No te hace falta leer esto porque sabes perfectamente cuál es el director más poderoso de Hollywood. Ni siquiera necesitas saber los criterios ni el jurado para jugar al Quién es Quién más fácil del mundo: Christopher Nolan es el emperador del cine estadounidense según los expertos que han participado en una encuesta de Vulture. Lo curioso es por qué todos tienen la sensación de que Nolan debería ser descalificado.
Con La Odisea vendiendo entradas desde hace un año, Nolan es el único (o casi) gran representante del cine allende a las franquicias capaz de llenar salas. ¿Quién sino iba a convencer a cientos de millones de personas para que fuesen a ver la adaptación de una historia que conocen de punta a punta?
Para Vulture, la única razón para dejarlo fuera es que, según un productor innominado, Nolan merece una categoría propia. “No hay nadie como él. Jamás ha perdido relevancia, nunca ha tenido que luchar ni se ha tambaleado”, continua su poderoso admirador. La encuesta valora únicamente a directores que se hayan hecho cargo de un gran proyecto en Hollywood, lo que deja fuera a Panahi o a nuestro Almodóvar.
¿Quiénes acompañan a Nolan en la cima?
La lista tiene 100 puestos, aunque más de uno es compartido. Y si bien el primero no hacía falta que te lo descubriésemos, estamos convencidos de que vas a fallar el segundo. Porque no, no es Quentin Tarantino (luego volveremos a él), sino Ryan Coogler, el director de Los pecadores. Para llegar a la vieja guardia de Hollywood (y quien en su tiempo fue El nuevo Hollywood), hay que esperar al sexto y séptimo puesto, ocupados respectivamente por James Cameron y Steven Spielberg.
Denis Villeneuve y Greta Gerwig anteceden a Coogler y, tras ellos, está Tarantino. ¿Por qué tan lejos, cuando es, junto a Nolan, el único director del mundo cuyo nombre vende entradas a millones? Vulture no se anda con rodeos: se ha desgastado durante el último año, en sus palabras, “siendo un capullo”. El hecho de que haya decidido imponerse la regla de las 10 películas y no rodar ninguna más lo ha convertido a ojos del público en una figura algo patosa y ridícula.
No obstante, de Tarantino, Vulture destaca que nadie como él ha influido a directores posteriores y que su estilo ha sido imitado (casi siempre sin éxito) como ocurre en la última temporada de Euphoria. Además, subrayan que es uno de los pocos directores conocidos por la Generación Z y que, según una broma interna de Hollywood, si Tarantino decidiera dirigir una película sobre el Kleenex, todo el mundo iría a verla.