El mensaje del exministro de Seguridad bonarense contra el Gobernador fue claro: correte o vamos por vos. El mismo menú de siempre: mientras la gente habla de deudas y morosidad, ellos discuten quién conduce el PJ.

Jonatan Viale

01 de septiembre 2026, 20:40hs

Sergio Berni llamó a Kicillof “progresista pseudo-albertista” y el mensaje fue claro: correte o vamos por vos. (Foto: NA).

Sergio Berni llamó a Kicillof “progresista pseudo-albertista” y el mensaje fue claro: correte o vamos por vos. (Foto: NA).

¿Cómo se dice pancho en Estados Unidos? “Hot dog.” ¿Cómo se dice en alemán? “Frankfurter”, porque eran de la ciudad de Frankfurt, Alemania. Cuando esos embutidos llegaron a la Argentina en el siglo XX y se empezaron a vender en la calle, a los criollos no les salía decir “frankfurter” y les empezaron a decir “francisco”. Y para acortar todavía más, “pancho”: el apodo de Francisco. De ahí viene la frase “te vamos a comer en un pancho”.

¿Qué es lo que le está diciendo Sergio Berni a Kicillof? Un ultimátum. El mensaje es: “Correte o vamos por vos”. “Ese lugar no es para vos.” “No te da para dirigir el peronismo.” La categoría que usa Berni para describirlo es lapidaria: “progresista pseudoalbertista.” ¿Y qué le hicieron a Alberto Fernández? Lo pasaron por arriba, lo destrozaron, no lo dejaron gobernar. O sea: se lo comieron en un pancho.

¿Qué muestra esto? Que la situación interna del peronismo es tremendamente inestable.

A Cristina se le acaba de rebelar la tropa. Varios comunicadores kirchneristas salieron a cuestionar duramente que los senadores peronistas votaran los pliegos de los jueces enviados por Milei. Pedro Rosemblat fue uno de ellos.

Pasemos en limpio: los senadores peronistas votaron el jueves pasado para que el juez Pablo Yadarola —uno de los que viajó a Lago Escondido— sea juez de la Cámara Federal porteña. Yadarola era uno de los jueces más insultados, criticados y atacados por Cristina y La Cámpora. Y de golpe los senadores kirchneristas terminaron votando su ascenso. Rosemblat dijo: “Nos dejaron culo para el norte”. Le estaba diciendo a Cristina que pactó con la justicia que tanto dice odiar.

Y lo mismo hizo Roberto Navarro. Fue todavía más lejos: “Cristina, no representás más al campo popular”. Y “Me parece más digno retirarse”. Navarro —alineado claramente con Kicillof— le está pidiendo a Cristina que dé un paso al costado y entregue la conducción del peronismo. Es más, dice que Cristina tiró la toalla porque tiene miedo de que su hijo Máximo Kirchner termine preso.

Roberto Navarro -claramente alineado con Kicillof- le está pidiendo a Cristina que dé un paso al costado. (Foto: NA)

Roberto Navarro -claramente alineado con Kicillof- le está pidiendo a Cristina que dé un paso al costado. (Foto: NA)

Esto es lo que sucede siempre con el peronismo: no les hablan a la gente, no hablan de los problemas de la gente. No les interesa ni la inflación, ni el trabajo, ni las deudas, ni la morosidad, ni la inseguridad. Les interesa pura y exclusivamente discutir quién lidera el PJ. Pasó con Menem y Duhalde. Pasó con Duhalde y Kirchner. Pasó con Cristina y Massa. Pasó con Alberto y Cristina. Y ahora pasa de nuevo con Cristina y Kicillof.

Kicillof quiere ser el candidato y no para de comprar voluntades. Incluso terminó fichando a Santiago Cúneo. Cristina le contesta: “Nene, no te da. Cualquiera menos vos”. Y Massa no termina de decidir si se lanza o no.

El mismo Navarro contó que está siendo atacado por La Cámpora. Pregunta básica: si no se ponen de acuerdo para ser oposición a Javier Milei con todas las cosas que hay para criticarle a este gobierno, ¿cómo van a hacer para gobernar?

