Evidentemente molesta, la senadora María José Gatica (Renovación Nacional) abandonó el comité político ampliado que reunió a ministros, parlamentarios y dirigentes del oficialismo la mañana de este lunes en La Moneda.

La legisladora decidió dejar la reunión tras escuchar la intervención del biministro Claudio Alvarado, quien enfatizó que el Ejecutivo hace todos los esfuerzos posibles por encontrar una solución para cerrar la controversia provocada por la rebaja en la condena a acusados por delitos sexuales contra menores.

Gatica tomó la palabra y planteó que “lo mínimo” que ella esperaba es que el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, quien firmó los 56 decretos para rebajar las condenas, deje su cargo y enfrente su responsabilidad política por esta crisis.

La molestia de la senadora respondía a que, horas antes -y tras una cita con sus ministros políticos, Rabat, partidos del oficialismo, el PDG y el PNL- el Presidente José Antonio Kast ratificó al ministro y le asignó una tarea específica para intentar contener la crisis: encabezar las medidas para corregir lo ocurrido y esclarecer cómo se llegó a esta situación.

En una intervención poco habitual, el Mandatario hizo pública su decisión. “A esas víctimas, a esos niños que hoy son jóvenes o algunos adultos, y que vuelven a revivir lo peor de sus vidas, les digo con claridad que el Estado les falló”, afirmó. Luego agregó: “Como Presidente en ejercicio me toca asumir la responsabilidad que corresponde como gobierno, que va más allá del Poder Ejecutivo. Nos hacemos cargo con todo el costo que ello tenga”.

Luego, se refirió al futuro de Rabat y despejó las dudas sobre su continuidad. “El ministro ha reconocido la gravedad de lo ocurrido y está trabajando para corregirlo. He decidido que continúe en sus funciones, con una responsabilidad muy concreta: liderar las soluciones, esclarecer lo ocurrido y asegurar que una situación como esta jamás vuelva a repetirse”, sostuvo.

“Prometimos ser un gobierno que ponía a las víctimas en primer lugar y a los delincuentes en su lugar. Hoy, frente a nuestro propio error, ese compromiso se pone a prueba y vamos a estar a la altura para que nunca más en Chile un niño tenga que sufrir un abuso, una violación”, remató.

Las palabras del Presidente confirmaron que la continuidad de Rabat estuvo en cuestión. Aunque finalmente optó por mantenerlo en el cargo, en privado había voces del oficialismo que consideraban que su salida podía contribuir a descomprimir la presión.

Con su defensa -además- Kast dinamitó el argumento que su recién estrenado vocero, Gonzalo Arenas, y su ministro de Justicia levantaron para explicar la situación en la víspera: que se había cumplido la ley y la Constitución, y que la cartera no hacía más que aplicar el criterio fijado por la Corte Suprema.

Rabat llegó a Justicia desde el mundo del derecho, sin una trayectoria previa en la política partidista. Su perfil técnico, más cercano al de los profesionales que integraron el primer gabinete de Sebastián Piñera, volvió a poner sobre la mesa una crítica que los partidos oficialistas han deslizado respecto de otros integrantes del equipo ministerial y sobre el diseño del gobierno en general: la falta de muñeca política para anticipar los costos de ciertas decisiones y gestionar sus consecuencias.

Ese fue el punto, de hecho, que Gatica marcó en el comité político.

La jefa del comité de senadores RN acusó que Rabat carece de criterio político y planteó que son los parlamentarios y el propio Mandatario -quienes deben someterse al escrutinio de las urnas- los que finalmente tienen que dar la cara ante la ciudadanía por los errores de los secretarios de Estado. “¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando?”, habría preguntado, antes de abandonar la reunión.

19 MAYO 2026SENADORA MARIA JOSE GATICA. FOTO: DEDVI MISSENE Dedvi Missene

Eso sí, quienes presenciaron la escena ponen un matiz a la salida de Gatica: si bien la senadora cuestionó la continuidad de Rabat, su molestia venía de antes. Según relatan, la parlamentaria primero manifestó su disconformidad con la gestión de un seremi de su región, Los Ríos, y pidió su remoción.

Frente a ese planteamiento, se le respondió que la situación no se resolvería en los términos que ella proponía y que esa tampoco era la instancia para abordarla.

Más allá de las razones que tuvo Gatica para cuestionar a Rabat, la dirigenta RN no fue la única parlamentaria oficialista con una crítica en esa dirección.

