Uno de los elementos más famosos de la historia bíblica, el Arca de Noé, donde según la tradición cristiana este profeta conservó todas las especies animales para protegerlas del diluvio universal que anegó la Tierra, podría estar a punto de ser descubierto.
Noah's Ark Scans, un equipo de investigadores estadounidenses dedicados al proyecto de hallar el Arca, ha anunciado que han empezado a excavar una zona del monte Ararat, en Turquía, donde se cree que están los restos de tan histórica nave.
Tal y como recoge el Daily Mail, en los trabajos se están empleando técnicas como el mapeo de superficie con tecnología de luz (LiDAR), imágenes con drones y mapeo térmico; tomografía de resistividad eléctrica (TRE) y radar de penetración terrestre de grado militar, y tomas muestras de suelo a gran profundidad mediante perforación. Incluso se ha utilizado Gopher, un diminuto robot subterráneo.
"Es irreal, absolutamente irreal. Surrealista. Pero ahora estamos 100% seguros de que tenemos una nave, un barco gigantesco en la montaña, y que va a cambiar el mundo", dice Lauren Witzke, excandidata al Senado, activista cristiana y actualmente directora de marketing y recaudación de fondos de Noah's Ark Scans.
"No es una roca, es un barco. Una embarcación. Un enorme barco enclavado en las montañas de Ararat", insiste Witzke.
No tienen dudas, además, de su autenticidad: "Tenemos pruebas de una estructura hecha por el hombre. Tenemos las medidas, los datos, los tres niveles, todo como se describe en la Biblia. Todo encaja a la perfección", dice Witzke.
La ejecutiva agrega que "esto nos cambia la vida. Esta es la señal que estábamos esperando: la prueba tangible del Arca de Noé. Es nuestra herencia. Todos descendemos de esas ocho personas que iban en ese barco", sostiene.
La cuestión es que Lauren Witzke es creacionista, es decir, que sostiene que el universo, la Tierra y todos los seres vivos fueron creados por un poder divino, como se describe en el Génesis, en lugar de surgir a través de la teoría de la evolución de Darwin y el Big Bang.
"Tendrán que reescribir los libros de texto, reeducar a los profesores universitarios y desentrañar todo ese darwinismo y engaño en nuestro sistema educativo", dice la ejecutiva. "Esto va a ser muy difícil de explicar para la ciencia moderna, y tengo mucha curiosidad por ver qué solución proponen", agrega.
En cualquier caso, aunque la excavación es novedosa, el hallazgo del lugar no lo es. El sitio se llama Formación Durupinar, y fue descubierta por primera vez por un pastor en 1948, después de que unas fuertes tormentas y un terremoto alteraran su topografía. Diez años después, recibió su nombre en honor al oficial del ejército turco que la cartografió oficialmente.
Desde entonces, ha sido objeto de intensas investigaciones y teorías, especialmente entre creacionistas que creen que Dios provocó el terremoto de 1948 para que emergiera el Arca y acallara el auge del darwinismo que se extendía por el mundo occidental.
En cambio, hay geólogos que han insistido en que la formación siempre fue una masa de roca sólida. Otros expertos recuerdan que no hay evidencia de que el mundo haya estado alguna vez bajo el agua, aunque, por supuesto, son posibles inundaciones más localizadas, las cuales bien podrían haber inspirado la historia de Noé en la Biblia.