Z.AI ha sido protagonista de grandes titulares estas últimas semanas, sobre todo tras el lanzamiento de su potentísimo modelo de lenguaje GLM 5.2. Conocida antes como Zhipu, ahora la empresa acaba de terminar de construir un descomunal centro de datos de 1 gigavatio de potencia que, según cuentan desde Bloomberg, funcionará exclusivamente con semiconductores fabricados en China. Por ponerlo en contexto, sería la apuesta más ambiciosa hasta ahora de una startup tecnológica china por prescindir por completo de Nvidia.
No pueden comprar chips de Nvidia. Desde enero de 2025, Z.AI figura en la lista de entidades del Departamento de Comercio de Estados Unidos, lo que le impide comprar legalmente chips de Nvidia. Lo más curioso de todo es que, este veto, lejos de frenarla, la ha empujado a construir toda su infraestructura futura apoyándose únicamente en proveedores nacionales, según explicaban desde Bloomberg. Pero no es nada raro, ya que es un movimiento que encaja con la estrategia de Pekín de reducir su dependencia tecnológica de Washington en plena carrera por la IA.
En detalle. Según comparten desde el medio, el centro de datos ya ha empezado a operar de forma parcial y está pensado para entrenar y desplegar la familia de modelos GLM de la compañía. Con una potencia de 1 gigavatio a pleno rendimiento, desde Bloomberg aseguran que la instalación podría llegar a consumir tanta electricidad como la que necesitan unos 750.000 hogares, lo que la convierte en uno de los mayores centros de datos construidos jamás por una startup china de inteligencia artificial.
Por ahora, la empresa ha instalado allí al menos 10.000 chips procedentes de China, aunque no hay información sobre qué proporción total de la capacidad prevista representa esa cifra.
Entre líneas. Aunque el medio no detalla qué empresa le proporciona los chips, todo apunta a Huawei. Z.AI ya presentó en junio su modelo GLM-5.2, entrenado por completo con aceleradores Ascend de Huawei y sin recurrir a hardware de Nvidia. El modelo, además, se puso por delante del resto en clasificaciones de modelos de código abierto como Design Arena.
El problema es que, según afirman en Bloomberg, los chips chinos como los Ascend todavía rinden peor por vatio que los actuales Blackwell de Nvidia, lo que significa que un gigavatio de potencia china no equivale, en la práctica, a la misma capacidad de cálculo que un gigavatio consumido con hardware de Nvidia.
A esto se suma un cuello de botella de fabricación. Desde Tom's Hardware señalan que el proceso más avanzado y estable de SMIC (equivalente a un nodo de 7 nanómetros) funciona ya por encima del 93% de su capacidad, y que la escasez de memoria HBM de producción nacional limita cuántos aceleradores puede ensamblar Huawei, que el año pasado envió alrededor de 812.000 chips de IA.
Bloomberg apuntaba además, citando un informe anterior, que Huawei prevé fabricar en 2026 unos 1,6 millones de núcleos Ascend, suficientes para unos 600.000 chips de su modelo estrella, el 910C, mientras que Cambricon, otro de los grandes rivales chinos de Nvidia, se ha marcado como objetivo medio millón de aceleradores este año. En resumen: China puede levantar los centros de datos más rápido de lo que es capaz de fabricar los chips necesarios para llenarlos.
Momento dulce. Lo de Z.AI llega en pleno pulso entre las startups chinas de IA. Su gran rival, Moonshot, ha tenido que suspender el pasado domingo las nuevas suscripciones a su plataforma para priorizar la capacidad de cómputo de sus usuarios actuales, después del lanzamiento de su sorprendente modelo Kimi K3, según explicaba la propia compañía en redes sociales.
Z.AI, por su parte, atraviesa un buen momento financiero. Y es que según fuentes consultadas por Bloomberg, la empresa está en camino de alcanzar los 1.000 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales tras cumplir este mes su objetivo de ventas para 2026, y recientemente ha reforzado su capital con una salida a bolsa en Hong Kong y una ampliación posterior. Las acciones de la compañía han llegado a cerrar con una subida del 37% este martes, coincidiendo con la noticia del nuevo centro de datos.
Un plan más ambicioso. El caso de Z.AI se enmarca en un plan mucho más amplio del Gobierno chino. Y es que Pekín prepara una inversión de unos 2 billones de yuanes (cerca de 295.000 millones de dólares) a cinco años vista para levantar una red nacional de centros de datos de IA, con al menos un 80% de la tecnología procedente de proveedores chinos, según cuentan desde Tom's Hardware. Y en ese plan, Z.AI, Moonshot, y el resto de startups de IA que comienzan a desplegar sus armas, están incluidas.
Imagen de portada | Z.AI y İsmail Enes Ayhan
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