Por Rocío Latorre4 AGOSTO 2026
La aprobación del último artículo pendiente de la megarreforma marcará este martes un nuevo hito para el gobierno. Tras la votación en el Senado de la norma que establece un mecanismo para compensar a los municipios por la rebaja de contribuciones, la principal iniciativa económica del Ejecutivo habrá superado su última gran prueba en el Congreso.
Con ello, el proyecto quedará a un paso de convertirse en ley. Sin embargo, en Palacio insisten en que el proceso legislativo todavía no está completamente cerrado.
Eso, porque el Ejecutivo ya tiene tomada la decisión de presentar -a lo menos- tres vetos para corregir o eliminar algunas disposiciones que fueron incorporadas durante la tramitación parlamentaria.
A ello se suma otro flanco abierto. Actualmente existen tres requerimientos presentados por parlamentarios de oposición ante el Tribunal Constitucional (TC), los que impugnan distintos artículos de la iniciativa y cuya resolución aún está pendiente.
Pese a ese escenario, en el gobierno consideran que la aprobación del proyecto constituye el principal triunfo legislativo de la administración y ya preparan un despliegue comunicacional para instalar ese mensaje.
Según está previsto, este miércoles el Presidente José Antonio Kast realizará una cadena nacional para dirigirse al país tras el despacho de la reforma, replicando la estrategia que utilizó en abril, cuando anunció el ingreso del proyecto. La idea, aseguran, es también proyectar la agenda que viene para el Ejecutivo tras sortear su primera gran tramitación, donde la prioridad pasará a estar puesta en las iniciativas de seguridad.
El mensaje presidencial también buscará reforzar la idea de que la administración logró sacar adelante la reforma considerada como el eje de su programa económico.
Aunque desde el Ministerio del Interior y la Segpres explican que el gobierno podría promulgar aquellas partes de la reforma que ya no enfrentan observaciones ni están sometidas al escrutinio del TC, en Hacienda la decisión sería otra.
Según afirman fuentes de Palacio, la instrucción es esperar a que todo el articulado quede completamente zanjado y realizar una única promulgación.
Esa definición implica que la entrada en vigencia de la megarreforma podría postergarse hasta mediados o fines de agosto, una vez que concluyan tanto la tramitación de los vetos como la revisión constitucional pendiente. Como sea, el gobierno buscará instalar que, más allá de las etapas que aún restan, la principal batalla política de su agenda económica ya fue ganada.