A lo largo de los años, la psicología ha sido muy importante para comprender el comportamiento de la población, ya que estudia cómo pensamos, sentimos y actuamos en distintas situaciones. De hecho, a través de este campo, se pueden analizar procesos como las emociones, la personalidad, la toma de decisiones y las relaciones interpersonales. Esto resulta clave para mejorar la convivencia, resolver conflictos y promover el bienestar emocional. Por ello, en esta ocasión, esta disciplina académica analizó el comportamiento de las personas que suelen utilizar determinadas frases en su vida cotidiana, ya sea para disculparse o expresar agradecimiento, lo que muchos suelen interpretar como una muestra de buena educación. En la siguiente nota te contamos todo lo que debes saber al respecto.

En la vida cotidiana, nuestras palabras y acciones reflejan distintas emociones y también pueden influir en quienes nos rodean, especialmente cuando están acompañadas de amabilidad y respeto. Según la psicóloga Gabriela Paoli, existen determinadas expresiones que pueden evidenciar madurez, educación y consideración hacia los demás. A continuación, presentamos siete frases que, de acuerdo con especialistas, suelen formar parte del lenguaje de personas con estas características:

  • “Por favor” y “gracias”
  • “Perdón si te hice sentir mal”
  • “¿Qué opinas tú?”
  • “Tienes razón, no lo había pensado así”
  • “No estoy de acuerdo, pero respeto tu opinión”
  • “Gracias por tu tiempo”
  • “Entiendo cómo te sientes”

De acuerdo con una investigación publicado en la revista Anthrozoös, y difundida por el medio El Español, se realizó un estudio con la participación de 4 565 voluntarios, quienes respondieron un cuestionario basado en los cinco grandes rasgos de personalidad e indicaron si preferían los perros, los gatos, ambos o ninguno. Los resultados mostraron que las personas con preferencia por los gatos tendían a ser menos extrovertidas y obtenían puntuaciones más altas en el rasgo de apertura a la experiencia, vinculado con la curiosidad, la creatividad y el interés por explorar nuevas ideas.

En tanto, las personas que prefieren los perros suelen obtener puntuaciones más altas en amabilidad y responsabilidad. Sin embargo, el informe precisó que una menor extroversión no implica timidez, sino una preferencia por entornos más tranquilos y círculos sociales reducidos, un perfil que suele asociarse con quienes conviven con gatos. Así, finalmente, la investigación no encontró evidencia de que tener un gato reduzca la soledad ni estableció una relación de causa y efecto entre los rasgos de personalidad y la preferencia por estos bellos animales.