Juan Martín del Potro encontró un nuevo desafío lejos de las canchas y se lanzó al mundo vitivinícola con su propia marca, Del Potro Wines. Para darle forma al proyecto, el extenista viajó a Mendoza y participó activamente de distintas instancias vinculadas con la elaboración de su primer vino, desde las degustaciones hasta la definición de la composición final.
Aunque el emprendimiento acaba de salir a la luz, la idea llevaba varios años en la cabeza de Juan Martín del Potro. Según contó, quería incursionar en el mundo del vino, pero sus tiempos no se lo permitían. Finalmente, después de dos años de trabajo y junto a la firma Andes Growers, logró concretar la propuesta, que apunta al segmento de alta gama y busca llegar tanto a consumidores argentinos como a mercados internacionales.
Cómo es el vino de Juan Martín del Potro
El producto principal de Del Potro Wines se llama Resiliencia y está elaborado a partir de un blend de cepas tintas, con el Malbec como protagonista. Para su composición se utilizaron partidas provenientes de distintas microrregiones mendocinas, entre ellas Gualtallary, El Cepillo y Chacras de Coria. El vino de Juan Martín del Potro tiene una crianza en barricas de roble francés de primer y segundo uso y también incorpora un porcentaje de la vendimia 2024 que fue conservado sin contacto con madera.
La propuesta de Del Potro Wines también contempla un espumante elaborado con Chardonnay y Pinot Noir. De esta manera, el extenista busca construir una marca que no quede limitada a una única etiqueta y que pueda desarrollar una propuesta propia dentro del segmento premium.
El significado del nombre que escogió Juan Martín del Potro para su vino
Resiliencia, el nombre elegido para su primer vino está directamente relacionado con la historia deportiva del extenista. A lo largo de su carrera, Juan Martín del Potro atravesó numerosas lesiones que lo obligaron a interrumpir su actividad y afrontar extensos períodos de recuperación. El tandilense pasó por cuatro intervenciones quirúrgicas en sus muñecas y cuatro operaciones en la rodilla derecha, después de sufrir en dos oportunidades la fractura de la rótula. Las lesiones marcaron distintas etapas de su trayectoria y lo obligaron a regresar una y otra vez a las canchas.
“El vino está inspirado en una palabra que representa gran parte de mi historia: Resiliencia. Una palabra que me acompañó durante toda mi carrera, en los buenos momentos y, sobre todo, en aquellos en los que tocó levantarse, volver a empezar y seguir adelante”, explicó Juan Martín del Potro. La elección del nombre funciona así como un puente entre su pasado como deportista y esta nueva etapa profesional.