
El hecho de que Juan José Millás (Valencia, 1946) lleve décadas observando el mundo con una seriedad imperturbable ante el absurdo de la existencia humana hizo que el crítico literario Juan Antonio Masoliver Ródenas le comparara con el inigualable Buster Keaton, la estrella de Hollywood más influyente de la historia: “La escritura de Juan José Millás, el Buster Keaton de nuestra literatura, es única e inimitable”, escribió en La Vanguardia con motivo de la publicación de El mundo (2007), la obra con la que ganó el Premio Planeta 2007 y el Premio Nacional de Narrativa 2008.
La obra, de corte autobiográfico, sigue a un Juan José Millás de niño que intenta comprender el mundo que le rodea después de que su familia se traslade de Valencia a Madrid, una mudanza que marcará buena parte de sus recuerdos de infancia y de su relación posterior con la escritura.
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Bajo esta premisa, la novela arranca con Millás explicando la profesión de su padre, dedicado a reparar y fabricar aparatos de electromedicina. “Mi padre presumía de haber sido el primero en fabricar un bisturí eléctrico en España, aunque seguramente tomó la idea de una publicación extranjera. Recuerdo haberle visto inclinado sobre la mesa del taller, efectuando cortes en un filete de vaca, asombrado por la precisión y la limpieza del tajo. No olvidaré nunca el momento en el que se volvió hacia mí, que le observaba un poco asustado, para pronunciar aquella frase fundacional: ‘Fíjate, Juanjo, cauteriza la herida en el momento mismo de producirla’”, escribió el autor.
Algo así explica el autor en el mismo fragmento del texto, que es su relación con la literatura. “Cuando escribo a mano, sobre un cuaderno, como ahora, creo que me parezco un poco a mi padre en el acto de probar el bisturí eléctrico”, escribe antes de concluir: “La escritura abre y cauteriza al mismo tiempo las heridas”.
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Esa forma de convertir una experiencia personal en material literario atraviesa buena parte de una trayectoria que comenzó hace ya medio siglo. Millás nació en Valencia en 1946, pero se crio en Madrid, ciudad a la que llegó con su familia cuando tenía seis años. Más tarde inició estudios de Filosofía y Letras, que abandonó antes de poder dedicarse por completo a la escritura.
Su primera novela, Cerbero son las sombras, se publicó en 1975 y recibió el Premio Sésamo. Después llegarían títulos como Visión del ahogado (1977), El jardín vacío (1981), Papel mojado (1983) o El desorden de tu nombre (1987). En 1990 publicó La soledad era esto, con la que ganó el Premio Nadal, y continuó ampliando una bibliografía en la que figuran también Tonto, muerto, bastardo e invisible (1995), El orden alfabético (1998), Dos mujeres en Praga (2002), La mujer loca (2014), Desde la sombra (2016) o Que nadie duerma (2018).
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Su carrera literaria ha discurrido en paralelo a una extensa labor periodística. Millás ha colaborado durante décadas con El País y ha desarrollado una modalidad propia a medio camino entre la columna y el relato, el “articuento”, término acuñado por él para definir historias breves de carácter fantástico nacidas de hechos cotidianos. Esa vertiente ha quedado recogida en volúmenes como Cuerpo y prótesis o Articuentos y le ha valido, entre otros reconocimientos, los premios Mariano de Cavia, Miguel Delibes y Francisco Cerecedo.
En los últimos años ha seguido alternando ficción, periodismo y otros formatos. Entre sus libros más recientes destacan La vida contada por un sapiens a un neandertal (2020) y La muerte contada por un sapiens a un neandertal (2022), escritos junto al paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga. Su última novela, Ese imbécil va a escribir una novela, se publicó en mayo del año pasado.
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