IBARRA
Ambuquí es una pequeña parroquia ubicada a 41 km de Ibarra. Según sus pobladores, es el sitio perfecto para avistar ovnis; cuentan que han visto luces de colores emitidas por objetos voladores no identificados.
Aquello motivó a Amílcar Montenegro, un carchense radicado en Ibarra, a apostarle a la creación de un complejo turístico singular, denominado Invasión Ovni, que abrió sus puertas el último feriado del 10 de agosto, localizado diagonal a la estación de peaje, paralelo a la E-35.
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En ese lugar se levantó una casa invertida, con el techo en el piso y los dos niveles a la inversa, con áreas para tres dormitorios, sala, cocina, baño y un espacio para juegos con un billar, anclados en la parte superior.
No descuidaron ningún detalle: los ventanales están colocados en dirección opuesta. Esta villa está totalmente amoblada y equipada; el mobiliario está incrustado en el techo falso de cada uno de los espacios, brindando una sensación de que todo está patas arriba, como señala Julio González, quien viajó desde San Gabriel, en Carchi, para vivir esta peculiar aventura.
La licuadora, la cocina, el horno de microondas, entre otros electrodomésticos, parecen que están a punto de caerse, pero están firmes.
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Cuenta además con un sendero de 250 metros que conecta con la parte alta de la montaña, donde está el mirador Ovni, construido sobre la gigante mano de un extraterrestre, con una escalinata desde donde se mira un hermoso paisaje y se siente una energía diferente.
Una motocicleta pende al revés en la parte exterior superior de uno de los lados del segundo piso; un auto tipo escarabajo, a pocos metros de la inusual vivienda, genera la impresión de que está cayendo sobre una pendiente de tierra y piedras. Junto al vehículo está un alien. Complementan este aparente entorno cósmico varias figuras con forma de extraterrestres con cabezas gigantes.
Visitar este lugar sorprendente es una experiencia única, porque el turista recorre varias áreas de la vivienda con muebles que normalmente deberían estar en el suelo y allí están opuestos, es decir, arriba.
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La ingeniería detrás de la casa invertida
El creativo explica que un ingeniero y un arquitecto, tras varios estudios, lograron levantar la vivienda, que está apoyada por plintos y columnas que logran sostenerla y permiten el peso adicional de 20 visitantes.
“Fue un trabajo minucioso que se inició con el bosquejo, planificación, cálculo estructural y ejecución de la obra”, dice el arquitecto Marlon Escobar, quien aceptó el reto. Profesionales de Ecuador y Colombia que Montenegro contrató al final desistieron de ejecutar la compleja y anormal construcción, que está sobre la tierra desde la cubierta.
Camas, juego de sala y comedor, mobiliario de cocina, bar, baño y otros enseres sorprenden debido a que están arriba y no abajo, y el visitante los puede tocar viéndolos en lo alto, comenta Ernesto Almeida, quien llegó desde Quito.
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Luis Martínez, ingeniero de profesión, entre risas y serio, señala que ha construido casas normales, no anormales; no obstante, considera que fue una vivencia en la que se aplicó alta ingeniería.
Durante el inicio de la obra, los albañiles estaban sorprendidos, más aún porque tiene una inclinación de cinco grados hacia adelante y cinco grados hacia la izquierda, lo que genera una sensación especial al ingresar a los distintos espacios.
Entrar a la vivienda y ver por primera vez todo cambiado provoca un mareo, ya que el impacto visual permite conectarse con algo nada usual; por eso, los guías brindan algunas recomendaciones o piden que se mantengan estáticas las personas unos cinco o diez segundos hasta que el cerebro se acostumbre a la posición y la ubicación.
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Gastronomía temática y futuras etapas del proyecto
Sarcom, el guardián del mirador Ovni, es una réplica de una cabeza de un extraterrestre de cinco metros que se levantó en un lugar donde, de acuerdo con investigadores norteamericanos que visitaron este sitio, hay una energía especial almacenada; ellos aspiran a traer a ufólogos de ese país en dos meses para realizar un estudio.
Los ingresos son adoquinados y seguros, con parqueaderos para 40 vehículos. Esta iniciativa tiene un patio de comidas y zonas frías con refrescos y helados, con platos que llevan nombres alusivos al mundo ovni, como la hamburguesa galáctica o el helado cósmico.
Esta es la primera etapa; en breve se iniciará la segunda fase, que está prevista en la parte alta, donde se construirán seis cabañas tipo platillo volador, una piscina con paredes de cristal transparente y un tercer momento final que comprende un miniteleférico que conectará el patio de comidas con la zona de cabañas.
Está abierto de miércoles a domingo, entre las 10:00 y las 18:00; en el futuro aspiran a abrir en la noche, aprovechando que se registran en esta zona avistamientos. El recorrido por la casa al revés es de 20 minutos y se efectúa en grupos de diez personas, con costos de $ 4 para adultos y $ 2,50 para niños. (I)