La princesa Alexia reaparece espectacular junto a su madre, la reina Máxima, en la Fórmula 1: el detalle de sus joyas que las une - LA NACION
Las vacaciones de verano llegaron a su fin para la familia real de los Países Bajos. El 23 de agosto, la reina Máxima (55), el rey Guillermo Alejandro (59) y su hija Alexia (21) asistieron al Gran Premio de los...
26 de agosto de 2026
Las vacaciones de verano llegaron a su fin para la familia real de los Países Bajos. El 23 de agosto, la reina Máxima (55), el rey Guillermo Alejandro (59) y su hija Alexia (21) asistieron al Gran Premio de los Países Bajos de Fórmula 1 –disputado en el circuito de Zandvoort–, en la que fue una de las apariciones públicas más esperadas de la temporada.
Una tierna imagen que refleja la relación madre e hija. El día de la carrera, Máxima eligió un look compuesto por camisa blanca, pollera de lino estampada de Natan, anteojos Cartier y aros florales de Gripoix París. Alexia, por su parte, vistió un elegante mono strapless de Alice + Olivia, que completó con cinturón Esmee de SézaneANP/Shutterstock - Shutterstock Editorial
Y protagonizaron el momento más destacado de la jornada cuando el monarca le entregó el trofeo al ganador de la carrera, el británico Lando Norris. Sin embargo, muchas de las miradas estuvieron puestas en Máxima y Alexia, que reaparecieron con estilos bien diferentes, aunque igualmente cancheros y elegantes.
Entre boxes y tribunas, la reina Máxima, el rey Guillermo Alejandro y la princesa Alexia se mostraron juntos en una de las citas deportivas más importantes del año. Alexia sumó a su look una cartera de Marni que pertenece al guardarropa de su madrePatrick van Katwijk - Getty Images Europe
Y hubo un detalle que no pasó inadvertido: si bien no llevaron conjuntos coordinados, madre e hija volvieron a reflejar su complicidad a través de las joyas. Máxima eligió una de sus piezas favoritas, el brazalete rígido con un gran ojo turco de la diseñadora griega Marianna Lemos, una creación que luce con frecuencia en sus compromisos oficiales y que ya forma parte de su sello personal.
El brazalete del ojo turco es considerado una de las piezas más emblemáticas del joyero personal de MáximaPatrick van Katwijk - Getty Images EuropeRadiante, Alexia apostó por una delicada superposición de collares: el modelo Smile Charm, de Rosa de la Cruz, en oro amarillo de 18 quilates, y un diseño de la colección Avra de Marianna Lemos, la misma a la que pertenece el icónico brazalete de la reina Máxima. Ambas piezas de la diseñadora griega están realizadas en oro amarillo y engastadas con zafiro azulPatrick van Katwijk - Getty Images Europe
Alexia, por su parte, completó su outfit con un collar dorado de la misma colección, también decorado con el tradicional símbolo protector. Un guiño sutil, pero significativo, que volvió a poner de manifiesto el estrecho vínculo entre ambas. El día tuvo, además, un tinte especial: esta edición podría ser una de las últimas que se celebren en Zandvoort dentro del calendario de la Fórmula 1.
Máxima recuperó la falda floral que había usado durante la visita de Estado del presidente alemán Frank-Walter Steinmeier en junio y, esta vez, la combinó con un clutch June de Marina Raphael y las icónicas sandalias Rockstud de ValentinoPatrick van Katwijk - Getty Images Europe
Por eso, la Casa de Orange-Nassau se hizo presente con una amplia representación familiar, encabezada por la princesa Mabel junto a sus hijas, Luana y Zaria, además de la princesa Margriet y los príncipes Maurits, Pieter-Christiaan, Floris, Aimée y Bernhard.
En un gesto histórico, el rey Guillermo Alejandro fue el encargado de entregar el trofeo al ganador de la carrera, el británico Lando NorrisPeter Fox - Getty Images EuropeAlexia, muy sonriente junto a su padre, vestido con un clásico traje azul marino, camisa blanca y corbataPatrick van Katwijk - Getty Images EuropeLa tapa de revista ¡Hola! de esta semanaAP