Especialistas destacaron que el verdadero valor está en el diseño técnico y no solo en el sistema constructivo.
27 de julio 2026, 20:46hs

Los arquitectos coinciden: “Una casa prefabricada permite mayor control de tiempo y se reducen los imprevistos” (Foto: Imagen ilustrativa hecha con IA - Gemini).
Las casas prefabricadas se instalaron como una de las grandes tendencias del mercado inmobiliario, impulsadas por la promesa de reducir tiempos de obra y controlar mejor el presupuesto. Sin embargo, los arquitectos advierten que existe una creencia errónea: no se asegura una calidad superior a la construcción tradicional.
El arquitecto Damián Gil explicó que una de las principales ventajas de este sistema es la rapidez de ejecución. Al producir gran parte de la vivienda en un entorno controlado, se eliminan muchos de los factores que suelen retrasar una obra convencional, como el clima o la falta de coordinación entre proveedores. “Una vivienda prefabricada permite mayor control de tiempo y se reducen los imprevistos”, resumió Gil para El Español.
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El arquitecto canadiense Michael Green sostiene que la prefabricación permite mejorar la precisión de la obra, reducir desperdicios y acelerar los tiempos de ejecución, aunque remarca que el resultado final depende de un buen diseño y de un estricto control de calidad.

Se reducen imprevistos y desperdicios, que ocurren en la construcción tradicional (Foto: Mercado Libre).
En la misma línea, el arquitecto británico Richard Rogers defendía la industrialización de la construcción por su capacidad para hacer las viviendas más eficientes y accesibles, pero advertía que los sistemas prefabricados solo ofrecen ventajas reales cuando están respaldados por una planificación arquitectónica rigurosa y materiales de calidad.
Ventajas y límites de la construcción en fábrica
El proceso industrializado de las casas prefabricadas permite trabajar con calendarios más ajustados y previsibles, gracias a la estandarización y repetición de procesos. Gil comparó la construcción tradicional con “fabricar un auto al aire libre, bajo la lluvia y esperando que lleguen los proveedores”, mientras que la fábrica ofrece condiciones estables y procesos definidos que minimizan errores.
Sin embargo, Gil remarcó que la calidad no depende del lugar donde se fabrica, sino del “cómo” se hace. “Que se haga en una fábrica no garantiza que sea mejor. La calidad no es el dónde, es el cómo”, afirmó. Una solución mal diseñada seguirá siendo deficiente, aunque se produzca en una instalación de última generación.
El rol clave del diseño técnico y el control de presupuesto
Gil insistió en que el verdadero valor de una vivienda está en el trabajo técnico previo. “Lo que comprás no es una caja, es un diseño técnico”, explicó, y subrayó que el papel del arquitecto es garantizar que cada detalle esté resuelto desde el inicio.

Es fundamental evaluar la calidad de la construcción y los materiales (Foto: Mercado Libre).
Otra ventaja de las casas prefabricadas es el mayor control económico. Al trabajar con soluciones previamente definidas y catálogos cerrados, es más sencillo fijar un presupuesto desde el comienzo y evitar sobrecostos por cambios durante la obra.
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Eficiencia energética y longevidad: ¿mito o realidad?
Muchas viviendas prefabricadas incorporan envolventes optimizadas que mejoran el aislamiento y reducen las pérdidas de calor, lo que suele asociarse a una mayor eficiencia energética. Sin embargo, Gil aclaró que este comportamiento depende del diseño del sistema constructivo y no solo del hecho de ser prefabricada.
En cuanto a la longevidad, los arquitectos coincidieron en que las casas prefabricadas pueden mantener su estado durante décadas, siempre que el proyecto y la ejecución sean de calidad.