacer un 1:54. Yo estaba contento con hacer un 1:55 y no pensaba en llegar al 1:54 en 200 estilos. Me ayudó ver a Kos en el volteo de braza a crol, porque tener a alguien cerca te hace sacar fuerzas que no esperabas tener. En el Europeo de piscina corta de Lublin, por ejemplo, no me imaginaba poder ganarle un sprint a crol a Duncan Scott. Cuando ves que eres capaz de hacerlo, la ilusión crece.

Hugo González regresa en un gran evento de piscina larga a la selección
Hugo González, feliz en una temporada en la que los resultados han vuelto a salir a lo grandePere Puntí

¿Cuál ha sido la clave para lograr esta rebaja de tiempos? En el día a día, ¿qué ha cambiado?

Sería difícil encontrarla porque ha habido muchísimos cambios. La temporada pasada hubo muchas competiciones lentas. Este año hemos competido muchísimo. Raúl (Navalón, su entrenador) se ha esforzado bastante en un cambio de filosofía de entrenamientos de velocidad. Lo mágico ha sido que hemos hecho un programa conjunto. Raúl Navalón no ejerce de figura clásica de entrenador como se suele hacer en España. No es mi jefe: es mi entrenador y trabajamos juntos. A veces choca, porque hacemos entrenamientos juntos, los escribimos juntos, los elaboramos juntos. Él me ha sugerido cosas con las que yo no estaba de acuerdo y al revés, pero no tenemos miedo a probarlas. Por ejemplo, por las tardes casi nunca hemos pasado de tres mil metros. Eso choca mucho cuando se entrena a medio fondo. Ha funcionado.

Además, hemos competido muchísimo esta temporada. Cada dos semanas hemos tenido alguna competición. Hemos cambiado mucho el foco a la velocidad y hemos probado pruebas en ella. Por ejemplo, hemos hecho muchísimos 50 mariposa para salir más cómodos al 200 estilos y hemos nadado muchas pruebas de braza. Cuanto más mejoremos pruebas secundarias, más va a mejorar la principal. Si nado mejor mariposa, voy a salir más rápido. Si nado mejor la braza, voy a hacer mejor parcial. Estoy tremendamente agradecido por la flexibilidad que me ha dado Raúl, con momentos en los que necesitaba poner un poco el freno en los entrenamientos y con otros en los que tenía que apretar más. Verle como una persona junto con la que trabajo y no como a un jefe con el que no tengo 'feedback' es tremendamente especial.

A nivel de los estilos en sí, ¿dónde se ha visto más crecimiento en los últimos meses?

Creo que el final de crol ha mejorado. Nadando más rápido y con más cansancio, mantenemos parciales. Mi mejor parcial ha sido 27.7 y aquí hemos hecho 27.8, así que lo hemos mantenido o mejorado con poco. Quizá en algún momento me gustaría tirarme a algún relevo para potenciarlo. Es fantástico ver que como equipo se está compitiendo en finales con una estrategia en la que se escucha a los deportistas. Seguro que en el futuro me apetece tirarme a alguno de crol para trabajarlo. Además, creo que hemos mejorado mucho la velocidad de mariposa y de braza, con nivel para nadar cualquier prueba en Campeonatos de España. Internacionalmente no, pero sí para poder competir de forma más ilusionante en competiciones más pequeñas. Al final creo que no por ser espaldista debo centrarme únicamente en las distancias de mi estilo, sino que siempre se aprende de competir a distintos niveles y se puede disfrutar.

La marca fue increíble. Sexto con una marca que hubiese sido medalla en los Juegos. El final de crol ha mejorado y también la velocidad de mariposa y de braza

'Disfrutar'... Creo que es la temporada en la que más le he escuchado esa palabra.

Puede ser que esta temporada la haya dicho mucho (risas). Considero que es clave. Se puede hacer. Se puede llegar al alto nivel con la cabeza metida sin respirar en tu burbuja, pero no es mi filosofía. Cuando salí a competir en la final de 200 estilos, recibí mensajes de personas muy queridas diciéndome que disfrutase. En un punto tan alto, la presión no hace falta ni meterla. Cuando salimos a una final con los focos y el nombre entre luces, no hace falta pedirnos que lo demos todo. Ya estamos ahí. No se da por hecho tanto el disfrutar, el pásarselo bien y competir. 

Esta temporada lo hemos hecho. Hemos hecho varias competiciones mientras estábamos en altura en Sierra Nevada. Por ejemplo, le pedí a Raúl ir a un Trofeo de Zaragoza en una concentración para desconectar de Sierra Nevada, porque tenía ganas de competir, para pasármelo bien. Es perfectamente compatible con la preparación. Disfrutar es lo que te hace volver al agua. Por mucho talento que tengas y expectativas que haya, el deportista debe querer hacerlo y para eso, disfrutar es clave.

Hugo González, feliz con su día a día actual y listo para el Europeo
Hugo González está construyendo un palmarés de leyenda en la natación españolaPere Punti

¿Le presionamos demasiado entonces? Es que con sus resultados no se puede negar: en cada competición a la que va la natación española González es el líder.

