Eran las 9:20 de la mañana cuando el operativo policial, integrado por más de 350 agentes de la Policía Nacional, llegaba a las naves del Tarajal. Unas horas antes, un grupo de jóvenes, entre ellos menores de edad, se desperezaba mientras salía de sus tiendas de campaña. Hamza tiene 16 años y sujeta con fuerza su cartilla de nacimiento, un papel verde que muestra a todo aquel que le pide que se identifique. También a la Policía, a la que vuelve a enseñársela después de que los agentes comiencen a agrupar a los jóvenes marroquíes para subirlos a los autobuses.

El operativo, desplegado desde primera hora de este domingo en diferentes puntos de Ceuta, ha comenzado con disturbios en la zona elevada de las naves del Tarajal, donde centenares de personas esperaban sentadas frente al despliegue policial. Muchas de ellas llegaron a este punto en las últimas semanas, tras los desalojos de la playa Benítez y, especialmente, de la playa del Trampolín. Tras los disturbios, la Policía ha organizado a los jóvenes en diferentes grupos y han ido subiendo progresivamente, en tandas de entre 20 y 30 personas, a los distintos autobuses.

La intervención en las naves del Tarajal forma parte de un dispositivo más amplio de la Policía Nacional, que ha actuado en varios puntos de la ciudad para desalojar los asentamientos de migrantes más numerosos, algunos de ellos situados en barriadas. Según la información facilitada por el cuerpo policial, en el operativo han participado más de 350 funcionarios, en su mayoría integrantes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) y las Unidades de Prevención y Reacción (UPR).

Además de las naves del Tarajal, los agentes se han desplegado en Poblado Regulares, el barrio de Los Rosales, la parte baja de la barriada del Príncipe (con acceso al polígono del Tarajal) y la explanada próxima al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).

En Los Rosales, una vecina contaba a este medio a primera hora de la mañana que alrededor de 30 furgones avanzaban por la zona, mientras decenas de policías recorrían las calles en busca de quienes todavía dormían a la intemperie. Algunos han sido trasladados a pie hasta las naves del Tarajal. Otros, en cambio, han sido conducidos en autobuses hasta el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), donde se realizan las gestiones policiales correspondientes.

Según la Policía Nacional, las personas migrantes son trasladadas al CATE para realizar las gestiones policiales oportunas. Sin embargo, en el desalojo de la playa del Trampolín, en Ceuta, varias personas migrantes denunciaron a elDiario.es que fueron engañadas sobre el destino de los autobuses y devueltas a Marruecos de manera forzosa, sin posibilidad de decidir sobre su retorno. Algunos aseguraron, además, que manifestaron su intención de solicitar protección internacional, pero los agentes les dijeron que no podían quedarse en Ceuta. Estos testimonios contradicen la versión oficial de que los retornos se produjeron y se producen de forma voluntaria.

Agentes de Policía Nacional desalojando a migrantes.

En las naves del Tarajal, una vez desalojada la parte superior, la Policía ha continuado el operativo en la zona inferior. Allí, un grupo de agentes ha avanzado entre las carpas y las tiendas de campaña en busca de quienes todavía permanecían en su interior. Durante el desalojo, los jóvenes han salido escoltados por agentes de la Policía Nacional y han sido trasladados posteriormente a los autobuses que aguardaban en la rampa de acceso a la zona. Otros han huido de los agentes y se han refugiado en las zonas más elevadas, mientras la tormenta avanzaba y la lluvia dificultaba las labores de desalojo en este punto de la ciudad.

En las naves del Tarajal y en la explanada próxima al CETI, la Policía Nacional ha trabajado con el Área de Inclusión de la Ciudad Autónoma para atender a las familias vulnerables que se encontraban en estos asentamientos. El dispositivo también ha contado con la colaboración de la Policía Local en materia de tráfico y seguridad vial.

Alrededor de las 11:30, las excavadoras y los equipos de limpieza han comenzado a levantar los distintos asentamientos y a retirar los restos de más de dos meses de ocupación informal.

La Policía Nacional ha desalojado los distintos asentamientos tras más de dos meses.