El senador Rojo Edwards, del mismo comité, dijo este lunes en Radio Infinita que “la magnitud del error es tan grande que creo que el ministro no debiese seguir y ojalá que él pueda renunciar para hacerle la vida más fácil al sector y al Presidente”.

La vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Ximena Ossandón (RN), tildó la controversia de “error político”.

Un ministro “bien evaluado”

Conscientes de las críticas que existen en el oficialismo en torno a Rabat, en La Moneda reconocen que la gestión del episodio dejó costos para el ministro. Pero, en el balance que terminó inclinando la decisión presidencial, pesaron factores que iban más allá de esta crisis puntual.

Uno de ellos es la evaluación que Rabat ha construido desde el inicio de la administración. En el oficialismo lo consideran uno de los integrantes mejor evaluados del gabinete, con un desempeño que califican de “sobresaliente” en el Congreso. Incluso en la oposición ha encontrado interlocutores que valoran su manejo de los temas de Justicia.

Esa trayectoria operó como una suerte de “línea de crédito” para el ministro. En La Moneda primó la idea de que el titular de la cartera podía ser parte de la solución. Su conocimiento del área y su capacidad para explicar los alcances del problema en las entrevistas que concedió en los últimos días contribuyeron a sostener esa evaluación.

También pesó su reacción una vez que la controversia estalló. En Palacio, si bien resienten que la polémica de los decretos los pilló por sorpresa, destacan que Rabat se activó rápidamente para buscar alternativas y explorar las vías disponibles para corregir lo ocurrido.

La apuesta del ministro es que la crisis derive en cambios concretos. Tras reunirse este lunes con parlamentarios de las comisiones de Constitución, Seguridad y Derechos Humanos de ambas cámaras, Rabat anunció que el gobierno ingresará un mensaje presidencial y una ley interpretativa para modificar las reglas, con discusión inmediata. La meta, dijo, es que la tramitación avance el jueves o, a más tardar, a comienzos de la próxima semana.

Consultado por la confianza del Presidente, el jefe de Justicia agradeció el respaldo del Mandatario y sostuvo que lo importante era concentrarse en resolver el problema.

Sobre ese punto, hay quienes leen la decisión del Mandatario como una defensa a su diseño político, el que ha sido objeto de constantes cuestionamientos.

La salida de Rabat habría supuesto sumar un nuevo nombre a una lista que ya acumula tres ministras y siete subsecretarios que han dejado sus cargos desde el inicio de la administración, sin contar la salida de cargos regionales.

Con la continuidad respaldada por Kast, entre los partidos hay quienes estiman que el ministro deberá reforzar su equipo de asesores e incorporar mayor experiencia política a su entorno más cercano.

Además, el Ejecutivo deberá intentar desactivar la acusación constitucional en su contra, la que sería presentada por las bancadas de diputados de oposición, con respaldo de algunos parlamentarios del PDG.

Este último tema también fue abordado en la reunión con los partidos, instancia en que desde el Ejecutivo se pidió a los partidos estar alineados.

Revocar los decretos

Este lunes, Arenas fue consultado sobre las fórmulas que analiza el Ejecutivo para retrotraer los decretos ya cursados.

El vocero respondió que “el Presidente nos pidió, y le pidió especialmente al ministro Rabat, que en el proyecto de ley se considerara una forma de anular o suspender los decretos que están actualmente vigentes”.

Y aclaró: “No solamente los 56 de este gobierno, sino también los más de 250 del gobierno anterior (...). Vamos a buscar la fórmula. Es difícil, porque hay temas legales importantes, pero el ministro Rabat se comprometió a buscar esas fórmulas, impulsarlas y tratar de dar una respuesta lo antes posible”, añadió.

Arenas quedó en una posición incómoda con la decisión del Presidente. La semana pasada, en su primera vocería, el subsecretario aseguró se trató de “procedimiento impecable” realizado por Justicia, y resaltó que Rabat “ha cumplido estrictamente con lo que es su obligación legal”. Sin embargo, este lunes el propio Kast asumió el error.

En la vocería, Arenas sostuvo: “Quizás pude haber utilizado otra expresión más que impecable, pero lo que yo quise manifestar es que el ministro de Justicia con esos decretos había cumplido la ley, había cumplido con la Constitución, no existía ninguna irregularidad”.

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