Por normativa de Bruselas, todos los coches nuevos que se venden en la Unión Europea deben estar equipados con una serie de sistemas de asistencia a la conducción y, aunque se desactiven, vuelven a activarse de forma automática cada vez que se vuelven a arrancar.

El resultado son cada vez más pitidos que suenan constantemente durante la conducción y desesperan a cualquiera. Lo bueno es que cada vez más fabricantes están encontrando la forma de acabar con estos pitidos insufribles de forma rápida y sencilla.

El objetivo es acabar con los pitidos, sin complicaciones ni distracciones

Casi todo el mundo que pasa de un coche viejo a uno actual habla de las muchas ventajas que ha tenido ese cambio, pero hay una crítica generalizada: los modelos nuevos pitan por todo.

A Paco y Consuelo les gustan muchas cosas de su coche nuevo, pero tiene tanta tecnología que se agobian. Echan de menos lo sencillo que era su viejo SEAT Toledo

Que un coche pite no es una novedad, los de hace 30 años ya alertaban de ciertas cosas a base de pitidos, como de una puerta abierta, del freno de mano puesto o de que algún pasajero no lleva el conductor. Lo cierto es que esos pitidos eran útiles y resultaba muy fácil silenciarlos, sin embargo, ahora, el tema de los pitidos se le ha ido de las manos a la mayoría de fabricantes.

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Ciertas marcas son más comedidas e intentan que sus coches no piten tanto y, si lo hacen, que el sonido sea lo más bajo y llevadero posible, pero en otros casos no es así: hay pitidos por cualquier cosa y son muy molestos, por su tono, por su volumen y por la cantidad de veces que suenan durante la conducción.

Esto último es un problema, y por partida doble. Por un lado, es fácil que el conductor se ponga nervioso, conduzca agobiado e incluso cometa algún error al volante porque no va nada cómodo.

Por otro, llega un momento en el que desconecta de los pitidos para evitar volverse loco, y eso no es bueno porque cuando un pitido es realmente importante, tampoco le hace caso; es algo parecido a lo del cuento de ‘Pedro y el lobo’: llega un momento en el que, después de escuchar tantos pitidos, desconectas y no haces ni caso a ninguno.

Desde el punto de vista de la comodidad, estos pitidos son un mazazo para el confort en cualquier coche, sencillamente porque no es agradable conducir mientras escuchas estos avisos. Lo peor de todo es que, en muchos casos, apagar esos pitidos no es nada sencillo, incluso es peligroso porque es fácil distraerse “toqueteando” la pantalla central o navegando por los menús del cuadro de instrumentos digital.

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Bien es verdad que la mayoría de estos pitidos vienen impuestos por las normativas europeas que obligan a los fabricantes a incluir ciertos sistemas de asistencia a la conducción, como el aviso por superar los límites de velocidad (llamado ISA o Asistente de Velocidad Inteligente) o el sistema que monitoriza constantemente al conductor y alerta con un pitido si detecta que se ha despistado.  

La cuestión es que, más allá de la imposición de la Unión Europea, hay fabricantes que lo ponen más fácil a la hora de silenciar esos pitidos. Algunos entendieron rápido que esto se ha convertido en algo imprescindible en los coches nuevos, pero a otros les está costando más.

China aprende rápido

El Grupo Renault lo hizo muy bien (y hace ya tiempo). Los Renault, Dacia y Alpine tienen un botón físico situado a la izquierda del volante que permite activar inmediatamente un perfil preconfigurado con los ADAS encendidos y los ADAS apagados que decida el conductor.

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De esta forma, se puede crear una configuración personalizada con el aviso por límite de velocidad apagado, con el sistema de mantenimiento de carril apagado y con la alerta de salida de carril encendida, por ejemplo. Como todos estos sistemas se activan por defecto cada vez que se arranca el coche (por ley), es útil que exista un botón como este para pulsarlo y conducir a gusto.

BMW permite desactivar el ISA manteniendo pulsado el botón 'SET' del volante.  Otros, como Mercedes-Benz, Tesla o XPeng permiten desactivar el pitido del ISA pulsando sobre una señal de límites de velocidad que hay en la pantalla central. Está bien, pero el resto de asistentes (y pitidos) siguen activados, por lo que no es tan práctico como el sistema de Renault.

Sucede algo parecido con el botón que está incorporando Stellantis en muchos de sus coches. Hay un interruptor para desactivar el ISA y otro para el sistema de mantenimiento de carril. También es útil porque ni siquiera hay que tocar una pantalla, pero tampoco está al nivel del de Renault.

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Quien sí está tomando muy bien nota de esto son los fabricantes chinos. Una de las cosas que están demostrando estas marcas es que escuchan para ver qué pueden mejorar y suelen hacer cambios enseguida para corregirlo.

Omoda y Jaecoo son el ejemplo perfecto de esto último. Ambas marcas acaban de estrenar un sistema para memorizar los ajustes de los asistentes a la conducción, como el del Grupo Renault.

Lo han llamado “Escenas personalizadas” y funciona de la misma forma que el de Renault, aunque en este caso no hay un botón físico para activarlo y debe utilizarse la pantalla central, si bien es cierto que solo hacen falta dos pulsaciones, por lo que también es rápido y sencillo.

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El Jaecoo 7 SHS híbrido ya ha estrenado este sistema de serie y está disponible mediante una actualización para otros modelos, como el Omoda 5 gasolina, el Omoda 5 SHS híbrido, el Omoda 7 SHS híbrido enchufable, el Omoda 9 SHS híbrido enchufable y el Jaecoo 7 SHS híbrido enchufable.

Ni te estás haciendo mayor ni son imaginaciones tuyas. Las luces LED de los coches modernos son tan potentes que lo normal es que deslumbren a los conductores

MG también tiene un sistema parecido en sus modelos más nuevos y otras firmas chinas, como BYD, tienen un panel de widgets que se despliega deslizando la pantalla central desde arriba con opciones que permiten apagar algunos de estos asistentes para que no piten.

Imágenes | Motorpasión, Omoda y Jaecoo, BMW, Tesla

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