Desde el 14 de julio permanece cerrado el Paso Los Libertadores debido a las condiciones meteorológicas y a las dificultades para garantizar la seguridad y transitabilidad de la Ruta Internacional. Actualmente, el complejo acumula cerca de 6,6 metros de nieve, situación que mantiene suspendida su operación.

El delegado presidencial provincial de Los Andes, Ricardo Figueroa, explicó que la decisión responde principalmente a criterios de seguridad y aseguró que los equipos continúan trabajando para recuperar las condiciones necesarias para una eventual reapertura.

“Sigue cerrado el paso fronterizo de Los Libertadores porque las condiciones climáticas y las variables que determinan la seguridad, la transitabilidad y las condiciones de la nieve no nos dan pie para que todavía podamos aperturar este importante paso”, señaló.

Actualmente, equipos de Vialidad se encuentran trabajando en el despeje de la Ruta Internacional desde Guardia Vieja hacia el complejo fronterizo. Sin embargo, aún resta intervenir el tramo entre Los Libertadores y el Túnel Internacional Cristo Redentor, donde el espesor y la dureza de la nieve han dificultado el avance de las maquinarias.

Para enfrentar estas condiciones, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) reforzó las faenas con maquinaria especializada, bulldozers y funcionarios provenientes de otras regiones. Los trabajos se desarrollan bajo estrictos protocolos de seguridad debido al riesgo permanente de avalanchas y rodados en la zona.

A estas labores se suma la participación de la Escuela de Montaña del Ejército de Chile, cuyos especialistas realizan controles preventivos de avalanchas con el objetivo de disminuir los riesgos para los equipos que trabajan en la alta cordillera.

“Seguimos trabajando en conjunto con los equipos de Vialidad, con el Ejército de Chile”, afirmó el delegado, quien agregó que existe una coordinación permanente con la Unidad de Pasos Fronterizos del Ministerio del Interior y Cancillería para monitorear también las condiciones en el lado argentino.

Operativo aéreo

Las condiciones en la alta cordillera también obligaron a desplegar un operativo aéreo junto al Ejército de Chile. En total, se realizaron cerca de 14 vuelos en helicóptero que permitieron relevar a 42 funcionarios que llevaban varios días cumpliendo labores de emergencia en la zona durante la semana pasada.

La operación permitió además trasladar aproximadamente 40 toneladas de suministros, entre alimentos, combustible e insumos esenciales, con el objetivo de mantener la continuidad operativa del complejo y de los servicios que cumplen funciones críticas en el sector.

A esto se suma una interrupción del suministro eléctrico que afecta al complejo fronterizo. Ante esta situación, técnicos especializados de Chilquinta fueron trasladados en helicóptero para realizar trabajos de reposición y evitar una dependencia prolongada de los grupos electrógenos disponibles.

Nuevas nevadas podrían dificultar los trabajos

Actualmente, existe una breve ventana climática que ha permitido continuar con las labores de despeje. Sin embargo, las proyecciones meteorológicas anticipan nuevas nevadas durante los próximos días, lo que podría volver a dificultar el trabajo de las maquinarias.

Por esta razón, la autoridad enfatizó que la reapertura no depende únicamente del avance del despeje y de la situación climática, sino de un conjunto de variables relacionadas con la seguridad, la transitabilidad y las condiciones de la nieve, tanto en Chile como en Argentina.

El delegado recordó que el Paso Los Libertadores constituye un corredor estratégico para el abastecimiento, el comercio exterior, la inversión y el empleo. No obstante, recalcó que la prioridad es evitar exponer a personas y funcionarios a situaciones de riesgo.

“Todas las decisiones que hemos adoptado apuntan a resguardar la seguridad de las personas y de nuestros funcionarios. Se trata de un sistema estratégico para el país, pero hoy las condiciones no permiten una operación segura”, afirmó.

Antecedentes de cierres por nieve

El complejo ha enfrentado cierres prolongados por grandes nevadas en otras ocasiones, como la avalancha de 1984 que sepultó parte del control fronterizo y dejó víctimas fatales, en donde el paso quedó 16 días sin tránsito.

Sin embargo, el que más días de cierre acumuló fue durante el invierno de 2023, cuando paso se mantuvo cerrado por 26 días, con una ventana de dos días de paso. Esto transforma este periodo en el segundo más prolongado.