La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido a las autoridades rusas más información sobre la muerte por un posible caso de peste neumónica de una trabajadora de un laboratorio que estudia patógenos peligrosos en la región de Irkutsk (Siberia, este de Rusia) el 2 de octubre. La semana pasada murió una joven de 28 años –empleada del Instituto de Investigaciones de la Peste de Irkutsk y el Lejano Oriente– en un hospital de Shélejov.

“La OMS aún no ha recibido una notificación oficial al respecto a través del Reglamento Sanitario Internacional (RSI)”, que obliga a los países a responder en un plazo de 24 horas, indicó en rueda de prensa el portavoz de la agencia sanitaria de Naciones Unidas Christian Lindmeier. Este portavoz agregó que ya el 3 de octubre, tras detectarse por el sistema interno de vigilancia este caso, la OMS se puso en contacto con las autoridades rusas en virtud del RSI, y desde entonces “mantiene el contacto” con ellas.

Lindmeier también señaló que entre el 3 y el 5 de octubre la OMS ha incorporado para hacer seguimiento del suceso a expertos técnicos de su oficina regional en Copenhague y de la sede central de Ginebra, “incluidos especialistas en amenazas y agentes patógenos de alto riesgo”. Pese a las precauciones, la OMS considera por ahora “muy bajo” el riesgo sanitario en Europa tras conocerse el fallecimiento, aunque lo eleva a 'entre moderado y bajo' en Irkutsk, la región siberiana donde se registró.

El Gobierno de Estados Unidos emitió el domingo 4 de octubre una alerta por este caso, a la que el Kremlin respondió al día siguiente con un llamamiento a la calma y a tener en cuenta exclusivamente las informaciones del servicio ruso de defensa del consumidor. Éste aseguró que se trata de una “neumonía de etiología no establecida”.

Según medios rusos, las autoridades pusieron en cuarentena varios hospitales de Irkutsk, incluyendo un centro pediátrico, por sospechas de peste pulmonar, un extremo que la OMS no quiso confirmar.

El Kremlin ha llamado este lunes a la calma y a fiarse exclusivamente de las informaciones del servicio ruso de defensa del consumidor. Hasta el momento se estudian dos versiones: que la paciente se contagió en Tailandia, de donde regresó recientemente, o a consecuencia de la rotura accidental de un tubo de ensayo con patógenos en su puesto de trabajo.