Nancy Grace Roman (1925-2018) fue la primera jefa de astronomía de la NASA y la primera mujer ejecutiva de la agencia espacial de EEUU. Como homenaje a su figura, la NASA ha lanzado este domingo un sofisticado observatorio espacial bautizado con su nombre con la misión de investigar los campos más candentes de la astrofísica: de los exoplanetas a los misterios de la enegía y la materia oscura.

Tal y como estaba previsto, el telescopio espacial Nancy Grace Roman ha despegado a las 13.26 horas (hora peninsular española) a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Complejo de Lanzamiento 39A en el Centro Espacial Kennedy.

Quince minutos después del despegue, la primera fase del cohete ha regresado a la Tierra y para hacer un aterrizaje controlado. A las 14.06, la NASA ha confirmado que la segunda fase del cohete se había separado de la nave correctamente, por lo que el Nancy Grace Roman viaja ya hacia el segundo punto de Lagrange entre el Sol y la Tierra, conocido como L2, y situado a aproximadamente un millón y medio de kilómetros de distancia.

El telescopio durante la fase de ensamblaje

El telescopio durante la fase de ensamblajeJolearra TshiteyaNASA/AP

4.300 millones de dólares

La NASA ha invertido 4.300 millones de dólares (unos 3.700 millones de euros) en este telescopio diseñado para que funcione durante al menos cinco años, aunque se espera que pueda estar operativo durante 10 años. Finalmente, este sofisticado observatorio espacial ha salido adelante aunque su lanzamiento estuvo en peligro por los grandes recortes que la Administración de Donald Trump intentó implantar el año pasado en el programa científico de la NASA, y que finalmente el Congreso de EEUU no respaldó.

A la científica Nancy Grace Roman se la conoce como "la madre del telescopio espacial Hubble", el observatorio lanzado en 1990 que revolucionó la astronomía con las imágenes que captó del cosmos. Pues bien, el telescopio espacial que lleva su nombre tiene un campo de visión al menos 100 veces mayor al del Hubble, que sigue operativo. "Va a revolucionar la manera en la que observamos el cosmos... Es un día maravilloso", ha declarado tras el exitoso despegue Nicky Fox, directora de misiones científicas de la NASA.

Según ha precisado la NASA, podrá medir la luz de mil millones de galaxias a lo largo de su vida útil. También podrá bloquear la luz de las estrellas para ver directamente exoplanetas y discos de formación planetaria, completar un censo estadístico de los sistemas planetarios de nuestra galaxia, y resolver cuestiones esenciales en las áreas de la energía oscura, los exoplanetas, y la astrofísica infrarroja.

Si todo va bien, la NASA espera que las primeras imágenes lleguen a principios de 2027.

Trabajo en equipo

Las capacidades del nuevo observatorio espacial se unen a las del Hubble y, sobre todo, a las del James Webb, el telescopio más potente que se ha enviado al espacio y que, desde entró en funcionamiento en 2022, está revolucionando el conocimiento del cosmos.

De hecho, uno de los puntos fuertes de estas misiones es que trabajarán conjuntamente para proporcionar la visión más completa de nuestro universo hasta ahora. Con sus observaciones, se espera que el telescopio Roman descubra objetivos interesantes para que que el Hubble los observe utilizando luz infrarroja, visible y ultravioleta para ofrecer una visión más completa. El James Webb de la NASA podrá entonces utilizar su espejo más grande y su visión más potente para ofrecer observaciones aún más detalladas y nítidas. Y el telescopio Roman puede rastrear regiones alrededor de objetos que Hubble o Webb observan para ofrecer contexto.

La colaboración se extiende a misiones como Euclid, de la Agencia Espacial Europea (ESA), que pueden observar un área del cielo más grande que Roman, aunque con menos detalle. Dado que sus áreas de estudio se superpondrán, los científicos pueden utilizar los datos de mayor calidad de Roman para aplicar correcciones a los de Euclid, y luego extender estos refinamientos sobre el área mucho más grande de Euclid.

Los científicos también pueden combinar los datos infrarrojos de Roman con observaciones de luz visible del Observatorio Vera C. Rubin, con base en tierra.

Al retratar directamente exoplanetas similares a Júpiter, la NASA espera que el telescopio Roman contribuya a su proyecto para construir el Observatorio de Mundos Habitables, un telescopio espacial que estaría diseñado para fotografiar planetas similares a la Tierra en otros sistemas solares por primera vez en la historia.

Como suele ser habitual, la agencia espacial de EEUU ha querido que los ciudadanos participen simbólicamente en esta misión ofreciendo la posibilidad de que envíen su nombre para que se incluya en una tarjeta de memoria adherida a una placa en la nave espacial. Más de 1,3 millones de personas lo hicieron y sus nombres viajarán junto al telescopio espacial.

La astrónoma Nancy Grace Roman falleció en 2018

La astrónoma Nancy Grace Roman falleció en 2018NASA via AP

El legado de Nancy Grace Roman

Aunque es conocida como la "madre" del Telescopio Espacial Hubble, Nancy Grace Roman desempeñó un papel aún más amplio impulsando todo el programa de Grandes Observatorios de la NASA, que incluía el Hubble junto con el Observatorio de Rayos X Chandra y el ya retirado Observatorio de Rayos Gamma Compton y el Telescopio Espacial Spitzer.

"Su visión y liderazgo ayudaron a establecer a la NASA como una institución científica de primer nivel mundial y sentaron las bases para generaciones de telescopios espaciales que continúan ampliando la comprensión de la humanidad sobre el cosmos", subraya la agencia espacial.