Con tantas competiciones, estoy acostumbrado. No lo veo como presión. No sé si los jóvenes lo ven así o no. El siguiente nadador más joven con más potencial es Luca y la maneja muy bien. Puede ser que la presión afecte más a nadadores más jóvenes que van nadando rápido. Quizá ellos la sufren un poco más. En este caso, cuantos más estemos al alto nivel, más les ayudará. Ahora tenemos a Laura, a Luca con marcas de podio, tenerme a mí les puede ayudar a no centrarse tanto en eso. De joven sí puede ser que te afecte más. Mi camino ha sido muy diferente al resto porque desde que era infantil y gané el Mundial júnior, ya se me señalaba como el sucesor de Mireia. Entonces sí me afectaba más la presión de joven. Ahora entiendo que cada uno tiene su camino. Mireia ha tenido el suyo y es incomparable.

Eche la vista hacia atrás, hacia todos esos años en los que las cosas no acababan de salir como ahora. ¿Qué aprendizaje se ha llevado de ellos?

He aprendido a hacer mi propio camino. Mucha gente ha querido decirme dónde tengo que entrenar, cómo, en qué pruebas… Lo que he aprendido ha sido a escuchar muchísimo a la gente que me conoce y que me entiende de verdad, a ignorar un poco el ruido de quizás opiniones que no están basadas en conocimiento. Escucho muchísimo a mi entrenador y a pasados entrenadores como 'Taja' o mi equipo en California, con el que mantengo el contacto. 

Confío en lo que hago. Yo no pensaba que con veintisiete años podría bajar dos segundos mi mejor marca en 200 estilos. Siempre se habla de que el pico es más a los veinticinco años o un poco antes. Si fuera todo por norma, esta marca no hubiese salido. Antes no ha salido y ahora sí. 

Se puede llegar al alto nivel con la cabeza metida sin respirar en tu burbuja, pero no es mi filosofía. Cuando salí a competir en la final de 200 estilos, recibí mensajes de personas muy queridas diciéndome que disfrutase. En un punto tan alto, la presión no hace falta ni meterla

He aprendido a disfrutar del camino a nivel individual, que es distinto al de otra persona. Después de ser campeón del mundo júnior, hacía tres temporadas 'reguleras' y una buena. Ahora cada vez hay más temporadas buenas. Si se consigue aprender de lo malo, genial. La temporada pasada trabajamos todo igual y no salió. En vez de cambiar, lo hemos analizado, hemos seguido confiando. Eso es aprender.

Un enorme Hugo González, brillante plata europea en los 200 estilos
Hugo González, con su plata europea en los 200 estilos© Andrea Staccioli / Deepbluemedia / Insidefoto - RFEN

Vale que en esta campaña 2025-2026 no ha sido campeón del mundo en piscina larga, que no ha sido campeón de Europa en piscina larga, que no ha sido finalista olímpico. Todos esos son hitos que figuran en su palmarés. Pero, ¿considera que ha sido la mejor temporada de su carrera? Porque por regularidad y por los registros que ha hecho, es seria candidata a ello. Campeón de Europa en piscina corta y subcampeón en larga con grandes registros.

Te diría que este año, aparte de la marca de 200 estilos tanto en corta como en larga, ha sido la temporada de la que más satisfecho salgo porque hemos nadado rápido todas las veces. Lo hemos hecho las dos en las que nos hemos puesto a nadar rápido en clave internacional. En el Nacional, en todas las pruebas. No hemos fallado en la preparación ni en el momento de competición. Me voy con mejores marcas en corta y en larga y muy satisfecho.

Le doy un dato y soy consciente de que lo meto todo en el mismo saco, Juegos Olímpicos, Mundiales y Europeos en larga y en corta: Mireia Belmonte 43 medallas internacionales en piscina, Nina Zhivanevskaya 19 con España, Erika Villaécija 16, Aschwin Wildeboer 13, Martín López-Zubero 12, Rafa Muñoz 10, Melani Costa 8 y Hugo González 8. Más allá de colores y escenarios, ¿es consciente del peso histórico que está adquiriendo en la natación española?

No lo había pensado (sonríe). Muchos son nombres con los que he compartido equipo nacional. Son ejemplos a seguir, son referentes. Sigo cruzándome con Aschwin en cada Campeonato de España porque está en el Sabadell. Siempre que me cruzo lo escucho porque siempre tiene algún buen comentario que merece la pena escuchar. Es un honor estar con estos nombres y ojalá que podamos seguir escalando en esta lista. Dar ejemplo, motivar a la gente. 

Me acuerdo de que hace unos años pensaba que solo se podían conseguir cosas entrenando en Estados Unidos. Ver que estos nombres con los que he compartido piscina han llegado hasta ahí entrenando en España ha sido algo que me motiva. Me motiva tener cerca a todos estos nadadores. El año pasado, por ejemplo, ver a Carles (Coll) ganar el 200 braza en el Europeo... Duerme con nosotros, hace vida con nosotros. ¿Por qué no poder hacerlo nosotros? Tener grandes referentes cerca da confianza.