Preparar un arroz blanco es sencillo, aunque “Coco” compartió una técnica para evitar que los granos terminen demasiado espesos y conseguir un resultado profesional.

24 de septiembre 2026, 15:12hs

Una vez cocido, extender el arroz sobre una bandeja permite que pierda temperatura sin permanecer amontonado dentro de la olla. (Imagen generada con IA)

Una vez cocido, extender el arroz sobre una bandeja permite que pierda temperatura sin permanecer amontonado dentro de la olla. (Imagen generada con IA)

El arroz blanco es uno de los alimentos más populares del mundo y, aunque su preparación requiere pocos ingredientes, conseguir que quede suelto y con los granos separados puede ser más complicado de lo esperado.

Ke, más conocida en redes sociales como Coco o Cocina con Coqui, nació en China y llegó a España cuando tenía seis años. Aunque no cuenta con formación profesional como cocinera, creció en la gastronomía gracias al trabajo de su familia en hostelería y lanzó su proyecto de recetas en 2021.

Según Coco, para conseguir el arroz ideal, uno de los pasos fundamentales consiste en lavar el arroz dos veces antes de cocinarlo: al enjuagar los granos se elimina parte del almidón superficial, responsable de que puedan pegarse entre sí durante la cocción.

El segundo detalle aparece una vez terminada la cocción. En lugar de dejar todo el arroz acumulado dentro de la olla caliente, extenderlo sobre una bandeja permite distribuir los granos en una capa más fina. Así se evita que permanezcan amontonados mientras continúan liberando calor y humedad.

¿Qué necesitás?

  • 1 taza de arroz blanco de grano largo
  • 2 tazas de agua, aproximadamente
  • Sal a gusto
  • 1 cucharadita de aceite, opcional

El paso a paso

  1. Colocar el arroz en un recipiente y cubrirlo con agua fría.
  2. Remover suavemente los granos y descartar el agua blanquecina.
  3. Repetir el lavado una segunda vez y escurrir bien.
  4. Colocar el arroz y el agua en una olla con una pizca de sal.
  5. Llevar a hervor y luego bajar el fuego para continuar la cocción hasta que el arroz esté tierno y haya absorbido el líquido.
  6. Retirar del fuego cuando esté listo, evitando revolverlo excesivamente.
  7. Pasar inmediatamente el arroz a una bandeja amplia.
  8. Extenderlo formando una capa fina, en lugar de dejarlo amontonado dentro de la olla.
  9. Dejar que pierda parte del calor y separar suavemente los granos antes de servir.
Imagen ilustrativa de cómo debería verse tu arroz en cada paso. (Foto generada con IA)

Imagen ilustrativa de cómo debería verse tu arroz en cada paso. (Foto generada con IA)

En el caso del arroz blanco, la diferencia no depende de sumar ingredientes, sino de controlar correctamente cada etapa de la preparación. La cantidad de agua, la intensidad del fuego y el momento en el que se retira de la olla son fundamentales para conseguir un buen resultado.

Además, dejar que pierda el exceso de calor antes de manipularlo ayuda a conservar mejor la estructura de los granos, sobre todo si después se lo va a utilizar en otra receta.