La Odisea, la célebre obra en la que Homero narra el tortuoso viaje de regreso de Odiseo tras la guerra de Troya, se puede leer. También se puede ver en los cines, con filmes como el dirigido por Christopher Nolan, que además se ha convertido en la película para adultos más taquillera de la historia. O se puede observar sobre obras de mármol, como es el caso de la llamada Columna de Ulises de la Catedral de Santiago. Aunque en esta última se haga una reinterpretación cristiana del viaje.
Así lo apunta una nueva investigación liderada por el profesor de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) e investigador del Centro Interuniversitario de Investigación de Paisajes Culturales Atlánticos (CISPAC), Francisco Prado-Vilar.
La investigación, publicada en Románico Digital, reconstruye las fuentes literarias e iconográficas utilizadas por el taller de Compostela del siglo XII y permite comprender la columna como una reinterpretación cristiana de La Odisea, creada para relacionar el viaje del héroe griego con la experiencia de los peregrinos cuando llegaban y acababan su camino en Santiago.
Hablamos de una pieza románica de mármol procedente de la antigua Porta Francigena, también conocida como la fachada del Paraíso. Por ahí, entraban antiguamente los peregrinos medievales. Actualmente, no existe, pero la columna se conserva en el Museo de la Catedral.
El episodio de Circe
La Odisea de mármol presenta muchas particularidades, porque se trata de una reinterpretación cristiana de la aventura. La presencia del guerrero es distinta y se apunta a la tradición medieval, en la que el héroe podía interpretarse como omnium peregrinus. “El viajero que atraviesa un mundo de peligros y seducciones sin perder de vista el regreso a su verdadera patria”, explica el profesor de la USC.
Su viaje se convirtió así en una “imagen de la condición espiritual del peregrino y podía relacionarse con el propio viaje atlántico del apóstol a Compostela”, añade Prado-Vilar, en declaraciones difundidas por la universidad.
La banda central representa el paso de Ulises (como también se llamaba a Odiseo) ante las sirenas, pero el escultor abandona la fórmula habitual del héroe atado al mástil. En cambio, la escena concentra su significado en un gesto en el que Ulises rodea la cabeza de uno de sus compañeros y le tapa la oreja para protegerlo del canto mortal. Además, la escena también dialoga con la figura del rey David en la antigua fachada, quien venció a otra sirena con su música.
El estudio identifica por primera vez el episodio de Circe, en la parte superior. En él, un guerrero y su caballo caído aparecen acosados por pájaros, animales y seres híbridos alrededor de una figura femenina. “El escultor transformó la huida de Ulises del dominio de Circe en un combate protagonizado por un caballero medieval, inspirado también en modelos de sarcófagos romanos”, añade el profesor.
Un viaje audiovisual
Para seguir la narración de la columna, no queda otra que rodearla por su disposición helicoidal: desde la nave, hasta las escenas de tentación, metamorfosis y combate. También se puede disfrutar de cada detalle incluso a kilómetros de distancia, porque la investigación ha culminado con La Odisea Atlántica. Un viaje audiovisual a través de la Columna de Ulises de la Catedral de Santiago, un videoensayo creado a partir de un gemelo digital de la pieza.