Las acciones bancarias retrocedieron hasta 25% en 2026. (Foto: Reuters)

Las acciones bancarias retrocedieron hasta 25% en 2026. (Foto: Reuters)

Ya empezado el último trimestre del año, las acciones bancarias siguen sin mostrar señales de recuperación. La debilidad de los bonos y la suba del riesgo país pueden explicar en parte el deterioro de las cotizaciones, pero no todo. Desde el pico que alcanzaron en enero de 2025, las caídas superan ya el 50% medidas en dólares.

Muchos analistas y bancos de inversión consideran hace ya varios meses que esta debilidad representa una gran oportunidad de compra. Pero los inversores se mantienen extremadamente cautos. Incluso el salto que tuvieron los ADR de bancos argentinos luego de la victoria de Flávio Bolsonaro en Brasil duró apenas un día y no logró sostenerse a lo largo de la semana.

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Morgan Stanley, por ejemplo, salió recientemente a recomendar las acciones de una entidad bancaria y consideró que presentan una suba potencial del 75%, que podría estirarse a 120% en un escenario optimista. También ve con buenos ojos al resto de los bancos, aunque ésta es su favorita. Otros grandes bancos como JP Morgan y Citi sacaron reportes recomendando dos organizaciones en particular.

Claudio Maulhardt, conocido como el “Brujo de los mercados” y actualmente en Latin Securities, había escrito al analizar el balance del Galicia: “Nos cuesta ponernos muy optimistas con el sector, por lo mismo de siempre. Si a Argentina le va bien, a los bancos les irá bien en el futuro. Mientras tanto, seguimos pensando que habrá que atravesar una transición de menores márgenes que al volumen no le será fácil atravesar”.

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2026 fue el año de las acciones de energía. En lo que va del año, YPF y Vista suben 37% en Wall Street, siendo las abanderadas del sector. Pero contrasta con los bancos, que caen alrededor del 25 por ciento.

Las principales explicaciones pasan por la debilidad de los bonos y el riesgo latente de un default en caso de recambio de gobierno. En ese escenario negativo, las cotizaciones podrían desplomarse todavía mucho más. Por lo tanto, muchos inversores prefieren no arriesgar a pesar de los precios atractivos.

La morosidad también fue un tema que afectó sobre todo a los balances de fines de 2025 y principios de 2026, pero ya empezó a tener menos relevancia a partir de mediados de año. Sin embargo, el otro problema que impacta en las entidades es que los préstamos y los depósitos prácticamente no están creciendo en términos reales.

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Los especialistas proyectan que el destino de las acciones estará atado a los resultados electorales de 2027. (Foto: AP)
Los especialistas proyectan que el destino de las acciones estará atado a los resultados electorales de 2027. (Foto: AP)

Leo Chialva, director de Delphos Investment, advirtió que las elecciones en Brasil dejaron una lección para los inversores: “En general estaba dando vuelta la idea que esperar paga. Pero a los que esperaron en el caso del mercado brasileño les fue mal”.

De hecho, la bolsa paulista venía ganando arriba del 30% en el año previo a las elecciones y subió más de 13% en dólares tras la victoria de Bolsonaro, que según los primeros sondeos corre con ventaja para el balotaje sobre Lula Da Silva.

La pregunta que surge ahora es si puede repetir la misma secuencia en el caso del mercado argentino: ¿es otra oportunidad histórica para entrar en acciones, especialmente las del sector bancario?.

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El sector registró una fuerte suba desde los mínimos de cotización de mediados de 2022 hasta comienzos de 2025. Ese rally duró más de dos años y medio produjo ganancias cercanas a 300% en moneda dura, pero las cotizaciones venían sumamente afectadas por el ciclo kirchnerista tras la victoria de Alberto Fernández en las PASO 2019.

El peligro actual es que una derrota de Javier Milei y un evento regreso kirchnerista provoque un derrumbe parecido al que sucedió en aquel fatídico 12 de agosto de 2019 para los mercados.