Melilla (España), 31 jul (EFE).- El paso fronterizo de Beni-Enzar, el único operativo entre España y Marruecos en la ciudad norteafricana española de Melilla, sigue cerrado desde anoche, cuando quedó inoperativo por intentos de entrada de migrantes, mientras se acumulan cientos de vehículos y viajeros que intentan pasar a territorio marroquí en las vacaciones de verano.

Según pudo comprobar EFE, sigue habiendo un importante trasiego de patrullas de la Guardia Civil, uno de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado español, en las inmediaciones del control fronterizo en plena Operación Paso del Estrecho (OPE), el plan de seguridad y coordinación entre España y Marruecos para gestiona el tránsito de viajeros de Europa hacia el norte de África en verano.

PUBLICIDAD

Algunas de esas patrullas custodian y abren camino a grandes camiones del Ejército que se dirigían hacia la valla que separa ambos territorios.

La Delegación del Gobierno en Melilla informó de que el operativo para intentar evitar las entradas irregulares ha finalizó pasadas las 7.30 hora local de hoy (5.30 GMT) y "no es posible facilitar todavía una cifra definitiva" de cuántos migrantes podrían haber accedido a la pequeña ciudad española, aunque desmintió el dato de "400, como mucho", facilitado anoche por el presidente de Melilla.

PUBLICIDAD

Según la Delegación, ese dato "no se ajustaba a los datos de los que disponían las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en ese momento" y "de hecho, a esa hora de la noche resultaba imposible ofrecer una cifra o estimación fiable, ya que el operativo se encontraba en pleno desarrollo y las actuaciones seguían en curso".

Un buen número de ciudadanos pasaron la noche esperando para pasar la frontera y algunos de ellos han lamentado, en declaraciones a EFE, la falta de información sobre la reapertura.

"No nos dicen cuándo van a abrir y por eso no me muevo de aquí", dijo un hombre a pocos metros de la puerta, cerrada a cal y canto, donde comienza una larga cola de coches que llegaron anoche en el barco procedente de la ciudad española de Málaga (sur), a los que se suman otros tantos que empezaban a llegar poco antes de las siete tras desembarcar en el puerto de Melilla.

PUBLICIDAD

Fuentes policiales informaron a EFE de que ambos barcos suman alrededor de medio millar de vehículos, ocupados por familias enteras que empiezan sus vacaciones viéndose "atrapados" en Melilla, como ha relatado a este medio una de ellas.

Todos los que van llegando preguntan a los agentes de movilidad y policías locales que ordenan el tráfico cuándo podrán pasar a Marruecos y todos reciben la misma respuesta: se desconoce por ahora cuándo la frontera podría reabrir sus puertas, tanto para el tránsito peatonal como rodado.

PUBLICIDAD

Todo dependerá de la presión migratoria al otro lado de la valla, aunque este viernes a primera hora la situación era relativamente tranquila en comparación con la noche del jueves, cuando hubo que cerrarla y se oían disparos y detonaciones de antidisturbios intentando frenar a numerosos grupos de migrantes que intentaban llegar de forma irregular a Melilla a la carrera o saltando la valla.

Según pudo comprobar EFE, la situación también es muy tranquila en el dique sur, que ejerce como frontera terrestre y marítima entre España y Marruecos en la zona sur de Melilla, aunque permanece cerrado al tránsito como ayer jueves y sigue habiendo un importante despliegue policial.

PUBLICIDAD

El cierre de la frontera entre Melilla y Marruecos se produjo el jueves tras un intento de entrada a la carrera a territorio español, y después de que en la cercana Ceuta, otra ciudad española ubicada en el continente africano, entraran de manera irregular miles de personas cruzando a pie el espigón que separa España y Marruecos.

Marruecos ha reforzado desde entonces la seguridad sobre la frontera de Ceuta, aunque ello no ha impedido que miles de personas se resistan a abandonar la zona y crucen por la costa al enclave español en medio de esporádicos brotes de violencia.

PUBLICIDAD

Se trata de la crisis migratoria bilateral más grave desde 2021, y ha dejado al menos 18 muertos. EFE

(foto)(vídeo)