El kirchnerismo no solo tiene un problema grave con las ideas, sino también un problema de organización política. Primero: no tienen liderazgo. Segundo: tienen a su gran ordenadora presa y con miedo de que su hijo siga ese camino. Tercero: no conectan con el sentir popular.

¿Quién aprovecha esta crisis del peronismo? Otros espacios de oposición, como la izquierda trotskista. Myriam Bregman dice todo lo que Kicillof no se anima a decir. (FOTO NA: Claudio Fanchi.)

¿Quién aprovecha esta crisis del peronismo? Otros espacios de oposición, como la izquierda trotskista. Myriam Bregman dice todo lo que Kicillof no se anima a decir. (FOTO NA: Claudio Fanchi.)

Ejemplo. Todo el mundo está hablando de las deudas y la morosidad. ¿Qué propone Emmanuel Álvarez Agis, posible ministro de Economía de Kicillof? Directamente terminar con el crédito en la Argentina. En un diálogo en Radio Con Vos con Tenembaum, dijo: “¿Y no estaríamos un poco mejor con algo menos de crédito?”. Y para ilustrarlo, mencionó a una persona que debe decidir entre “salir a chorear” o pedir crédito para el supermercado. “Tal vez no tiene que estar disponible la herramienta del crédito”, planteó. Milei le respondió en X con dos palabras: “PELOTUDO ATÓMICO. CIAO!”.

¿Y si prueban con educación financiera? ¿Y si ayudan a la gente a entender el costo financiero total? ¿O acaso prefieren tener a la gente atada al plan social? Pocas veces se escucharon argumentos tan despectivos, tan clasistas como este: “cancelemos los créditos porque la gente es estúpida.” Se creen parte de un grupo de iluminados que guían a la masa idiota.

Otro ejemplo de desconexión. Todo el mundo habló en las últimas 24 horas de la despedida de Messi de la Selección Argentina. El tono fue de tristeza, melancolía, respeto, admiración, gratitud, nostalgia, emoción, orgullo, reconocimiento. Nos invadió a todos un vacío enorme. ¿Qué sale a decir una de las voceras de San José 1111, Julia Mengolini? “No entiendo por qué tanto dolor”. Esto que parece una pavada es el síntoma exacto de lo que ocurre con el kirchnerismo: están fuera de agenda, fuera de eje, no conectan con las emociones de la gente. La Argentina ama a Messi y ellos dicen “gorila”, “desclasado”, “escolta de Trump”, “no lo entiendo”, “¿por qué llora?” Es como si vivieran en una Torre de Babel, donde cada uno habla un idioma distinto y no se entienden entre ellos.

Leé también: Tras reunirse con Máximo Kirchner y José Mayans, un grupo de intendentes busca ganar peso en la interna peronista

¿Quién aprovecha esta crisis del peronismo? Otros espacios de oposición, como la izquierda trotskista. Myriam Bregman dice todo lo que Kicillof no se anima a decir. Y hay un crecimiento de la extrema izquierda no solo en Argentina sino en otros países: Francia, Alemania, Grecia, Bélgica. Lo mismo ocurre con la extrema derecha. Tiene que ver con el sesgo de confirmación del algoritmo: el hombre lee cada vez más lo que quiere escuchar. Ya no buscamos información, buscamos confirmación. Es un mundo de guettos digitales, de burbujas. Y eso genera que políticos y periodistas exageren su posición y se vayan corriendo a los extremos. Por eso apareció un Milei por derecha. Y por eso ahora aparece una Bregman por izquierda.

El kirchnerismo hoy tiene cuatro problemas graves: Cristina presa, la interna explosiva, el crecimiento de Bregman, y que Milei todavía es competitivo. Mucho más si pasa algo con Malvinas. Mucho más si sale bien la visita del Papa a Argentina. Y mucho más si la inflación vuelve al 1% mensual.

Por eso el gran temor que tienen los kirchneristas es que, al final, se los coman en un pancho.

Opiniones libres, hechos sagrados.