Al cierre de la primera mitad del año, la UC encontraba su mejor versión y mantenía un funcionamiento estable. En cosa de semanas ese escenario cambió. El empate 3-3 ante Deportes La Serena, después de ir ganando 2-0, y la derrota por 3-0 frente a Deportes Concepción dejaron expuestas falencias que aparecen justo antes del desafío más importante del año: la serie ante Estudiantes de La Plata por los octavos de final por la Copa Libertadores.

Los números muestran la magnitud del retroceso. Universidad Católica recibió 10 goles en sus últimos tres partidos. Empató un duelo y perdió dos. Una cifra que contrasta con las nueve victorias seguidas que sumaban. Daniel Garnero reconoció que existen problemas tras la caída en el Ester Roa Rebolledo. “Me preocupa ese pequeño bajón que tenemos individual y colectivo”, señaló.

La pérdida de solidez comienza en la defensa, pero no se limita a la última línea. Frente a La Serena, el conjunto precordillerano convivió desde el inicio con transiciones rivales que encontraron espacios a espaldas del mediocampo. Darío Melo evitó que el encuentro se complicara antes del descanso, una señal de que el 2-0 parcial escondía problemas. En el segundo tiempo, la UC dejó de controlar el partido y permitió que el rival atacara con continuidad. El empate y la remontada parcial de los granates fueron consecuencia de un desarrollo que el equipo nunca logró corregir.

La derrota ante Concepción mostró dificultades similares, aunque en un contexto distinto. El estado del terreno condicionó el juego de ambos equipos, pero el cuadro penquista se adaptó mejor al partido que proponía la cancha. La UC intentó mantener asociaciones en sectores donde el balón se frenaba. Garnero apuntó a esa situación. “Quedamos expuestos porque nos recuperaban la pelota y nos atacaban”, reconoció.

Zampedri no pudo con la defensa de Concepción. EDUARDO FORTES/PHOTOSPORT

Problemas repetidos

Claro que hay problemas que la UC ha arrastrado a lo largo del año. Por ejemplo, en el arco. Entre Vicente Bernedo y Melo, errores en acciones específicas terminaron condicionando varios resultados. Bernedo quedó expuesto en los empates ante Everton y Unión La Calera, además de la derrota frente a Universidad de Chile. Su suspensión tras los incidentes posteriores al clásico con Colo Colo obligó a Garnero a recurrir a Melo, quien tampoco ha entregado certezas. En el empate ante La Serena, una mala salida facilitó el descuento de Gonzalo Figueroa. Ese tipo de errores puntuales han significado por lo menos 10 puntos perdidos durante la Liga de Primera.

Pese a esos antecedentes, en Cruzados descartan incorporar otro guardameta. “Vicente ha hecho un buen campeonato. Tuvo muy buenos partidos en la Copa Libertadores. Es un arquero que tiene potencial y que lo está haciendo bien”, afirmó José María Buljubasich a El Deportivo.

Otro aspecto está en el área. Zampedri continúa respondiendo. Marcó dos veces ante La Serena y volvió a aparecer cuando ese partido parecía perdido. Sin embargo, el resto del equipo estudiantil ha disminuido su producción cerca del arco rival.

En Concepción, Garnero sostuvo que la UC llegó “seis o siete veces” durante el primer tiempo, pero no consiguió transformar esas aproximaciones en ocasiones claras ni en goles. La más evidente terminó con un remate elevado de Justo Giani frente al arco. La falta de contundencia termina amplificando cada error. “No podemos ser efectivos para terminar y nos llegan no tantas veces y nos convierten”, resumió el entrenador.

Pocas alternativas

La caída también coincide con un plantel que perdió alternativas. Las lesiones de Diego Valencia, Tomás Asta-Buruaga y Clemente Montes redujeron las opciones de recambio en sectores importantes durante el año. Buljubasich explicó la postura del club de cara a las incrorporaciones. “Si encontramos un jugador que aporte, dentro de valores razonables, lo vamos a traer”, afirmó.

Este domingo, Garnero reconoció que el club continúa buscando refuerzos, aunque admitió las dificultades para concretarlas. “Queremos buscar a alguien de jerarquía que lamentablemente no lo encontramos”, dijo.

La falta de nombres nuevos obliga a sostener la misma base que disputó un primer semestre con cuatruple competencia. Garnero considera que ahí aparece otra explicación para el rendimiento reciente. Según el DT, el equipo no alcanzó a realizar una preparación adecuada durante el parón de tres semanas. “Tenemos un pequeño bajón deportivo después de un semestre exigente, con poco receso. No pudimos quizás prepararnos de lo físico como se debería”, explicó.

En paralelo, el margen de error se redujo en todos los frentes. El empate ante La Serena dejó al equipo más lejos de Colo Colo y la goleada en Concepción amplió la distancia a 15 puntos. Además, la pelea por asegurar el segundo lugar (Chile 2) comienza a estrecharse. Todo eso complica a la UC cuando faltan pocos días para enfrentar a Estudiantes por los octavos de final de la Copa Libertadores.

Ese contexto transforma el duelo del próximo viernes ante Cobresal en una prueba para medir si el bajón de Universidad Católica corresponde a un momento puntual o se profundiza.

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