0:000:00
El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
Jules Rimet fue el presidente de la FIFA que se inventó el Campeonato del Mundo de fútbol. Los primeros años, la copa que recibía el equipo campeón se llamaba Victory, pero un sucesor que debió de ser más lameculos que Infantino decidió rendir homenaje al creador del invento. Así nació la Copa Jules Rimet, un trofeo muy diferente de la actual Copa del Mundo de la FIFA, que simplemente representa el planeta Tierra. Diseñado por el escultor Abel Lafleur, el trofeo era sofisticado. Representaba a la diosa griega de la victoria, la alada Niké, sosteniendo una copa octogonal. El trofeo medía treinta y pocos centímetros de altura, pesaba sobre cuatro kilos y parecía de oro macizo. En realidad era de plata de ley con un baño de oro sobre una base de lapislázuli destinada a contener los nombres de los diversos ganadores, cada uno con su placa.

En 1966, cuatro meses antes del Mundial de Fútbol que se iba a celebrar en Inglaterra, la Copa Jules Rimet desapareció. Alguien la robó de la sala de Londres donde se exponía. La alarma fue colosal. Como si fuera la Gioconda. Pero una semana más tarde, un perrito llamado Pickles la encontró, envuelta con papel de diario y escondida bajo un matorral en un jardín del sur de Londres. El dueño del perro recibió una jugosa recompensa, Pickles se hizo más famoso que la Monyos, y Bobby Moore, el capitán de la única selección de Inglaterra que ha ganado un Mundial, pudo levantar la Copa Jules Rimet como campeón del mundo del deporte inventado por los ingleses.
Parece urgente el rediseño de la Copa del Mundo de fútbol, la Gianni Infantino
Cuando el 1970 Brasil ganó su tercer Mundial, en México, la FIFA le concedió la Copa en propiedad. El trofeo fue a parar a la sede de la Confederación Brasileña, en Río de Janeiro, y allí estuvo hasta que en el año 1983 alguien la robó. Esta vez no hubo ningún perro que la encontrara. Nunca más se supo nada de la Niké.
Después del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá parece urgente un rediseño de la Copa del Mundo. La nueva se podría llamar Gianni Infantino y sería una gran Penélope con los exuberantes rasgos físicos de Melania Trump, alzando los brazos airada con una tarjeta roja en la mano derecha y el estadio Hasan II en la izquierda.